5 fabulosas frases de Gastón Bachelard

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 4 marzo, 2019
Edith Sánchez · 4 marzo, 2019
Lo más cautivante de las frases de Gastón Bachelard es la impresionante manera en que logra configurar todo un universo de ideas, en un pequeño número de palabras. También su capacidad para poetizar cualquier idea racional.

Las frases de Gastón Bachelard se asemejan al estilo del resto de su obra: enigmáticas y hermosas. Si algo supo hacer este autor inclasificable fue jugar mágicamente con las palabras y las ideas, de modo que al final hasta las más crudas verdades terminan teniendo alas. Así era este pensador francés: un hombre que se debatía entre una imaginación vívida y un pensamiento absolutamente racional.

Nadie sabe si las frases de Gastón Bachelard se deben catalogar dentro de la filosofía o en el campo de la poesía (si lo que más sobresale en ellas es el fondo o la forma). Para él resultaba inconcebible hablar de la verdad, sin manifestarla a su vez a través de su particular estilo. Y al contrario, hacer poesía, sin dotarla de verdad. Esa característica suya fue la que le dio una personalidad muy característica dentro de la amalgama de pensadores franceses.

Si algo tiene la obra de este filósofo, físico y poeta es originalidad. Pareciera tener alguna influencia del pensamiento de Jung y de los surrealistas. Sin embargo, su obra no puede inscribirse en ninguna corriente de pensamiento en particular. Como muestra de ello, aquí están cinco fabulosas frases de Gastón Bachelard.

El hombre es una creación del deseo, no una creación de necesidad”.

-Gastón Bachelard-

Taza de café en la ventana

1. Una de las frases de Gastón Bachelard sobre la acción

Nuestra vida está tan llena que actúa cuando no hacemos nada”.

Esta es una de esas bellas frases de Gastón Bachelard en las que juega con términos paradójicos. En este caso, con lo lleno y lo vacío. También con lo activo y lo pasivo. La afirmación muestra que no se trata de conceptos excluyentes o contrarios, sino que, por el contrario, se implican lo uno a lo otro.

Al decir que la vida está llena, se refiere a esa multitud de contenidos que involucra, más que a la cantidad de cosas, personas o situaciones que haya en ella. Muestra que esa acumulación se expresa plenamente justo cuando dejamos de actuar. En los momentos en los que no hacemos nada, emergen todos esos contenidos latentes.

2. La noche y el sueño

El sueño de la noche no nos pertenece. No es nuestra propiedad. Para nosotros es un raptor, el más desconcertante de los raptores: nos arrebata nuestro ser”.

Esta bella afirmación describe poéticamente la naturaleza de lo onírico. El sueño no es de nosotros, sino que nosotros somos del sueño. Una vez nos sumergimos en él, lo que impera son las lógicas de lo que soñamos, no lo que nuestra voluntad desea.

Por eso Bachelard dice que el sueño nos rapta. Es una especie de secuestro de nuestra conciencia que nos deja a merced del propio sueño. Dejamos de ser lo que somos, imaginamos qué somos, durante la vigilia.

3. La tarea del poeta

La primera tarea del poeta es desanclar en nosotros una materia que quiere soñar”.

Esta es una de las muchas frases de Gastón Bachelard que hablan acerca de los poetas y de la poesía. Como bien lo dice, el verdadero poeta remueve algo que está oculto en nuestro ser y que despierta en función de la palabra poética.

Bachelard no le da un nombre preciso a “eso” que despierta. Lo llama “una materia que quiere soñar”. Y es el poeta quien libera esa facultad que está “anclada” o estancada en el espíritu humano. De este modo, el objetivo de un poeta no es recrear o hacer suspirar, sino despertar y conducir al ser humano a que se permita soñar.

4. Lo que hay en el subconsciente

El subconsciente murmura sin cesar, y es por escuchar esos murmullos que uno escucha la verdad”.

Aunque hay un debate en torno a la exactitud de la palabra “subconsciente” frente al término “inconsciente”, lo cierto es que Bachelard siempre prefirió hablar de subconsciencia, antes que de inconsciencia. Era fanático de darle un lugar en el espacio a todo; y el espacio representaba para él un componente del significado.

Como bien lo dice, toda esa zona que está por fuera de la razón consciente nos murmura. No habla, sino que susurra. Lo hace de forma loca, absurda y aparentemente desconectada. Sin embargo, si nos detenemos a escuchar, allí mismo están también las grandes verdades de nuestro ser.

Rostro con luces para representar el inconsciente

5. Privarse de la irrealidad

Un ser privado de la función de lo irreal es un neurótico igual que el ser privado de la función de lo real”.

Esta es una de las más bellas frases de Gastón Bachelard y además una de las que mejor define su pensamiento. Por contraste a lo que se promueve en nuestra cultura, este filósofo le da tanto valor a lo irracional como a lo racional. A lo irreal, como a lo real.

Señala, directamente, que cuando una persona se priva de lo irreal, enferma tanto como alguien que se priva de lo real. Para la mente humana es tan fundamental percibir como imaginar. Y es tan necesario pensar, como crear.

Gastón Bachelard ejerció una notable influencia sobre importantes filósofos que le sucedieron, como es el caso de Roland Barthes y Michel Foucault. Muchos dicen que siempre que sintamos que la cruda realidad nos agobia, nada mejor que abrir cualquier página de un libro de Bachelard, para que podamos volver a sentir el sabor de lo infinito.

  • Trione, A., & Lozano, M. G. (1989). Ensoñación e imaginario: la estética de Gaston Bachelard. Barcelona: Tecnos.