5 frases de Benjamin Franklin repletas de sabiduría

Raquel Lemos Rodríguez · 25 febrero, 2018

Algunas de las frases de Benjamin Franklin constituyen pequeñas capsulas de sabiduría sobre las que hoy queremos reflexionar. Hablamos de uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, un hito que consiguió a pesar de haber estudiado solo hasta los 10 años.

Fueron su sed insaciable de saber y su curiosidad, las que alimentaron su pasión autodidacta y permitieron que se convirtiera, por ejemplo, en el inventor de la estufa de hierro en el año 1744 o del pararrayos en el año 1753. Grandes inventos que lo hicieron un personaje reconocido.

Sin embargo, no podemos obviar otras facetas de Franklin, como su trabajo como político, autor, escritor, diplomático, estadista, activista… En definitiva, Franklin fue una persona muy inquieta y con grandes habilidades para abarcar diferentes actividades profesionales. Hoy compartimos su sabiduría en 5 de sus mejores frases.

1. La prevención de malos hábitos

“Es más fácil prevenir malos hábitos que romperlos”.

La primera de las frases de Benjamin Franklin nos permite abordar un tema muy importante: los malos hábitos. Cada día, personas de todo el mundo se proponen dejar el tabaco, no beber una gota más de alcohol o no recurrir de nuevo a otro tipo de drogas. Pero, cada día, muchas de estas mismas personas vuelven a caer en su adicción.

Como bien dice la frase de Franklin, es mucho más sencillo prevenir los malos hábitos. Al no probarlos, ya sea por presión social o por curiosidad, estamos seguros de que no nos volveremos dependientes de esa sustancia. Porque romper un hábito que entraña determinados refuerzos, como bien dice, puede ser una tarea muy complicada de alcanzar, requiriendo muchas de nuestras energías y recursos.

El síndrome de abstinencia que sufre nuestro cuerpo puede ser tan insoportable y nuestra fuerza de voluntad tan débil que, a veces, solo una frase por parte de un médico –“si continúa fumando/bebiendo/drogándose se va a morir”– podría hacer que dejásemos nuestra adicción. En la prevención, para no llegar a este extremo, está la clave.

Mujer con vaso de alcohol en la mano simbolizando las frases de Benjamin Franklin

2. Hablar mal de los demás

“Habla mal de nadie, pero habla todo lo bueno que sabes de todos”.

Si hiciésemos un análisis de lo que hablan las personas sobre los demás, seguramente nos sorprenderíamos de la frecuencia con la que aparecen las críticas, los juicios y las palabras repletas de envidia. Quizás, sea una conducta aprendida. Tal vez sean nuestras inseguridades y miedos lo que nos lleva a actuar así. Esta segunda de las frases de Benjamin Franklin nos insta a hacer todo lo contrario.

Modificar el contenido, muchas veces automático, de nuestros discursos no es nada sencillo, pero si somos conscientes de en qué momento estamos hablando mal de alguien ya llevamos mucho terreno ganado. Solo así podremos ir cambiando poco a poco nuestra manera de hablar de los demás para empezar a hablar bien. ¿Verdad que no nos gusta que los demás hablen mal de nosotros? Pues hagamos lo propio.

3. Aprender de los errores

“No fallé en la prueba, solo encontré 100 maneras de hacerlo mal”.

Como buen inventor que fue, Franklin experimentó la presión que recae sobre uno al hacer un intento fallido. Los errores pueden hacernos sentir que no valemos para lo que hacemos, que lo que intentamos construir no llegará a buen puerto o que la decisión más razonable sería tirar la toalla.

No obstante, Franklin perseveró en sus ideas a pesar de los intentos que no llegaron a buen puerto. Esto no le importó. Buscaba mejorar a toda costa. Porque las equivocaciones nos sirven para aprender. Si estamos decididos a conseguir algo, la perseverancia, aprender de los fallos y seguir formándonos será lo más inteligente.

No tengamos miedo a errar, a tropezarnos, a equivocarnos. Esto significa que estamos aprendiendo y que la siguiente vez lo haremos mucho mejor. Recordemos que los mejores inventores se equivocaron muchas veces antes de conseguir lanzar su gran invento. Detrás hay muchas horas, mucha perseverancia, mucha fuerza de voluntad, muchas ganas…

Hombre empujando una roca simboliznado las frases de Benjamin Franklin

4. La vergüenza

“Haber sido pobre no es una vergüenza, pero estar avergonzado de eso sí lo es”.

La cuarta de las frases de Benjamin Franklin nos habla de un tema esencial: la vergüenza. Una vergüenza que nos paraliza y nos atemoriza. ¿Por qué de pequeños no tenemos vergüenza de nada? Porque la vergüenza es una emoción que hemos aprendido a sentir en determinadas ocasiones.

Por otro lado, todos tenemos un pasado. Pobres y ricos. En él fuimos y ahora somos. En muchos casos es necesario hablar de dónde estábamos y dónde hemos conseguido llegar para entender el poder que tenemos sobre lo que nos sucede. En este sentido, más que motivo de vergüenza, haber conseguido mejorar nuestra situación tiene que ser un motivo de orgullo.

Además, la frase de Franklin debe ser entendida en un contexto en el que los “nuevos ricos” eran mirados por encima del hombro por aquellos que lo eran “de cuna”. Entendiendo que cada persona tenía una clase social, en la que había nacido, y en ella debía permanecer. Hoy en día, el panorama social es un tanto distinto, aunque no es menos cierto, por ejemplo, que determinadas personas siguen mirando por encima del hombro a otras por no haber estudiado en una universidad con prestigio.

mujer suspendida en el aire simbolizando las frases de Benjamin Franklin

5. Si dudas, ¡detente!

“En caso de duda, no lo hagas”.

En muchas ocasiones tenemos dudas. Dudas sobre si debemos o no hacer algo, sobre las decisiones que tenemos que tomar… En ocasiones, las dudas responden a una inseguridad que sería importante resolver. Sin embargo, otras veces son como una llamada de alerta ante una decisión que vamos a tomar, pero de la que no estamos en realidad seguros.

Ninguna decisión importante suele estar libre de dudas. Estas son las que nos avisan de que hemos llegado a un punto en el que la reflexión es importante; una reflexión para la que muchas veces hay que dedicar una buena cantidad de recursos. De manera que, quizás tengamos que detenernos. No obstante, esta parálisis necesaria tampoco tiene que eternizarse: no siempre vamos a poder despejar todos los interrogantes ni siempre las circunstancias nos van a esperar.

¿Qué te han parecido estas frases de Benjamin Franklin? ¿Te han permitido reflexionar sobre algún aspecto de tu vida? Como podemos ver, no se habla de nada que no sepamos, sin embargo en la actualidad continuamos actuando de una manera que desde años atrás frases como las de Franklin nos invita a que reflexionemos sobre ello para introducir cambios.