5 frases de Severo Ochoa

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 19 junio, 2019
Pedro González Núñez · 24 junio, 2019
Hoy nos acercamos al que es, probablemente, el científico más importante de la historia de España. Repasamos su legado, su vida y sus pensamientos a través de sus mejores frases.

Las frases que dejó este brillante médico y científico para la posteridad nos recuerdan a un ser de grandes conocimientos, bondadoso y de una brillantez intelectual fuera de toda duda.

Severo Ochoa ha sido uno de los grandes médicos de la historia del mundo. Por eso resulta interesante conocer un poco mejor al hombre tras las frases. Sea como fuere, siempre estuvo alejado del foco mediático y más centrado en su trabajo, de ahí que no dejase gran número de citas, pero sí de avances médicos en favor de la humanidad.

¿Quién fue Severo Ochoa?

Su nombre completo fue Severo Ochoa de Albornoz y nació en Luarca (Asturias) en 1905. Desde muy joven, fue consciente de su pasión por la medicina, carrera que comienza pronto para empezar a dar clase en Madrid tras licenciarse en Bioquímica. Por desgracia, la Guerra Civil española trunca la carrera de Ochoa que, con el estallido posterior de la Segunda Guerra Mundial en Europa, se ve obligado a emigrar a los Estados Unidos tras un breve paso por universidades en Heidelberg y Oxford.

Severo Ochoa en el laboratorio

Será en Estados Unidos donde Severo Ochoa desarrollará casi toda su carrera profesional. Allí comienzan sus estudios científicos, siendo el primero en sintetizar el ARN en un laboratorio, hito por el que compartiría el Premio Nobel de Medicina en 1959 con el bioquímico Arthur Kornberg, uno de sus más aventajados alumnos.

Ochoa trabajó la mayor parte de su vida en la Universidad de Nueva York, puesto que dejó en 1986, tras la muerte de su mujer, hecho que lo sumió en una fuerte depresión. Desde ese momento, no volvería a publicar estudio alguno, dejando toda su labor en docencia a través de conferencias y trasladándose a Madrid, ciudad en la que moriría en 1993 dejando tras de sí un extraordinario legado que podemos disfrutar en su biografía, La emoción de descubrir.

Las mejores frases de Severo Ochoa

Severo Ochoa, junto con Santiago Ramón y Cajal, son los dos únicos científicos nacidos en España que han recibido el prestigioso Premio Nobel. Es por ello que vamos a conocer algunas de las mejores frases de Severo Ochoa.

La importancia de la ciencia

«La ciencia siempre vale la pena porque sus descubrimientos, tarde o temprano, siempre se aplican».

Para Ochoa, la ciencia lo era casi todo. Su genio le llevó a investigar un día tras otro: era consciente de que, tarde o temprano, cualquier avance, bien entendido, tiene una aplicación práctica que mejora la vida de las personas.

El talento

«En principio, la investigación necesita más cabezas que medios».

De nada sirve tener todos los medios del mundo si el investigador no tiene el talento y los conocimientos para encontrar las respuestas que busca. Es necesaria una gran preparación y formación previa para que, aunque los medios sean pocos, la inteligencia, el interés, la pasión y la creatividad permitan alcanzar los objetivos.

La vida

«Me he dedicado a investigar la vida y no sé por qué ni para qué existe».

¿Qué es la vida? Severo Ochoa, en el ocaso de su existencia dedicada a la investigación nunca supo, tras décadas de estudios y logros, qué es la vida, por qué existe y para qué sirve. ¿Lo sabrá alguien algún día? Parece una cuestión que de momento parece vivir en los límites de la ciencia.

Cielo con nubes en forma de preguntas

El amor

«Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre».

Dice un popular dicho que el amor mueve montañas. Bien lo sabía Severo Ochoa pues, como hemos comentado, tras la muerte de su esposa, cayó en una profunda depresión. Su vida cambió gracias a su mujer, con la que estuvo toda su vida. 55 años junto a Carmen García Cobián.

El amor y la ciencia

«El amor es física y química».

A pesar de calibrar con acierto la importancia del amor, Ochoa siempre supo que el amor no deja de tener un reflejo en forma de reacciones químicas y físicas en el ser humano. Sin embargo, en ningún momento pensó que mirar la realidad desde este plano restara parte de su magia.

Deseamos que con estas frases de Severo Ochoa hayan servido para conocer un poco mejor al genio que encarnaba. Un ser sensible, inteligente, cariñoso y muy cercano a los suyos que supo aprovechar su talento en aquello donde más se le necesitaba, en la medicina y en el amor.