5 maneras de mejorar la confianza en nosotros mismos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 15 septiembre, 2016
Eva Maria Rodríguez · 15 septiembre, 2016

La confianza en uno mismo no es una cualidad que despierta un día porque sí y por sí misma, sino que se construye con el tiempo y requiere trabajo. Los sentimientos de indignidad, las humillaciones o los miedos a los que todos, unos más y otros menos, nos vemos sometidos desde la infancia no nos lo ponen fácil. Pero nunca es tarde para empezar a construir, aunque haya que poner la primera piedra.

La clave para mejorar la confianza en uno mismo es saber que no es algo que se pueda aprender, como un conjunto de reglas, sino que se construye de un estado mental. Este estado mental pasa por pensar en positivo, practicar, formarse, conocerse y hablar con los demás, entre otras cosas.

“Una vez que creemos en nosotros mismos, podemos correr el riesgo de tener curiosidad, asombro, alegría espontánea, o cualquier experiencia que revela el espíritu humano”

-E.E. Cummings-

Cree en ti como un ser original

Compararnos con los demás solo lleva a la erosión de la confianza en uno mismo. En el fondo, es absurdo compararse, porque cada uno somos de una manera. En vez de perder el tiempo en compararte con otros y compadecerte, empléalo en explotar tus facultades, en desarrollar tus habilidades y en cumplir con tus propósitos.

Cara de perfil

No eres igual que los demás. No necesitas serlo. Con lo que tienes es suficiente, tiene que ser suficiente, porque es lo que tienes. Lamentarte por no ser de otra manera solo menoscabará tu autoestima. En vez de eso, busca dentro de ti tus fortalezas. Las tienes, pero no las has explorado porque has pasado demasiado tiempo lamentándote.

Recuerda quién eres, lo que has pasado y lo que te hace especial. Al conocer a tu verdadero yo, la persona que está debajo de la fachada renacerá.

“Recuerda que donde este tu corazón, allí encontrarás tu tesoro”

-Paulo Coelho-

Deja atrás el dolor del pasado

El pasado, ¿pasado está? No siempre. El pasado solo queda atrás cuando eres capaz de perdonar y perdonarte, cuando eres capaz de aprovechar las experiencias dolorosas para aprender y para hacerte fuerte. Las experiencias dolorosas del pasado son las que te han convertido en quien eres hoy. Siéntete orgulloso de tus cicatrices, porque son tu fuerza.

A veces la carga de recuerdos y traiciones pasadas pesa sobre nosotros y los efectos de los errores cometidos nos hacen sentir culpables. En vez de arrastrar todo este dolor, elige perdonar y dejar atrás a todo estos. Mira hacia delante, vive el presente y céntrate en tu siguiente punto de destino.

Todo lo que te ha pasado son las lecciones que debes poner en la base para tu crecimiento, para crear un nuevo nivel de pensamiento y ser más fuerte y más maduro. No cargues con ellos, úsalo para crecer, para apoyarte.

Vence el miedo a salir de tu zona de confort

Salir de la zona de confort es algo arriesgado y, por lo tanto, puede dar miedo. Pero es ahí fuera donde ampliarás tus horizontes y donde descubrirás un mundo lleno de posibilidades que desconocías hasta ahora. Pero tienes que salir para verlo.

Dar este primer paso, aunque sea pequeño, te ayudará a conocerte mejor, a explorar tus verdaderas capacidades y a superar la primera y verdadera barrera: tú mismo. Tus límites están donde tu los pones.

pies flores

Solo se puede ganar confianza en uno mismo haciendo lo que más se teme. Cuando te enfrentas a esos miedos te das cuenta de que tus temores no son más que un producto traicionero de tu mente. Y cuando lo haces te sientes poderoso, con capacidad para hacer mucho más.

“Ganas fuerza, coraje y confianza en cada experiencia en la que realmente te paras a mirar al miedo en la cara”

-Eleanor Roosevelt-

Tú eres mucho más que tu pasado o tus títulos

Quién eres no viene definido por tu pasado, por tu apellido o por tus títulos. Puede que eso le importe a muchos de los que están a tu alrededor, pero tú eres mucho más que eso. Tú no te defines por eso. Forma parte de ti, por supuesto, pero hay muchas más cosas que completan tu verdadero yo.

Para aumentar la confianza en ti mismo tienes que reconocerte, encontrarte y decidir apostar por ti. Descubrirte provocará en ti una profunda transformación. Empezarás a actuar de otra manera, más consciente y más enfocada.

Ese conocimiento te permitirá también encontrar tus vulnerabilidades. Enfrenta tus debilidades con amor para darles un sentido, que no es otro que mostrarte el camino para mejorar y crecer.

Vive la vida bajo tus propios valores

Tu espíritu muere lentamente cuando vives contradiciendo tus propios valores. Tu vida es tuya y, por lo tanto, eres responsable de ella. Si te dejas llevar por lo que te marcan desde fuera y no eres fiel a ti mismo dejas de ser libre, te sometes y pierdes la confianza, puesto que te dejas llevar.

Si estás en una situación o en una relación que no te gusta, recuerda que eso no es más que el resultado de tus decisiones. Recuerda también que estas preparado para elegir un camino mejor por ti mismo, aunque pueda parecer imposible de romper el patrón.

mirada verde

Pero si replanteas la situación y la filtras a través de tus valores, verás cómo tu confianza florece como resultado de tu tenacidad y fuerza mental. Tus valores son mucho más fuertes que las imposiciones externas y que las convenciones sociales. Si nadie vive por ti, nadie puede decidir por ti. Por lo tanto, repasa tus valores y encuéntrate a ti mismo.

La confianza en sí crece cuando dirigimos nuestra propia vida, cuando somos los conductores en lugar de los pasajeros. Tomar decisiones sobre la base de lo que es correcto para ti te ayudará a superar las dificultades inevitables. Esto también hará crecer tu confianza en ti mismo.

“Porque uno cree en si mismo, intenta convencer a los demás. Porque uno esta contento consigo mismo, no necesita la aprobación de otros. Porque uno se acepta a si mismo, el mundo entero le acepta”

-Lao Tzu-