5 señales que indican una relación poco saludable

08 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por Psicóloga y periodista Sara Clemente
Identificar las señales de una relación poco saludable puede contribuir a mejorar una gran cantidad de aspectos de tu vida. Así, ¡vamos con ello!

A veces, no somos conscientes del daño que podemos causar a la persona que amamos. Otras veces, tampoco nos damos cuenta de cuándo ese daño nos lo están haciendo a nosotros. Sin embargo, es crucial saber si estás viviendo o no una relación poco saludable, porque de ello depende en gran medida tu felicidad. ¡Te ayudamos a detectar ciertas señales!

Detectar este tipo de relaciones no es fácil. En ocasiones, estamos tan sumergidos en el ritmo del día a día que nos resulta muy complicado analizar qué tipo de pareja queremos ser y cuál tenemos al lado. Por eso, te planteamos 5 señales que pueden indicarte si te encuentras viviendo una relación poco saludable.

Intensidad alta e inestabilidad emocional

Al empezar a salir con otra persona, todo se suele vivir con mucha intensidad. Las emociones están a flor de piel, todas las experiencias se viven como si fueran las últimas o las primeras de nuestra vida, los sentimientos son mayores que nunca. Para todo hay prisa, ganas y motivación.

En una relación saludable, esa etapa de luna de miel suele ir perdiendo intensidad. Las piezas del rompecabezas se van colocando y las nubes en las que nos encontrábamos ya no son de algodón, sino de cemento. Y así, poco a poco, se van poniendo las bases de la relación de pareja.

Sin embargo, en una relación poco saludable, lejos de acabar, esa intensidad va aumentando. Va siendo cada vez mayor, hasta el punto de sofocar y agobiar al otro. Si te encuentras abrumado en tu relación, puede que estés en este tipo de noviazgo.

Pareja peleando

Aislamiento en una relación poco saludable

Habitualmente, las relaciones empiezan con un gran deseo de pasar tiempo juntos. En cuanto tienes un hueco libre, quieres hacer planes con tu nueva ilusión, sin parar a reflexionar sobre el volumen de tiempo que le vas a dedicar.

El peligro aparece cuando esa pareja solo quiere que estés con ella; así comienza a alejarte de las personas que más quieres y que se encuentran en tu círculo más cercano. Poco a poco, crea un falso círculo de seguridad a tu alrededor que poco a poco va a distanciarte de tu círculo de apoyo y de la propia realidad.

Todo lo que aquí contamos suele darse de manera gradual, de manera que vas a notar menos estos cambios; de otro modo, lo más probable es que te rebelaras contra ellos. Ahí está la dificultad para detectarlo. La clave es detectar si esa nueva pareja está poniendo en duda a todo el mundo de tu vida anterior.

Sin embargo, el amor es todo lo contrario. Incluye independencia, confianza y libertad de elección. Es saber que tu pareja forma parte de tu vida, pero también tus compañeros de trabajo, tus aficiones, tus familiares. Y no tienes que renunciar a nada por ella.

O juntos o nada

A pesar de las ganas que se tienen de estar junto a nuestra pareja, la realidad es que las horas entre semana que normalmente se pueden pasar juntos, son pocas. El trabajo, las responsabilidades, el tiempo de ocio… A veces, se pasa más tiempo a distancia que compartiendo espacio.

Si el tiempo que pasáis separados tenéis ansiedad, estáis de mal humor, no conseguís centraros en vuestra tarea, comenzáis a desconfiar el uno del otro u os enfadáis por cualquier cosa. ¡Precaución! Esto puede indicar que estáis manteniendo una relación poco saludable. Por tanto, es necesario que trabajéis esa dependencia.

Es tan importante estar bien tanto cuando estáis juntos como cuando estáis separados. Y esto pasa por aprender a echar de menos de manera sana. Es decir, saber que os encantaría estar en ese momento juntos, pero que no es posible porque existen obligaciones. Así, se unen las ganas e ilusión de veros, más la tolerancia a la frustración y la aceptación o resignación de cada uno. Sin duda, todo un aprendizaje.

Celos

Si está celoso es que me quiere. Error. Los celos forman parte del abanico de emociones normales, el problema con ellos comienza cuando ganan intensidad y superan la capacidad de autocontrol de la persona. Así, los comportamientos recurrentes y desadaptados, que hacen sentir mal al otro nunca son la evidencia de una relación saludable. Todo lo contrario.

La confianza es la clave para poder hacer frente a este obstáculo. De hecho, la confianza ha de ser tal, que ninguno de los dos necesitéis saber en cada momento dónde está el otro o qué está haciendo.

Los celos no solamente minan la relación, sino que también lo hacen de manera particular con cada uno de los miembros. Traen consigo pensamientos de posesión, acusaciones, rechazo, amenazas, enojo y desesperación.

Mujer con celos

Menosprecio, la daga afilada en una relación poco saludable

Burlas, insultos, ignorancia, ofensas… El menosprecio hacia una persona se puede mostrar de muchas formas, pero todas ellas tienen algo en común: son una falta de respeto indicativa de relación poco saludable. Tu pareja ha de apoyarte, sostenerte, no derrumbarte y minimizar tus sentimientos.

En conclusión, cuantas más señales de las que hemos mencionado sientas que tiene tu relación, más insegura e insana puede estar siendo. Puede ser buen momento para reflexionar y, ante cualquier inquietud, no dudes en consultar a un especialista, ya que puede serte de gran ayuda. Además, entender qué es el amor sano y el amor malsano puede ayudarte a comprender fenómenos paralelos que pueden darse en otro tipo de relaciones.