5 thrillers psicológicos para ver

12 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
No hay nada como ver un buen thriller. Además, si contiene juegos psicológicos, su visualización puede ser una experiencia muy emocionante. En este artículo te proponemos 5 thrillers psicológicos que están dentro de los puestos más destacados del género.

Es probable que, si has querido leer este artículo, te interesen las películas de intriga y misterio con un componente añadido: la psicología. Los thrillers psicológicos nos ofrecen pasar un buen rato, inmersos en su poderosa trama. Son películas que buscan entretener, contrariar y sorprender, pero sin dejar de lado el razonamiento, los sentimientos y realidades humanas. Aunque algunas pueden parecer historias inverosímiles, todas nos aportan una historia con la que encontramos cierta similitud en nuestra vida.

La trama de un thriller psicológico juega con las expectativas, las deducciones y las emociones. Y es por eso que nos gustan tanto. Aquí, te proponemos 5 thrillers psicológicos para ver sin spoliers.

Gone Girl (2015)

Dirigida por David Fincher, está basada en el bestseller mundial de Gillian Flynn. Nick Dunne (Ben Affleck) informa de que su esposa Amy (Rosamund Pike), ha desaparecido. Amy es una escritora de éxito desde la niñez y goza de una gran popularidad. Sus seguidores la idolatran y muchas mujeres sueñan con ser como ella. El problema en la vida de Amy es que no se conoce realmente cuáles son los límites del personaje y su autora.

Durante su ausencia, Nick tendrá que enfrentar todos los interrogantes que plantea la prensa acerca de su pareja y deberá rendir cuentas acerca de su comportamiento en público, de su aparente indiferencia ante la noticia.

Durante la investigación, muchas cuestiones serán resueltas y otros nudos se apretarán más que nunca, llegando a un punto en el que no haya forma de deshaceros sin causar más bienestar que dolor.

Mystic River (2003)

Dirigida por Clint Eastwood, el segundo de nuestros thrillers psicológicos está ambientado en un vecindario irlandés de Boston. Jimmy, Sean y Dave son tres amigos que juegan en la calle cuando el destino le juega una mala pasada. Los tres juegan al hockey cuando su pelota cae en una alcantarilla. Al no poder recuperarla y ver el pavimento de la calle con un trozo de cemento sin secar, deciden escribir en él.

Cuando Dave está escribiendo su nombre, dos hombres en un coche aparecen. Hay uno de los tres que vive más lejos del lugar y es la presa perfecta para esos dos depredadores. Años más tarde, un nuevo y trágico suceso unirá a los tres amigos. Una dura metáfora de cómo la vida se ensaña con unos y beneficia a otros por meras coincidencias del destino.

Elena (2011)

Dirigida por Andrey Zvyagintsev, esta película que parece un drama familiar se torna en uno de los thrillers psicológicos más apasionantes. Vladimir y Elena son un matrimonio que comparten un lujoso apartamento en Moscú.

Él es elegante y no parece haber perdido nada de estilo y clase de sus años de juventud. Sin embargo Elena, su esposa y ex-enfermera, que le cuidó durante su enfermedad, aparece como una mujer que no pertenece a su mundo, mas ocupada en servirle en todos los sentidos que en vivir su propia vida.

Él desprecia a los hijos de su esposa, a los que considera auténticos parásitos. A su vez, vive alejado de su hija, a la que considera caprichosa, pero también inteligente. Muestra una gran determinación a la hora de evitar la tentación de asumir las responsabilidades económicas que otros dejan tras de sí, aunque tampoco es consciente de su pobre responsabilidad diaria en sus actos cotidianos. Desde comer a dormir, parece necesitar ser atendido continuamente.

Durante la película sentimos una gran empatía por esta mujer capaz de dar todo por los suyos. Ala vez, sentimos rechazo por esta especie de hombre ególatra y pueril. Sin embargo, todas las personas tenemos aristas en nuestros afectos y comportamientos. El amor incondicional de una madre también puede ser un gran victimario para el resto de personas de su alrededor.

Psicosis (1960)

El thriller psicológico tiene una madre cinematográfica por excelencia y esa es la película Psicosis. La película ponía en escena infidelidades, robos, aventura, travestismo y un sinfín de elementos perfectamente entallados para resultar en una película redonda.

Marion Crane (Janet Leigh) no está contenta con su trabajo en una oficina y roba un dinero de un cliente, con la esperanza de comenzar una nueva vida con el dinero robado. Tras interminables y tensas horas conduciendo, Marion decide pasar la noche en el Motel Bates, donde el nervioso pero agradable dueño Norman Bates (Anthony Perkins) menciona alegremente que ella es la primera invitada en semanas. La lúgubre casa de Norman está cerca y parece ser que su controladora madre vive allí.

Esa misma noche, el icónico grito en la ducha de Janet Leigh despista sobre las verdaderas intenciones de la cinta, que nunca pretendieron ser la de hacerse famosa por plantear la mera resolución de un asesinato. Buscando respuestas, Alfred Hitchcock nos lleva a reflexiones de índole psicoanalítica que el público nunca había escuchado con tanta claridad.

Crímenes de familia (2020)

Esta película de Sebastián Schindel con Cecilia Roth ha cosechado un gran éxito después de su estreno en Netflix. Lo que parece ser el relato de una familia burguesa en apuros por el comportamiento de su hijo se convierte en un grito de la sororidad.

Alicia e Ignacio son un matrimonio de jubilados de alto poder adquisitivo de Buenos Aires. Están acostumbrados a enfrentar y ocultar en su entorno los problemas económicos y legales de su hijo. En la película deben enfrentar dos juicios que tocan a su familia. Uno está relacionado con su fiel asistenta y el otro por la custodia de su nieto, que enfrenta a su hijo y nuera. Los secretos que esconden ambos casos cambiarán el destino del matrimonio para siempre.

Todas estos thrillers psicológicos nos muestran que el suspense, el misterio y la intriga son mucho más absorbentes cuando existe una trama psicológica que nos permite comprender mejor a los personajes: sus deseos, ilusiones, miedos, etc. ¿Preparados entonces para sentir intriga y emoción?