6 formas de aprovechar el tiempo

01 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Leticia Aguilar Iborra
¿Qué entendemos por aprovechar el tiempo? ¿Por qué es tan importante esta sensación? ¿A qué desafíos nos enfrentamos para experimentarla? Responderemos a estas y otras preguntas en el siguiente artículo.

Por norma, el ambiente que nos rodea es muy demandante. Es más, son tantas las exigencias que pese a que se realicen un sinfín de tareas al día, parece que aprovechar el tiempo es un lujo para las personas más organizadas.

No obstante, esto no tiene por qué ser del todo cierto. En muchas ocasiones intentamos realizar un número ilimitado de tareas que requieren bastante tiempo, por no mencionar aquellas que pueden ocupar gran parte del día. En este artículo te invitamos a que analices cómo organizas tu tiempo y a que te des cuenta de la cantidad de tareas que puedes llegar a hacer a lo largo del día.

Aprovechar el tiempo: una misión complicada

Al más organizado de los mortales le cuesta aprovechar el tiempo. Si le restamos a las 24 horas del día una media de entre 6 – 8 horas de sueño, nos quedaremos con 16 – 18 horas. Si a esto le añadimos las horas de trabajo o de clases académicas, de descanso personal, de comidas, etc., probablemente nos quedemos con unas 6 – 8 horas “libres”.

Estas 6 – 8 horas con las que contamos no necesariamente tienen que ser seguidas. Es decir, los horarios de trabajo, los horarios de comida, los desplazamientos de transporte marcan también nuestro aprovechamiento del tiempo. Es indiscutible que de esas 6 – 8 horas hayan “horas muertas”. Horas muertas porque no se pueden sacar provecho de ellas.

Un detalle que no se nos puede escapar: si eres de las personas que deben trabajar en grupo o deben realizar un trabajo con otras personas, esas 6 – 8 horas probablemente queden a “menos 0”. Los acuerdos o desacuerdos entre las diferentes personas a la hora de establecer un proyecto común pueden a veces dejarnos sin la sonada frase clave “sin tiempo”.

Hombre mirando el reloj

Aprovechar el tiempo: las fechas de entrega no muestran benevolencia…

Si hablamos dentro del contexto laboral y académico, las fechas de entrega no entienden de los límites que podemos tener como seres que actúan bajo demandas ambientales, unas más importantes que otras. Realizar proyectos académicos, laborales, etc., tienen su coste en tiempo y muchas veces por mucho tiempo que le dediquemos requiere aún más del que disponemos.

Esto algunas veces genera frustración y desesperanza. En muchas ocasiones tendemos a culparnos a nosotros mismos por no ser capaces de aprovechar el tiempo y es que, en bastantes ocasiones, tampoco forma parte de nuestra responsabilidad. Nadie nos dijo que “aprovechar el tiempo” fuese una obligación en un sentido productivo si no hay un objetivo detrás que sea importante.

La procrastinación y los imprevistos del día

En primer lugar, haremos mención al concepto de “procrastinación. Este fenómeno se caracteriza por la postergación de actividades importantes por otras de menor importancia. Algunas actividades importantes pueden verse relegadas en el tiempo como forma de retrasar las incomodidades que pueden suponer, por no mencionar el temor asociado a poner en marcha todos nuestros recursos para solventar tareas complejas.

A esto puede sumarse las tareas que surgen a lo largo del día que aparecen de imprevisto. Este tipo de tareas, a la hora de aprovechar el tiempo, pueden dar lugar a retrasos a la hora de planificar el tiempo disponible que tenemos a la hora de realizar otras actividades que considerábamos importantes. No obstante, es importante mantener un cierto grado de flexibilidad y ser conscientes de que no todas las tareas deben de resolverse en el mismo día ni de que todas las tareas planificadas pueden hacerse en un solo día.

6 formas de percibir que se aprovecha el tiempo

Siendo conscientes de que estamos retrasando actividades importantes y de que pueden llegar imprevistos a lo largo del día, daremos algunas claves para percibir que aprovechamos el tiempo de la mejor manera posible:

Planificación

  • Horarios de descanso: como las horas de sueño y las horas a las que solemos despertarnos en el día. Planificar horarios de sueño y horarios de comida pueden dar ganancia a tener más tiempo para la realización de actividades que consideramos importantes.
  • Agenda: aprovechar el tiempo también significa planificar y dividir actividades complejas en días. En algunos casos queremos realizar determinadas actividades en un sólo día y si no lo conseguimos, nos sentimos mal. Permítete dar un espacio en el que puedas realizar algunas de las actividades más complejas poco a poco, dividiéndola en pasos pequeños.

Organización

  • Segmentar. Muchas de las tareas complejas necesitan segmentarse o mejor dicho, dividirlas en pequeños pasos. En algunos casos, cuando nos enfrentamos a tareas complejas, aprovechar el tiempo se hace muy difícil si no sabemos por dónde empezar, con lo que la división de pequeños pasos hacia el objetivo final, se hace de especial importancia.
  • Apuntar. Por ejemplo, mientras desayunas puedes hacerte un esquema de las tareas que quieres completar durante el día y darles un horario. El objetivo final es encuentres un equilibrio entre lo que quieres hacer y lo que te gustaría hacer. Al final del día, puedes revisar este esquema y analizar sensaciones. Aquí incluso sería válido apuntar cómo hemos gestionado esas tareas que han aparecido sin que las esperáramos.
Mujer apuntando cosas en una libreta

Estimación de logros y tiempo

  • No te dejes arrastrar. Hay veces que nos enredamos en alguna tarea tediosa que no encontramos punto final o que nos resulta muy ardua y gastamos todo nuestro tiempo y energía en ello. Date un tiempo límite para cada tarea. Por ejemplo, si queremos leer un libro de 400 páginas va a ser muy difícil leerlo en un solo día, por lo que podemos estimar una media de 10 o 15 páginas al día.
  • “Pequeños grandes logros”. Puedes empezar por tareas de menor complejidad para ser consciente de que has llevado a cabo X número de tareas al final del día. Además, si utilizas la segmentación de tareas, aquellas más complejas serán más fáciles de lidiar con ellas poco a poco.

En definitiva, son muchas las opciones por las que podemos tener la sensación de aprovechar el tiempo. Sin embargo, en muchas ocasiones, será el propio calendario quien fijará fechas. No obstante, estas formas de aprovechar el tiempo no solo se limitan al plano académico y laboral, sino al de la vida diaria y las rutinas del día a día para no caer en el aburrimiento y el abatimiento al pensar que “perdemos el tiempo”.