7 sorprendentes beneficios de tocar a los demás

Edith Sánchez · 29 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 29 mayo, 2019
Tocar a los demás es una forma de establecer una comunicación más profunda, sana y cercana con otra persona. Los beneficios de hacerlo son sorprendentes. Incluso termina incidiendo de manera positiva en nuestra salud.

Tocar a los demás se ha vuelto cada vez más difícil. Parece como si viviéramos en una sociedad contactofóbica. Cada vez nos relacionamos más a través de aparatos y pantallas y menos mediante el contacto físico, real, cara a cara, piel a piel.

No es solo una lástima que esto ocurra, sino que también abre importantes interrogantes sobre la salud mental y las relaciones sociales. Desde hace mucho tiempo se sabe que tocar a los demás y ser tocado es fundamental. Tan es así, que el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal habla de los bebés que mueren por falta de contacto físico.

¡Curar el alma por medio de los sentidos y los sentidos por medio del alma!”.

-Óscar Wilde-

El doctor David J. Linden, autor de Touch: The Science of Hand, Heart, and Mind (Tacto: la ciencia de la mano, el corazón y la mente) señala que el tacto es también fundamental para el desarrollo de la inteligencia y de las capacidades cognitivas. Hay varias razones poderosas para tocar a los demás y permitir que nos toquen. Estas son siete de ellas.

1. Tocar a los demás facilita la comunicación

Nos comunicamos con los demás a través de diferentes vías y lenguajes. Sin embargo, uno de los medios que más impacto causa en la comunicación es precisamente el tacto. Mediante este se alcanza hasta un 78 % más de eficacia en la transmisión de emociones, según concluye un estudio del psicólogo Matther Hertenstein.

Es importante anotar que al tocar a los demás no solamente reforzamos los mensajes que queremos comunicar, sino que también logramos expresar con mayor precisión e intensidad lo que sentimos. Tiene mucho más impacto un abrazo que un “cuentas conmigo”.

Amigas abrazándose

2. Tiene efectos sobre la salud física y mental

La piel tiene múltiples receptores que conectan directamente con el cerebro. La ciencia ha comprobado que cuando se recibe una caricia amistosa, el cerebro reduce la producción de cortisol, hormona del estrés. A su vez, esto fortalece el sistema inmunológico.

También se ha podido establecer que los masajes son un medio más eficaz para reducir la migraña en las mujeres que los analgésicos. Aparentemente, las señales táctiles llegan al cerebro antes que las señales de dolor.

3. Mejora las relaciones entre las personas

Tocar a los demás es un medio para lograr una conexión más genuina con los demás. Las personas tienden a percibir como más honestas y afables a quienes les hacen un suave toque en el antebrazo. También están más dispuestos a cooperar con ellas.

Así mismo, tocar a los demás es una señal de autoconfianza y de poder. Los demás tienden a considerar como superiores a quienes tienen constante contacto físico con ellos. Esa superioridad, sin embargo, se experimenta como cercana y confiable.

4. Incrementa la capacidad de seducción

Una importante parte de la atracción nace del contacto piel a piel. Tal contacto hace que las barreras entre dos personas comiencen a diluirse y se establezca una cierta complicidad entre ellas al tiempo que se incrementa la confianza.

Las caricias afectuosas y suaves sensibilizan a las personas hacia el otro. Esto lleva a que sean más receptivas y, por lo mismo, facilitan la seducción. Una investigación detectó que el contacto entre personas que potencialmente pueden ser una pareja hace que aumente la frecuencia cardíaca y despierte el deseo.

5. Potencia el rendimiento

En Estados Unidos se adelantó un estudio sobre la influencia del tacto en el rendimiento. Seleccionaron un grupo de voluntarios y lo subdividieron. Uno de los subgrupos recibió dos masajes a la semana, mientras que el otro careció de este estímulo.

Pasado un mes se les hizo una prueba matemática y todos los que habían recibido el masaje obtuvieron mejor puntuación. Así mismo, se comprobó que los equipos deportivos eran más exitosos si sus integrantes se abrazaban o chocaban sus manos cuando obtenían un triunfo parcial.

6. Fortalece los vínculos sentimentales

El contacto físico también está muy relacionado con la producción de oxitocina en el cerebro. Esta sustancia incrementa la sensación de bienestar y felicidad. Por eso en las relaciones humanas, y en particular en la pareja, el tacto juega un papel importante para sentirse bien con el otro.

Una de las señales de que una pareja es feliz precisamente tiene que ver con la cantidad de contacto físico que mantiene. Las caricias y los mimos físicos ayudan a alimentar el amor y a que el vínculo gane cada vez mayor intensidad y profundidad.

Pareja mirándose a los ojos enamorada

7. Eleva la capacidad de persuasión

Para comprobar que tocar a los demás eleva la capacidad de persuasión, puedes hacer un pequeño experimento. Pídele a alguien que te preste un lápiz sin establecer contacto físico con esa persona. Luego, haz lo mismo, pero tocando ligeramente la parte superior de su brazo. Repite varias veces y saca conclusiones.

Se ha descubierto que tocar a los demás es una forma de ejercer mayor influencia sobre ellos. Esto se traduce en una mayor capacidad de persuasión. Nuevamente esto se relaciona con la apertura propiciada por el contacto físico.

Como ves, tocar a los demás y permitir que te toquen el algo que tiene grandes beneficios. Quizás ya es tiempo de dejar de utilizar tantos aparatos para relacionarnos con la gente y recuperar ese valor secreto y profundo que hay en el tacto.

  • Montagu, A. (2004). El tacto: la importancia de la piel en las relaciones humanas (Vol. 50). Grupo Planeta (GBS).