A veces me siento invisible

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 28 junio, 2017
Valeria Sabater · 23 noviembre, 2013

Puede que sea una sensación que hayas sufrido alguna vez o incluso muy a menudo: tener la impresión de que eres invisible, que tu voz apenas se escucha, que las decisiones se toman sin conocer tu opinión o que el mundo avance en ocasiones por un carril distinto al tuyo sin que nadie te tenga en cuenta.

Son situaciones no exentas de cierto peligro, si no aprendemos a decir en voz alta aquello que sentimos o pensamos el mundo poco a poco nos irá engullendo en el olvido, relegándonos a un segundo plano donde acabaremos deshilachándonos hasta desaparecer. Y esto no podemos permitirlo, tarde o temprano caeremos en una depresión o, lo que es peor, dejaremos que otros hablen por nosotros para acabar viviendo una vida que no es la nuestra.

¿Qué es la asertividad?

La asertividad es una estrategia de la comunicación mediante la cual las personas manifiestan sus ideas, sentimientos y se defienden sus derechos. No se usa la agresividad, ni tampoco se opta por la pasividad. Al contrario, hemos de ser conscientes de saber explicar las cosas de modo consciente y claro, de forma directa y exponiendo nuestros sentimientos.

Mujer con mariposas que le salen del pecho

Se trata de sacar ese mundo interior al exterior para dejar claro cómo somos y lo que necesitamos… y más aún, hasta dónde podemos llegar.

“La forma en que nos comunicamos con los demás y con nosotros mismos, en última instancia determina la calidad de nuestras vidas.”

-Anthony Robbins-

¿Cómo conseguir ser asertivo?

Debemos aprender a comunicarnos de forma abierta y clara, y ello requiere cierto entrenamiento. A veces sentimos miedo, o nos hemos pasado mucho tiempo sin poner en voz alta nuestros pensamientos manteniéndonos en ese seguro silencio donde creemos estar más protegidos. Pero es un error.

  • Analiza tu realidad: ¿En qué situaciones se hace aquello que tú no deseas? ¿Qué crees que deberías hacer para cambiarlo?
  • Aprende a comunicarte: empieza a hablar en primera persona, “yo pienso, yo creo, yo siento”.
  • Escucha a los demás con respeto, pero pensando después en si estás de acuerdo o no. Si no lo estás, argumenta por qué.
  • Si no te atreves aún a poner en voz alta tus ideas, intenta llevar un diario, escribe tus ideas, tus sentimientos, argumenta por escrito estos sentimientos y después, dilos en voz alta para ti. Intenta entrenarte para luego comunicar tus ideas con los demás.
  • Recuerda que siempre tienes derecho a decir “NO”.
  • Pide lo que necesitas, di lo que piensas y expresa lo que sientes. Recuerda que si los demás lo hacen por ti estarás viviendo la vida de los otros.
  • Aprende a valorarte, piensa en todo aquello que has conseguido en la vida y en que tienes derecho a ser feliz. Para encontrar tu felicidad debes vivir con integridad de acuerdo a tus creencias y pensamientos. Y eso, solo lo puedes decir tú.
  • Hablar con asertividad significa que lo haces con democracia, no hace falta ser agresivo, ni gritar. Encuentra tu equilibrio para expresar lo que tienes dentro respetando a su vez a los demás.
Mujeres sentadas hablando y pensando

La clave para no ser invisible la tienes tú

Bien es cierto que cuando uno lleva mucho tiempo actuando de modo pasivo, es difícil desplegar estas alas y moverse en el mundo de la asertividad. Sin embargo, la motivación y el empeño por mejorar nuestra situación debe ser suficiente para conseguirlo día a día, minuto a minuto.

Cada palabra es importante, cada acto va conformando nuestra vida y todos merecemos ser felices. Deja a un lado tu invisibilidad.

No guardes tus sentimientos, no te calles lo que piensas ni lo que crees. Defiende tus derechos y tus ideas. Solo tú tienes la llave para dejar de ser invisible.