Abrazar es respirar la esencia de las personas

Álvaro Cabezuelo · 31 julio, 2015

Abrazar es un gesto sencillo y cotidiano que todo el mundo puede poner en práctica. Sin embargo muchas veces nos olvidamos de su capacidad para aliviar y acercar a las personas, de ese poder de unión y conexión que guarda.

Las palabras son importantes, ¡claro! De hecho no siempre el dicho de que los gestos valen más que las palabras es cierto. En ocasiones, hablar de los problemas es la mejor manera de solucionarlos. Pero acompañar nuestras palabras de este gesto o simplemente, dar un abrazo silencioso puede ser el mejor remedio.

Abrazos silenciosos

Los beneficios de un abrazo

Como hemos visto, abrazar no solo nos conecta a los demás sino que consuela y acompaña el malestar de los demás. Pero más allá de esto, un abrazo tiene mucho más beneficios:

  • Disminuye la segregación de cortisol ( hormona que produce el organismo en momentos de estrés).
  • Regula la presión arterial.
  • Mejora la comunicación entre dos personas.
  • Aumenta nuestra autoestima.
  • Provoca una sensación de seguridad y protección por la  segregación de oxitocina (cuya principal función es hacer que el individuo se sienta bien y cariñoso).
  • Activa los receptores de nuestra piel.

“Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría abrazos, un beso y te llamaría de nuevo para darte más”.

-Gabriel García Márquez-

¿Puede un abrazo, al igual que las vitaminas, mantenerte alejado del médico?

Según un estudio de la Universidad Carnegie Mellon liderado por Sheldon Cohen (profesor de Psicología en Dietrich Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de CMU Robert E. Doherty) esta idea no está alejada de la realidad. Cohen y su equipo decidieron estudiar los abrazos como un ejemplo de apoyo social porque los abrazos son típicamente un marcador de tener una relación más íntima y estrecha con otra persona.

“Sabemos que las personas que experimentan conflictos con otros son menos capaces de luchar contra los virus del resfriado. También sabemos que las personas que afirman tener apoyo social, están parcialmente protegidos de los efectos del estrés en los estados psicológicos como la depresión y la ansiedad”

Madre abrazando a su hijo transmitiéndole su apoyo

Respecto al estudio, Cohen ha sugerido que “ser abrazado por una persona de confianza puede actuar como un medio eficaz para transmitir apoyo, y el aumento de su frecuencia, un medio eficaz para reducir los efectos nocivos del estrés”.

De todas formas, ni tenemos que irnos tan lejos, ni necesitamos más datos para confirmar que los abrazos son uno de los mejores remedios.

Abrazar es gratis

Free Hugs surgió a partir de una anécdota de Juan Mann: un hombre cuya única misión era llegar y abrazar a un extraño para alegrar su día. Los efectos de la campaña se convirtieron virales y el fenómeno se extendió.

“Lo que me motivó fue observar que vivimos en una era de desconexión social y de falta de contacto físico humano”

Simplemente, abraza

Ahora piensa en ti, en tu entorno, en tu gente, en tus abrazos. Piensa en los momentos en los que hubiera calmado una situación tensa o simplemente aquellos que te hacen disfrutar. Acompañar con este gesto los buenos días al levantarte, en una situación alegre para felicitar a alguien o después de una discusión es conectar con lo más primario de nosotros mismos.

Abrazar es acercarnos a las personas, respirar su esencia y comprobar que estamos hechos de la misma pasta.

Es curioso pensar en la última vez que dimos un abrazo porque sí, incondicionalmente. Libres de rutinas y de compromisos al hacerlo. De hecho, al terminar este artículo podrías acercarte a la persona que tengas al lado en casa y darle un abrazo largo, que paralice el tiempo. Que dure, como mínimo, 8 segundos. Y bien fuerte claro.

“El abrazo es algo grandioso. Es la manera perfecta para demostrar el amor que sentimos cuando no conseguimos la palabra justa”.

– Jackselins Arteaga –