Adaptación y flexibilidad: Los beneficios del cambio

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 3 julio, 2017
Eva Maria Rodríguez · 9 febrero, 2015

Sabemos que necesitamos cambiar en ocasiones, para mejorar, para ser más felices, para tener una vida más plena. Pero nos resistimos a ese cambio, sin darnos cuenta de que, a pesar de todo, el cambio es constante. Aunque intentemos evitarlo, el cambio entrará en nuestra vida, y no hacer nada no evita nada. Sin embargo, iniciar el cambio desde nosotros mismos de manera voluntaria nos permite adaptarnos de manera consciente.

Ser flexible es la clave para cambiar.

El problema al que muchas veces nos enfrentamos es, a que los cambios llegan de manera inesperada y no nos gusta la nueva situación. Pero evitarlo no evita que ocurra.

Las cosas son como son, la vida viene como viene, y hay que adaptarse. Evidentemetne, no es lo mismo cambiar de ciudad que perder el trabajo, o incluso perder a una persona clave. Pero, en cualquier caso, hay que buscar la manera de acomodarse, de cambiar el punto de vista, de adaptarse mentalmente a la nueva situación. Así, podremos hacer lo necesario para vivir esa nueva vida.

Cada vez que haya que hacer cambios, estos traerán nuevos conocimientos y experiencias, que nos ayudarán a crecer como personas, a ser más sabios y más fuertes. Pero hay que dejar que ese cambio nos inunde.

Beneficios del cambio

 

Esto son algunos de los beneficios que el cambio puede tener en tu vida.

– Crecimiento personal

Cómo decíamos, cambiar te permite tener nuevas experiencias y aprender cosas nuevas que te ayudarán a crecer como persona. Descubrirás nuevas ideas, encontrarás nuevas metas y desarrollarás nuevos valores. Y todo ello te hará vivir una vida más plena y feliz.

– Flexibilidad

Cuantos más cambios tengas que hacer en tu vida, más fácil te resultará asumirlos. Como resultado, serás cada vez más flexible y cada vez te costará menos adaptarte y cambiar, lo cual será menos traumático.

– Mejorar

El cambio nos trae la posibilidad de mejorar a todos los niveles. Las cosas no mejoran por sí mismas si no cambiamos algo. Existe el riesgo de estar peor, pero sigues teniendo la oportunidad de cambiar de nuevo, aprovechando lo aprendido de la experiencia. En cualquier caso, sin cambio no hay mejora.

– Valorar lo pequeño

Los cambios te permitirán valorar cosas que, de otra manera, pueda que ni sepas que existen o que creas que no tienen ningún valor.

– Serás más fuerte

La resistencia al cambio está motivada, entre otras cosas, por sentimientos de inseguridad y debilidad. A medida que cambias y te adaptas, descubres que cada vez eres más fuerte y te sientes más seguro de ti mismo.

– Nuevas oportunidades

Los cambios traen consigo nuevas oportunidades para disfrutar de la vida, tener una existencia más feliz, conocer nuevas personas y descubrir nuevas metas.

– Empezar de nuevo

¿Cuántas veces has deseado empezar otra vez? Solo el cambio te permitirá ese nuevo comienzo, ya sea cambiando de lugar de trabajo, de lugar de residencia, o simplemente cambiando tus hábitos de vida, tu actitud o tus valores.

Salir de la zona de confort

 

Todos estos cambios implican salir de la zona de confort, una zona que nos ofrece la falsa seguridad de que todo está bien. En el fondo, aferrarse a esta zona de confort es un síntoma de miedo.

La expresión popular  “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer” nos da una idea de lo limitante que es esta zona de confort, de lo negativa que se hace la vida si a lo único a lo que aspiramos es a no estar peor de lo que estamos ya.

El cambio nos da la oportunidad. Ser flexible nos ayuda a encajar mejor todo lo nuevo y todo lo bueno que podemos encontrar si lo intentamos.