El ADN y las decisiones amorosas, ¿cómo se relacionan?

Un grupo de expertos suizos está convencido de que hay una fuerte relación entre el ADN y las decisiones amorosas. De ser así, una buena opción para conseguir pareja sería ayudarnos de los resultados producidos en el laboratorio.
El ADN y las decisiones amorosas, ¿cómo se relacionan?
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 04 julio, 2021.

Escrito por Edith Sánchez, 04 julio, 2021

Última actualización: 04 julio, 2021

El ADN y las decisiones amorosas están relacionados. La idea de descubrir al “amor de la vida” a través de un análisis científico forma parte de la trama de distintas series de ficción. Hoy, sin embargo, se sabe que no solo es posible, sino que además posiblemente sea muy eficaz.

La responsable de evidenciar esa relación directa que hay entre el ADN y las decisiones amorosas es la compañía suiza GenePartner. Hoy por hoy esa empresa ofrece la posibilidad de encontrar la mejor pareja posible tomando como base el ADN de los posibles candidatos.

La propuesta es polémica. Varios científicos han expresado su escepticismo frente a este método. Mientras en GenePartner aseguran que el vínculo entre el ADN y las decisiones amorosas es definitivo, hay expertos que ponen en duda la eficacia de esa vía para encontrar “la pareja ideal”. Veamos de qué se trata.

Los genes ‘se preocupan’ por combinar y reproducir. Estos genes no quieren ‘saber’ nada más. En cambio, las relaciones humanas son mucho más complejas que simplemente tener hijos”.

-Rodrigo Barquera-

Pareja con bengalas

El ADN y las decisiones amorosas, según GenePartner

La idea de que hay una relación muy estrecha entre el ADN y las decisiones amorosas comenzó a abrirse paso a través de un experimento sencillo. El doctor Wedekind, de la Universidad de Berna, le pidió a un grupo de hombres que llevaran puesta una camiseta durante tres días consecutivos.

Transcurrido ese lapso, un grupo de mujeres voluntarias tuvieron la oportunidad de olfatear cada una de las camisetas para valorar su atractivo. Al final, se comprobó que las mujeres preferían las prendas de los hombres cuyas moléculas HLA se diferenciaban más de las suyas.

Las moléculas HLA, o antígenos leucocitarios humanos, son proteínas. Estas ayudan al sistema inmunitario a diferenciar las células propias de los agentes extraños. Esto, a su vez, permite que el organismo responda de manera correcta ante una amenaza como, por ejemplo, un virus.

Cuanto mayor sea la diversidad de moléculas HLA, mejor es la respuesta inmunológica de una persona. Es decir que esa variedad garantiza que se tengan más armas para luchar contra las enfermedades. Así mismo, estas moléculas permiten rastrear el parentesco familiar entre dos personas. O sea que, si hay vínculos de familia, los genes HLA serán parecidos.

De los genes a la atracción amorosa

La compañía GenePartner tomó la línea de investigación de Wedekind e intentó ir más allá. Había un indicio de la relación entre el ADN y las decisiones amorosas, ¿cómo era exactamente esta relación? Lo que se propusieron fue establecer si existían modelos de genes HLA que se atrajeran más entre sí. En otras palabras, ¿influían los HLA en la atracción de la pareja?

Para responder a esta pregunta, se hizo un estudio con un gran número de parejas. Algunas de ellas tenían ya una relación, pero otras no. La investigación se hizo a través del Instituto Suizo de Genética Conductual. Según GenePartner, los resultados fueron sorprendentes: existiría algo que se podría llamar “compatibilidad genética”.

Los expertos de esa corporación indican que las personas perciben, de forma automática, casi instintiva, la composición genética del sistema inmune de otros. Cuando encuentran uno compatible, es decir, complementario en términos de HLA y otros aspectos, aumentaría la probabilidad de que se sintieran atraídas.

De hecho, GenePartner propone la idea de que cuanta más compatibilidad haya en esos aspectos genéticos, más duradera y feliz será una relación. En la actualidad, esta compañía ofrece la posibilidad de encontrar la pareja ideal de una forma totalmente novedosa: escupiendo en un tubo de ensayo. Quizás no sea la forma más romántica, pero piensan que así comienzan las mejores historias de amor.

ADN con forma de corazón

Las preguntas de otros científicos

Mientras GenePartner asegura que el método es eficaz y que a partir de ello se han construido parejas felices, otros científicos ponen en duda que así sea. El doctor Diogo Meyer, genetista de la Universidad de São Paulo, en Brasil, asegura que dicha compatibilidad existe, pero que ni se siente de forma automática ni tampoco es muy relevante como predictora del futuro de una pareja.

Por su parte, el científico genético Rodrigo Barquera, del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana en Alemania, defiende una idea similar. Dice que si bien la “compatibilidad genética” opera en términos evolutivos, las relaciones de pareja en los humanos son mucho más complejas y requieren de factores adicionales para tener éxito.

Lo cierto es que cientos de parejas en el mundo han hecho uso de este método, logrando lo que buscan: una pareja con alta compatibilidad. Existen muchos testimonios que señalan esto. En definitiva, parece que el ADN y las decisiones amorosas guardan una relación, pero aún faltan más estudios para precisar su forma en el largo plazo y su va más allá de condicionar o mediar en lo atractiva que puede parecernos una persona.

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  • Bernath, V. (2013). La identidad: historias reales del ADN. DEBATE.