Agomelatina: un antidepresivo diferente

29 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica Sara Viruega
La agomelatina, también comercializada como Valdoxan, está indicada para el tratamiento de episodios de depresión mayor en adultos.

La agomelatina es un antidepresivo eficaz, con muy buenas tasas de respuesta y de remisión. Presenta un buen perfil de seguridad y es bien tolerado. Su novedad y diferencia con otros antidepresivos radica en su influencia en el ritmo circadiano.

La agomelatina, también comercializada como Valdoxan, es un fármaco antidepresivo incluido dentro del grupo de los psicoanalépticos. Supone una novedad respecto a los tratamientos antidepresivos clásicos, por sus efectos sobre el sistema circadiano.

Es, de hecho, un análogo de la melatonina, la hormona que interviene en el ciclo natural del sueño. Esta hormona es producida por la glándula pineal y lleva a cabo diferentes funciones en nuestro organismo, especialmente la regulación del ciclo sueño-vigilia. Se considera el primer fármaco de una nueva generación de antidepresivos denominada MASSA, Melatonin Antagonist Selective Serotonin Antagonists.

Mano con pastilla blanca

¿Para qué se utiliza?

La agomelatina, según su ficha técnica, está indicada para el tratamiento de episodios de depresión mayor en adultos. En estos pacientes, destaca su impacto en el sueño, ya que mejora su calidad y disminuye su latencia. También mejora la estabilidad del sueño no REM.

Esto se debe, como hemos dicho anteriormente, a su influencia en el ritmo circadiano. Últimamente, se han hallado evidencias de la relación entre la depresión mayor y la desincronización de los ritmos circadianos, aunque aún queda mucho por estudiar, ya que los mecanismos internos del organismo son complejos.

La melatonina mejora el sueño de los pacientes con depresión, pero, sin embargo, no tiene efecto antidepresivo como tal, ni influye en el estado de ánimo durante el día. Sin embargo, agonistas de la melatonina, como la agomelatina, con propiedades un poco diferentes, si que han demostrado ser eficaces antidepresivos.

Por tanto, la agomelatina se utiliza como antidepresivo en el trastorno de depresión mayor en adultos, con la ventaja de que mejora las alteraciones del ritmo sueño-vigilia de estos pacientes sin provocar sedación diurna.

Mecanismo de acción

La agomelatina es un agonista melatoninérgico, con afinidad por los receptores MT1 y MT2 de melatonina. A su vez, es antagonista de los receptores 5-HT2C de serotonina. También aumenta la liberación de dopamina y adrenalina, específicamente, en la corteza frontal.

Sus efectos antidepresivos son especialmente debidos a su acción en los receptores melatoninérgicos y en los 5-HT2C. Es curioso comprobar que tanto los receptores MT1 como los 5-HT2C fluctúan de forma circadiana, regulados por la luz. Además, el antagonismo sobre el receptor 5-HT2C evita los efectos inhibitorios de la luz sobre la síntesis de melatonina, aumentando su liberación.

Efectos secundarios

Cabe destacar que la agomelatina, al no actuar sobre los receptores 5-HT1A, muscarínicos e histamínicos, carece de los efectos secundarios asociados a ellos, como son: sedación, sobrepeso, boca seca, disfunción sexual, efectos cardiovasculares, etc.

Las reacciones adversas más comunes en el tratamiento con agomelatina son cefalea, náuseas y mareos. En general, son de carácter leve y transitorio, y suelen aparecer en las dos primeras semanas de tratamiento. Otros efectos secundarios frecuentes en el tratamiento con este fármaco son:

  • Ansiedad.
  • Sueños anormales.
  • Somnolencia.
  • Insomnio.
  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Dolor abdominal.
  • Dolor de espalda.
  • Aumento de peso.
  • Cansancio.

Pastilla amarilla

Como podemos ver, muchos de sus efectos secundarios están relacionados con el sueño y con la influencia de la agomelatina en el ritmo circadiano. Como hemos dicho, suelen ser efectos transitorios hasta que el cuerpo se adapta a la medicación. Aún así, conviene vigilarlos.

En cualquier caso, si se detectan efectos no deseados durante el tratamiento con el fármaco, especialmente al inicio, conviene consultar al especialista. El tratamiento antidepresivo no se debe suspender de forma brusca ni sin indicación médica.

En conclusión, la agomelatina es un fármaco eficaz, novedoso y prometedor de cara al futuro. Es necesario seguir estudiándolo para asegurar su eficacia a más largo plazo y, por qué no, su posible uso en menores de edad.

  • Agencia Española de Medicamentos y Productos sanitarios (2018). Ficha técnica. Valdoxan. [Online] Disponible en: https://cima.aemps.es/cima/pdfs/ft/08499003/FT_08499003.pdf
  • San, L., & Arranz, B. (2010). Agomelatina: un nuevo enfoque antidepresivo para una remisión de calidad. Revista de psiquiatría y salud mental3, 15-20.
  • Martínez, L. C. (2009). Ritmos biológicos, sueño y depresión: agomelatina en el tratamiento de la depresión. Archivos de psiquiatría72(1), 28-49.