Aumento de peso asociado a psicofármacos

16 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica Sara Viruega
Muchos de los psicofármacos pueden producir un aumento o disminución de peso, con sus correspondientes complicaciones asociadas.

El aumento de peso asociado a psicofármacos es uno de los efectos secundarios que más preocupa a los pacientes. Por tanto, es un tema delicado que debemos tener en cuenta y tratar con especial atención. En este sentido, las alteraciones en el peso corporal son muy variables según cada paciente y cada tratamiento; de ahí que, en ocasiones, sea difícil generalizar y establecer criterios comunes.

Muchos de los medicamentos utilizados en el tratamiento de la ansiedad, la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia o la epilepsia pueden producir un aumento o disminución de peso, con sus correspondientes complicaciones asociadas.

Está comprobado que los tratamientos que producen ganancia de peso son aquellos que tienen más tasas de abandono. En estos casos, es necesario prevenir con una combinación adecuada de dieta y ejercicio físico.

En ocasiones, el especialista puede modificar el tratamiento, la dosis o la pauta para corregir esta alteración y las complicaciones que se derivan de ella, que en ocasiones pueden llegar a ser bastante importantes. También existen muchos fármacos que provocan lo contrario: pérdida de peso. Aunque debería preocupar de la misma manera, lo cierto es que este efecto secundario suele ser mejor aceptado entre los pacientes.

Psicofármacos

Aumento de peso en el tratamiento con antidepresivos

Es frecuente escuchar a la gente decir de manera coloquial que «los antidepresivos engordan». Es cierto que el aumento de peso es uno de los efectos secundarios posibles en el tratamiento con la mayoría de antidepresivos. Sin embargo, algunos fármacos utilizados para el tratamiento de la depresión son más susceptibles que otros a provocar un aumento de peso. Por ejemplo:

  • Algunos antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina, la imipramina y la doxepina.
  • Ciertos IMAO (inhibidores de la monoaminooxidasa) como la fenelzina.
  • Algunos ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) como la paroxetina.
  • La mirtazapina, un antidepresivo atípico.

Es importante tener en cuenta que no siempre el fármaco antidepresivo es el causante directo del aumento de peso. Durante el tratamiento de la depresión, son muchos los factores que afectan y que pueden contribuir de igual manera a este efecto no deseado.

En algunos casos, la depresión misma genera un aumento de peso debido a la inactividad, el sedentarismo o la ansiedad por la comida, que sufren muchos pacientes en esta situación. Otras veces, la depresión genera una disminución de peso y con el tratamiento antidepresivo, al mejorar el estado de ánimo, también aumenta el apetito y, por tanto, el peso corporal.

En definitiva, es cierto que el aumento de peso es un efecto secundario de algunos fármacos antidepresivos. Sin embargo, para ser precisos, también hay que decir que no siempre es una consecuencia directa del medicamento. Antes de tomar decisiones o suspender determinados fármacos, se debe consultar con el especialista.

Aumento de peso en el tratamiento con antipsicóticos

El aumento de peso y los cambios en el metabolismo corporal son los efectos secundarios que más preocupan a los pacientes tratados con antipsicóticos. Esto es relevante por su influencia negativa sobre la adherencia a los tratamientos.

Los antipsicóticos clásicos suelen provocar un mayor aumento de peso. También otros como la clozapina, la olanzapina, la quetiapina, la risperidona o la ziprasidona. El litio, la carbamazepina y el ácido valproico, utilizados en el trastorno bipolar, también tienden a aumentar el peso corporal.

Además, la esquizofrenia está directamente relacionada con cambios en el metabolismo. Estos pacientes con problemas psicóticos tienen mayor posibilidad de sufrir obesidad, entre otros trastornos.

Este aumento de peso, bien sea consecuencia de la enfermedad o de la medicación, puede tratarse mediante intervenciones en el estilo de vida, como la actividad física o los cambios en la dieta. Otras veces, es necesario el uso de otros fármacos adicionales para ayudar a la pérdida de peso.

Mujer con problemas tomando una pastilla

Conclusión

El aumento de peso es un efecto secundario del tratamiento con determinados fármacos. Sin embargo, en muchas ocasiones, se puede combatir e, incluso, evitar. Si te ves en este problema, no dudes en consultar con el especialista.

La adherencia a la medicación es importante para evitar posibles recaídas, especialmente en estos trastornos para los que se utilizan los psicofármacos. Siempre será mejor modificar el tratamiento que abandonarlo sin más.

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