Al mal tiempo... buena cara!

15 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
¿Qué haces cuando se te presenta una adversidad? ¿Eres de esas personas a las que se le nota en la cara o intentas sobrellevarlo y sonreír? En las siguientes líneas hablamos de la actitud que tomamos en esas circunstancias y cómo podemos mejorar nuestro bienestar.

Hay un dicho en nuestro idioma que dicta lo siguiente: “Al mal tiempo, buena cara”. Y es que cada vez que llueve a raudales, o hace un día muy gris, nuestro ánimo decae, pues nos resulta más difícil salir de casa para socializarnos y pasar un rato agradable con nuestros amigos. No obstante, podríamos aprovechar para hacer otras actividades que nos sean agradables y útiles.

Esto se suele dar mucho en invierno, donde los fuertes vientos, nevadas y bajas temperaturas provocan que el ánimo entre la gente decaiga. De hecho, está más que demostrado que en los habitantes de países nórdicos son mucho más propensos a sufrir períodos de estrés o depresión.

Sin embargo, lo que realmente quiere decir esa expresión, es que la mejor opción para afrontar las adversidades (bien sean meterológicas o vitales) es mantener una actitud optimista, ya que los eventos no se puede cambiar. La disposición con la que nos enfrentamos a la vida es fundamental, ya que afecta directamente a nuestro bienestar, e incluso a las decisiones que tomamos.

El tiempo es oro

Siguiendo la línea, este refrán atribuido a Benjamin Franklin, nos recuerda que la vida es breve, por lo que se debe aprovechar el tiempo. Y, si no lo hacemos, no nos estaremos esforzando ni beneficiando lo que deberíamos.

En este sentido, recordar que la vida es corta también nos ayuda a mantener una actitud positiva hacia la misma y preocuparnos por las cosas realmente importantes. Así, ante las adversidades, hay que centrar las energías en buscar una solución y no dejarnos llevar por el malestar. Éste, al final, lo que nos lleva es a perder, en cierta manera, el tiempo, dedicando las horas a pensar y a lamentarnos.

No obstante, la idea de que “el tiempo es oro” es un arma de doble filo. De unos años a esta parte estamos abrumados con ideas de este tipo, en las que si no hacemos multitud de actividades y somos muy productivos, estamos echando nuestra vida a perder. Está muy bien querer invertir tiempo en lo que nos gusta, pero no deberíamos sentirnos mal si dedicamos el día a estar relajados en el sofá. “No hacer nada” también es hacer algo por tu bienestar.

La vida te deparará siempre momentos maravillosos

Mucha gente se lamenta de que apenas tiene suerte en la vida. Y, generalmente, continuamente se quejan de su situación y caen en la autocompasión. Sin embargo, esperar que la vida te depare cosas buenas no resulta la mejor opción. Hay que moverse, salir y buscar esos sucesos.

Por ello, aunque estemos pasando un mal momento en nuestras vidas, siempre hay que ponerle “al mal tiempo buena cara”. De esta forma, seguro que antes o temprano saldremos del bache de dónde nos encontramos. Y es que seguro que ese día lluvioso y gris dejará entrever rayos de sol que acabarán convirtiéndose en un día despejado. Hay que ser un poco más como Gene Kelly, que bajo una incesante lluvia, supo cantar uno de los singles más famosos de la historia del cine.