Cómo afrontar un bajón de ánimo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 11 mayo, 2019
Edith Sánchez · 16 junio, 2019
La mejor manera de afrontar un bajón de ánimo es aceptando que ahí está y tratando de comprenderlo. Tenemos derecho a estar tistes de vez en cuando y a vivir esos momentos como parte natural de la vida, sin que lleguen a afectarnos intensamente.

Afrontar un bajón de ánimo de manera adecuada tiene mucho que ver con la actitud. En muchas ocasiones, que el problema crezca en magnitud o disminuya su volumen depende de la disposición con la que lo afrontemos.

En primer lugar, señalar que vivimos tiempos en los que flota en el aire la fantasía de que siempre debemos “estar bien”. Se inocula la idea de que todo el tiempo tenemos que estar sonrientes, optimistas y perfectamente armónicos. Todos sabemos que eso es imposible. Y no solo imposible, sino también inadecuado.

La filosofía de “lo positivo” no se puede convertir en una tiranía. Eso es lo primero que debemos tener en cuenta cuando no pasamos por un buen momento. Ni estamos cometiendo un delito entonces ni significa que tengamos algo “malo” dentro de nosotros.

La tristeza es una de las vibraciones que prueban que estamos vivos”.

-Antoine de Saint-Exupéry-

Mujer sufriendo por dependencia emocional

El bajón, la tristeza y la depresión

Cualquier persona que esté viva y sana va a tener algún bajón de vez en cuando. Todos pasamos, eventualmente, por momentos en los que las cosas se complican y no salen como lo deseamos. También hay momentos de fatiga, de desilusión o de hastío. Nadie lleva una vida tan perfecta como para no tener jamás esos malos ratos.

También están las pérdidas y los deseos frustrados que nos generaran tristeza. Es muy frecuente que esas etapas se confundan con depresión. Mucha gente dice sentirse deprimida cuando en realidad solo está triste por una causa específica.

La depresión clínica es un estado más complejo y permanente, que un simple bajón de ánimo o un duelo. Se requiere de toda una sintomatología, sostenida por un periodo relativamente largo y que produzca una alteración notable y negativa en la calidad de vida de la persona.

Afrontar un bajón de ánimo

Es importante afrontar un bajón de ánimo antes de que “tome vuelo”, como se dice coloquialmente. Más que superarlo, el objetivo de fondo es comprenderlo. Para lograr esto, lo primero es admitir que estamos ante un estado de baja motivación y darnos permiso de estar tristes. Luego, conviene adelantar estas acciones:

  • Escucharte a ti mismo. Escucharte significa dejar que afloren todas las ideas que pasan por tu cabeza y detectar todas las emociones que te provoca. Admitir que te sientes triste y tratar de definir lo que compone tu tristeza.
  • Habla, escribe. Decir lo que sentimos en voz alta o escribirlo ayuda a ordenar ideas. Externalizar es uno de los pasos indispensables para afrontar un bajón. Puedes simplemente decirlo a una grabadora y luego escucharlo.
  • Busca los motivos reales. A veces, tenemos un bajón por razones muy precisas, pero otras veces no sabemos exactamente por qué. Siempre es muy importante preguntarnos qué hay realmente detrás de esos bajones.
  • Formúlate una pregunta. ¿Qué puedo hacer para estar mejor en este momento? La respuesta a esa pregunta te da una pista central sobre lo que debes hacer para afrontar un bajón de ánimo.

Mujer mirándose al espejo

Otros aspectos a tener en cuenta

Es muy importante que no te juzgues ni seas severo contigo mismo. No tienes por qué dejar de sentirte triste si hay motivo para ello. Lo que sí puedes hacer es ponerle un límite a ese estado de ánimo. Afrontar un bajón de ánimo no significa erradicarlo, sino demarcarlo e impedir que crezca.

Otra medida eficaz para afrontar un bajón de ánimo es ponerte en modo “autocuidado”. Esto significa mimarte, comer algo que te guste o dedicar un rato a hacer algo que te conforte, o, en todo caso, realizar alguna actividad que te haga sentir bien. Así mismo, tratar de pensar en todos aquellos motivos por los que eres afortunado.

Ante un bajón, siempre es buena idea hacer una pausa. El ejercicio físico es una magnífica opción. Basta con que des un paseo caminando a buen paso y por alguna zona en la que te sientas confortable. También es muy recomendable que comas bien y te hidrates. Esto te ayudará a sentirte mejor.

Lo más importante, en todo caso, es que logres expresar lo que sientes. Si quieres llorar, simplemente llora. Si no, recuerda que el arte es un terreno fabuloso para tramitar todos esos estados de ánimo problemáticos. Pinta, canta, baila o busca el medio para que lo que sientes se exprese y salga fuera de ti.

  • Cruz Pérez, G. (2012). De la tristeza a la depresión. Revista electrónica de psicología. Iztacala, 15(4), 1310-1325.