Alan Turing, biografía del vencedor del Código Enigma

Edith Sánchez·
25 Febrero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
25 Febrero, 2020
Alan Turing fue sobre todo un apasionado de las matemáticas y un genio que sentó las bases de la computación y la informática actuales. Gracias a su trabajo se salvaron millones de vidas, aunque solo fue reconocido por esto después de su muerte.
 

Muchos oímos hablar por primera vez de Alan Turing gracias al éxito de la película The Imitation Game, traducida en muchos países como Código enigma. Hasta ese momento, su nombre solo era conocido en los círculos de la computación, de la que es considerado uno de sus más importantes pioneros.

Alan Turing desempeñó un papel crucial en la tarea de descifrar el famoso Código Enigma, un sistema secreto de comunicación que utilizaron los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Se cree que gracias al trabajo de Turing el conflicto bélico se acortó unos dos años, lo cual equivale al ahorro de aproximadamente 14 millones de vidas.

“La idea detrás de los computadores digitales puede explicarse diciendo que estas máquinas están destinadas a llevar a cabo cualquier operación que pueda ser realizada por un equipo humano”.

-Alan Turing-

Sin embargo, esto no fue lo único que logró Alan Turing en su vida. Fue el artífice de uno de los primeros ordenadores, tal y como los conocemos hoy en día.

 

También exploró el mundo de la inteligencia artificial e inventó el el llamado test de Turing, que consiste en un juego de simulación que determina si una máquina puede pensar. Sin ir más lejos, el CAPTCHA actual es una de las aplicaciones del Test de Turing.

Test Turing

Alan Turing, un niño genial

Alan Turing nació en Maida Vale, Londres (Inglaterra), el 23 de junio de 1912. Sus padres, Julius Mathison Turing y Ethel, vivían en la India. Pero su madre se empeñó en que su hijo naciera en Gran Bretaña, con ese fin, se trasladaron temporalmente a Reino Unido.

Poco después del nacimiento, regresaron a Chatrapur, donde el padre de Alan se desempeñaba como funcionario del estado británico.

Desde muy temprana edad, Alan mostró poseer una inteligencia excepcional, hecho que se corroboró cuando aprendió a leer por sí solo en apenas tres semanas. También adoraba todo lo relacionado con los números y era un fanático de los rompecabezas. Con tan solo 8 años de edad, montó un laboratorio de química en su casa y comenzó a experimentar.

 

Cuando tenía alrededor de 10 años, su familia volvió a Inglaterra y, en 1926, Alan entró a estudiar en el internado de Sherborne, en Dorset. Su primer día de clase coincidió con una huelga y él recorrió 96 kilómetros a pie para llegar a tiempo. Fue, además, un gran deportista, amante del atletismo y la natación, durante toda su vida.

El código Enigma

Alan Turing se formó en el King’s College, la Universidad de Cambridge y también en la Universidad de Princeton, en Estados Unidos. Se doctoró en Matemáticas obteniendo grandes logros ya en su etapa educativa, pues realizó grandes aportaciones a dicha disciplina, pero también a las nacientes ciencias de la computación.

En 1939, un día después de que se iniciara la Segunda Guerra Mundial, Turing fue llamado a prestar sus servicios en el Servicio Británico de Descifrado.

Tras un arduo trabajo, Turing consiguió descifrar las comunicaciones de los nazis gracias a una máquina electromagnética llamada Bombe. Logró interceptar unos documentos alemanes en los que estaban consignadas las claves que los nazis usarían durante el mes de febrero de 1941. Con esos datos y la Bombe, pudo interpretar muchos de los mensajes secretos del ejército alemán.

 

Este era, por supuesto, un programa secreto y Turing jamás habló de él. De hecho, solo se supo de su contribución tras su muerte. Ni siquiera sus amigos y familiares sabían de su enorme aporte a la humanidad, puesto que era secreto de Estado.

Código de números

La polémica muerte de Turing

Alan Turing era homosexual en un tiempo en el que, en Inglaterra, todavía operaba una ley de la época victoriana que consideraba a la homosexualidad como un delito.

Logró mantener su condición en secreto, pero en 1952, su amante por aquel entonces, Arnold Murray, ayudó a un ladrón a entrar en su casa para robar. Cuando Turing denunció los hechos, salió a la luz su homosexualidad.

Esto llevó a que le imputaran cargos de indecencia grave y perversión sexual, por los que Turing no quiso pedir perdón. Como consecuencia, fue condenado y se le dio a elegir entre ir a prisión o someterse a castración química mediante un tratamiento hormonal. Turing escogió la segunda alternativa y esto le produjo grandes cambios en su cuerpo y una fuerte depresión.

 

Dos años después, falleció en su casa por envenenamiento con cianuro, luego de morder una manzana que contenía esa sustancia. Los documentos oficiales dijeron que se había suicidado, pero todavía existen ciertas dudas acerca de su extraña muerte. La madre de Turing dijo que había sido un accidente y muchos otros han especulado con que fue un homicidio.

Se ha dicho que el símbolo de la compañía Apple, una manzana mordida que durante mucho tiempo tuvo los colores de la bandera homosexual, habría sido un homenaje a Alan Turing. Sin embargo, Steve Jobs siempre lo negó. En el año 2013, la reina Isabel II le concedió el indulto a este gran hombre y, en su honor, se han erigido varios monumentos.

 
Leavitt, D. (2007). Alan Turing. El hombre que sabía demasiado: Alan Turing y la invención de la computadora. Antoni Bosch editor.