Aldous Huxley, biografía de un profeta

Edith Sánchez·
05 Febrero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
05 Febrero, 2020
Aldous Huxley fue un hombre trabajador, curioso e inteligente, que nunca cerró su mente a ninguna posibilidad. Era racional e imaginativo al mismo tiempo, con gran influencia de Freud en su obra y enorme vitalidad narrativa.
 

Aunque Aldous Huxley nunca se propuso ser clarividente, ni muchos menos profeta, terminó siéndolo en virtud de su aguda imaginación. Cuando escribió Un mundo feliz, la más famosa de sus obras, no pretendía hacer un augurio, sino formular una crítica mordaz, que incluso calificó de satírica, a la sociedad en la que vivía.

Lo cierto es que Un mundo feliz se ha convertido en un retrato fiel del mundo contemporáneo, aunque ese no fuera su propósito. Cuesta creer que esta obra haya sido escrita en 1930 y que aún así haya mencionado temas tan innovadores para su tiempo como: la fertilización in vitro, el cine tridimensional y los avances de la tecnología como forma de entretener y dispersar la mente humana.

“Participamos en una tragedia; en una comedia sólo miramos”.

-Aldous Huxley-

Otros futuristas, como George Orwell, predijeron un mundo en el que el control sobre los seres humanos sería milimétrico y severo. Aldous Huxley, en cambio, auguró un mundo en el que todos seríamos esclavos, sin darnos cuenta de ello. “Esclavos felices” manipulados desde el poder, pero viviendo la fantasía de que controlamos nuestras propias vidas.

La ciencia ficción y, más concretamente, la distopía se convierte, una vez más, en una especie de premonición que termina por cumplirse. Una visión pesimista del mundo futuro que se realizó hace ya demasiadas décadas y que, de una manera u otra, parece haberse hecho realidad.

Libro
 

Aldous Huxley, experiencias paradójicas

Aldous Huxley tuvo la fortuna de nacer en una familia británica de intelectuales, aspecto que seguramente influyó decisivamente en su formación. Su padre, Leonard, era un destacado biólogo y editor de una importante revista científica. Uno de sus abuelos había sido la mano derecha de Charles Darwin y dos de sus tíos abuelos eran famosos poetas y novelistas.

Tuvo la desgracia de perder a su madre por un tumor maligno cuando tenía apenas 14 años. Para ese entonces, ya era un estudiante del famoso Colegio Elton, uno de los más prestigiosos del Reino Unido. Dos años más tarde, tuvo un poderoso ataque de queratitis punctata, una grave enfermedad ocular que afecta la córnea.

Aldous Huxley quedó prácticamente ciego durante un año y medio, tiempo en el cual aprendió a leer con el sistema Braille y a tocar el piano. Afortunadamente, recuperó algo de su visión, aunque uno de sus ojos presentaba una grave deficiencia.

Más adelante, entró en contacto con algunas teorías acerca de la reeducación visual y, con enorme tenacidad, las aplicó a sí mismo. De este modo, mejoró notablemente su visión y escribió su primer libro, precisamente, sobre este tema.

Inconformidad y escritura

Huxley quería ser médico, siguiendo la tradición científica familiar, pero sus problemas de visión lo persuadieron de abandonar este objetivo. Decidió estudiar Literatura inglesa en Oxford, pero tras su graduación, se encontró en un periodo de gran inestabilidad laboral que vendría marcado por numerosos cambios de profesión.

 

Primero, ejerció como maestro de escuela, luego se dedicaría a la burocracia en un ministerio y, posteriormente, trabajó en una planta química.

Ninguno de esos trabajos le satisfacía y terminaba abandonándolos de forma temprana. También pasó por momentos amargos debido a que uno de sus hermanos entró en una profunda depresión y fue hospitalizado, pero huyó del centro hospitalario y se suicidó. Para ese entonces, su padre se había casado por segunda vez y uno de los hijos de su nueva unión, Andrew Huxley, se convertiría en Premio Nobel de Medicina.

Hubo un año clave en la vida de Aldous Huxley: 1919, cuando tenía 25 años. Ese año se casó con Marie Nys, una mujer belga con la que tuvo su único hijo, Mattew, y con quien permaneció hasta la muerte de esta 35 años más tarde. Ese mismo año, comenzó a trabajar como redactor en la célebre revista Athenaeum, donde inició formalmente su carrera como escritor.

Plumas sobre papel escrito

Una vida feliz

Aldous Huxley era un trabajador incansable, que incursionó en diversos géneros literarios. Compuso desde ensayos, hasta poemas, obras de teatro y guiones de cine pasando, además, por textos de carácter místico. También fue un viajero incansable, junto a su esposa, recorrió países de todos los continentes y cambió de residencia en numerosas ocasiones.

 

Todas sus obras iniciales fueron una muestra de escepticismo y falta de fe en los seres humanos. Sin embargo, hacia 1941, comenzó a cultivar un profundo interés por los temas místicos, en particular, las filosofías y religiones de la India. Su perspectiva comenzó a cambiar y esto se acentuó cuando su esposa fue diagnosticada de cáncer.

Por aquel entonces, Aldous Huxley experimentó con drogas psicodélicas por pura curiosidad intelectual y en el marco de condiciones controladas. Varios de sus libros hablan de estas experiencias. Acompañó a su esposa en los tres años de agonía que tuvo y permaneció a su lado hasta el último minuto. Tras su pérdida, se mantuvo encerrado y en completa soledad durante dos meses.

Al salir de su encierro, retomó sus actividades y, un año más tarde, se casó con la violinista y psicoterapeuta italiana Laura Archera. En 1960, le detectaron un tumor en la lengua y tres años más tarde murió, el mismo día del asesinato de John F. Kennedy. Había pedido que le administraran LSD en su agonía y tuvo una muerte tranquila. Actualmente su obra está viva y es más vigente que nunca.

 
QUIRóS, C. H. (2015). Aldous Huxley, Un mundo feliz. Hermeneus: Revista de la Facultad de Traducción e Interpretación de Soria, (17), 321-324.