Alejandro Sanz detiene su concierto para proteger a una mujer maltratada

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 22 febrero, 2016
Raquel Aldana · 22 febrero, 2016

El conocido cantante español Alejandro Sanz interrumpió hace unos días su concierto en Rosarito, localidad que se encuentra en el estado mexicano de Baja California (noroeste de México), para defender a una mujer del público que estaba siendo maltratada por un hombre.

El cantante llegó a bajarse del escenario para enfrentarse con el agresor, el cual finalmente fue expulsado del concierto por el equipo de seguridad del evento. Este terrible suceso deja ver una vez más la lacra de la violencia machista, un sometimiento a la mujer contra el que debemos luchar.

Esperemos que las autoridades pertinentes hayan puesto medidas para que esta mujer no vuelva a ser víctima de su verdugo. Alejandro Sanz nos deja un gran ejemplo de enfrentamiento que nos servirá, sin duda, como un punto de concienciación.

Alejandro Sanz recriminando la actitud violenta de un hombre hacia una mujer en el público

Los vídeos que están dando la vuelta al mundo

Esta noticia está dando la vuelta al mundo desde que el pasado sábado 20 de Febrero sucediese tal hecho. Se ha convertido en trending topic mundial en Twitter y se ha vuelto viral entre las distintas redes sociales. Los vídeos que han trascendido de este terrible suceso no tienen demasiada calidad, pero en ellos podemos ver que la secuencia de los actos fue la siguiente:

Alejandro Sanz se encuentra interpretando sobre el escenario su canción “La música no se toca”. De repente, visiblemente contrariado, se le oye decir “Eso no se hace, eso no se hace”, abandona el micrófono y señala al público aparentemente recriminando la actitud de alguien y con gesto muy serio e irritado.

El intérprete se baja del escenario, se deshace de su guitarra y se encara con su público, señalando a la pareja que se encontraba en las primeras filas del concierto. Alejandro Sanz habla con su equipo de seguridad y al parecer les indica que echen al maltratador.

Una vez está ya de nuevo en el escenario, espera a que se desaloje al agresor del recinto y la canción concluya. Así, se dirige a los asistentes y les dice: “¿Todo bien?, ¿Seguro? Bueno, les pido disculpas por el episodio de antes, porque yo no concibo que nadie toque a nadie, me da igual, y menos a una mujer, porque ahí sí… ahí sí no más”.

El público no pudo por más y ante tal acto de valentía y coraje se deshizo en aplausos. Las redes, por su parte, han brindado gran cantidad de elogios para este gran héroe. Os dejamos en este enlace los vídeos para que podáis verlo:

La música no se toca, las mujeres mucho menos

Hablemos en estos términos: los maltratadores se creen con el derecho de ser agresivos y violentos con la mujer simplemente por el hecho de que es mujer. De verdad, reflexionemos y apuntemos esto en nuestra mente: EL MALTRATADOR SE CREE SUPERIOR Y, ADEMÁS, SE SIENTE CON EL DERECHO Y EL PODER DE HACER CON LA MUJER LO QUE LE PLAZCA.

Esto no es producto de la casualidad. Desde los anuncios de contactos y las ofertas de empleo denigrantes hasta la educación de nuestros niños como princesas indefensas y príncipes salvadores. Todo lo que nos rodea está teñido de sometimiento, de desigualdad y de justificación de la superioridad.

Cuerpo de mujer marcado por la violencia de género

La violencia de género es un problema de la sociedad, no solo de las víctimas. No hay un patrón básico de maltratador. Es más, estas conductas obedecen a una serie de pensamientos automáticos y creencias implícitas que se justifican en base a las normas sociales que “mamamos” desde la más tierna infancia.

Sea hacia quien sea y como sea, la violencia nunca está justificada. Alcemos nuestras voces y no permitamos que nunca se violente a nadie. Hagamos que luchas como la nuestra y la de Alejandro Sanz den la vuelta al mundo.

Por nuestra parte, toda la admiración del mundo para Alejandro Sanz y su heroica actuación en contra la violencia de género. La música no se toca, pero las mujeres mucho menos. ¡¡Bravo!!