Aprendizaje social: teoría según Albert Bandura

Aprendizaje social, la interesante teoría de Albert Bandura

Valeria Sabater 21 julio, 2017 en Psicología 432 compartidos
rostros con engranajes representando la psicología social de Albert Bandura

¿Cómo aprendemos las personas? Comprender qué mecanismos, engranajes y complejas sutilezas ponen en marcha un comportamiento o habilidad ha sido siempre uno de los objetivos de la psicología. Albert Bandura introdujo la teoría del aprendizaje social, dando un salto cualitativo para hablarnos por primera vez de esa interacción entre la mente del aprendiz y su entorno.

Hemos de admitirlo, a la mayoría de nosotros se nos escapa cómo y de qué manera aprenden nuestros niños determinadas cosas. Hay quien sigue viendo la enseñanza o la adquisición de una determinada habilidad como el resultado del clásico enfoque conductista, algo a base imitaciones, de condicionamientos y refuerzos positivos o negativos que asientan o corrigen un concepto o una conducta.

Sin embargo, nada es tan intrincado, complejo y a la vez fascinante que la mente de un aprendiz, que el cerebro de un niño o la propia disposición de un adulto a la hora de generar un comportamiento o de adquirir un aprendizaje determinado. Porque ninguno de nosotros somos una simple caja vacía que llenar a base de presiones externas y condicionamientos. Las personas observamos, imitamos, nos desenvolvemos en un medio social concreto y a su vez disponemos de determinados estados mentales que propician o dificultan el aprendizaje.

Albert Bandura, psicólogo canadiense y profesor de la Universidad Stanford, abordó todas estas cuestiones para formular la que hoy conocemos como Teoría del Aprendizaje Social. Se trata de un enfoque donde lo conductual y lo cognitivo encuentran también su punto de perfecta confluencia para poder comprender en profundidad nuestro propio comportamiento.

Albert Bandura

¿Qué nos dice la Teoría del Aprendizaje social?

La teoría del aprendizaje social de Bandura se la conoce también como aprendizaje por observación o modelado. Para ponernos un poco más en contexto cabe recordar que estamos en los años 60, una época donde el peso del conductismo seguía teniendo su especial relevancia y donde el aprendizaje se concebía más bien como un simple envío de paquetes de información entre un experto y un aprendiz. Uno enviaba y el otro recibía, el experto era el núcleo activo y el aprendiz el núcleo pasivo.

Albert Bandura, por su parte, centraba el foco de su interés y de sus estudios más allá de ese reduccionismo conductista para colocar su atención en el campo de lo social, como ya lo hizo el propio Lev Vygotsky con su teoría Sociocultural. Algo que el reputado psicólogo canandiense tenía muy claro es que había niños que asumían determinados aprendizajes de forma rápida sin pasar por la clásica etapa de ensayo-error. Si esto era así era por algo muy sencillo y evidente: por la observación y su entorno social.

El muñeco Bodo

El experimento del muñeco Bodo es uno de los más conocidos en el campo de la psicología. A lo largo de 1961 y 1963 Bandura y su equipo buscaron demostrar la importancia del aprendizaje observacional en los niños y cómo la imitación de un modelo -un adulto-, tiene en los pequeños mucha más relevancia que el simple hecho de ofrecer o quitar un refuerzo para asentar una conducta, un aprendizaje.

Experimento de Albert Bandura

  • En el experimento participaron niños de entre 3 y 6 años que asistían a la guardería de la Universidad de Stanford. La escena en sí no podía ser más impactante. En una sala repleta de juguetes, un adulto golpeaba con un mazo a un muñeco de grandes dimensiones ante la mirada de un grupo de niños. En otro grupo experimental, el adulto representaba a un modelo no agresivo y para un tercer grupo la agresividad iba acompañada también con insultos hacia el muñeco Bodo.
  • Los resultados no pudieron ser más claros: la mayoría de los pequeños expuestos al modelo agresivo eran más propensos a actuar de manera físicamente agresiva que aquellos que no estaban expuestos a dicho modelo.

Por otro lado, algo que también pudo demostrar Albert Bandura con este experimento es que existen 3 formas básicas de aprendizaje observacional:

  • A través de un modelo en vivo, como es el caso de una persona real que realiza un comportamiento.
  • A través de una instrucción verbal, la cual implica contar detalles y descripciones de un comportamiento.
  • El tercero hace referencia a un modo simbólico, como pueden ser los personajes ficticios de un libro, un cómic, de una película o incluso de una persona real cuyo comportamiento trasciende a través de los medios.

Procesos que median en el Aprendizaje Social

La Teoría del Aprendizaje social se describe a menudo como un “puente” entre la teoría del aprendizaje tradicional (es decir, el conductismo) y el enfoque cognitivo. Bandura, a diferencia de Skinner, siempre dio una importancia clave a los factores mentales (cognitivos) en el aprendizaje, definiendo a los “aprendices”como sujetos activos a la hora de procesar la información y de valorar la relación entre su comportamiento y las posibles consecuencias.

Por tanto, no debemos caer en el error de pensar que las personas imitamos todo aquello que vemos, y que absolutamente todos los niños van a llevar a cabo conductas agresivas por el simple hecho de ver escenas violentas en casa o en la televisión. Hay pensamientos antes de la imitación y hay mediadores que propiciarán la propia imitación o una respuesta determinada alternativa.

Estos serían algunos de esos mediadores:

El ambiente

Nuestra sociedad no es semejante, ni igualitaria ni homogénea, sino que está construida y produce a su vez los más variados ambientes y escenarios. Los hay más propicios, más favorecedores y los hay más opresivos. Pongamos un ejemplo. Carlos tiene 11 años y este año tiene un nuevo profesor de música que les está enseñando a tocar el violín.

Durante los primeros días se sentía fascinado por ese instrumento, quería tener uno, aprender mucho más… Sin embargo, cuando llegó a casa, a su hogar desestructurado y poco facilitador, su padre le quitó rápidamente la idea de la cabeza. “Eso son tonterías”, le gritó. Desde entonces, Carlos ha dejado de tener interés por el violín.

Niña imitando a su madre

Atención

Para que un comportamiento sea imitado tiene que captar nuestra atención, despertar de alguna manera nuestro interés y el de nuestras neuronas espejo. En nuestro día a día todos observamos muchos comportamientos, sin embargo, no son dignos de nuestro interés…

Motivación

La motivación es el motor, es la voluntad de realizar un comportamiento determinado que vemos en otros.

  • Ahora bien, en este punto tenemos que hablar ya del aprendizaje vicario, donde según Bandura no basta solo con “observar” lo que otros hacen, sino ver también qué recompensas o qué consecuencias obtienen los demás por ese comportamiento determinado.
  • Si las recompensas percibidas compensan los costos percibidos (si los hay) entonces el comportamiento será imitado por el observador. En cambio, si el refuerzo vicario no es visto como suficientemente importante para el observador, entonces no imitará ese comportamiento.

rpstros comunicados por bombilla

Para concluir, la Teoría del Aprendizaje Social fue uno de los saltos cualitativos más interesantes en el campo de la psicología. Tanto es así, que no nos equivocamos al decir que Albert Bandura sigue siendo a sus 91 años, una de las personalidades de este campo más apreciadas, valoradas y condecoradas.

Gracias a él entendemos un poco más la manera en que adquirimos conocimientos y generamos determinadas conductas, ahí donde lo externo, lo social, se relaciona con nuestros procesos internos, lo cognitivo, y donde a su vez, también nosotros servimos de modelo para otras personas de nuestro entorno, muchas veces sin darnos cuenta.

Referencias Bibliográficas

Bandura, Albert, (1987) “Teoría del Aprendizaje Social”, Espasa Libros

Bandura, Albert y Walters, Ruchards, (2004) “Aprendizaje Social y desarrollo de la personalidad”, Paidós.

Valeria Sabater

Soy psicóloga y escritora. La curiosidad por el conocimiento humano es mi cerradura particular, la psicología mi llave, la escritura, mi pasión.

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