Aripiprazol: ¿qué es y para qué se utiliza?

Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica Sara Viruega
· 11 abril, 2019
El aripiprazol, o Abilify, es un antipsicótico atípico. Tiene un perfil de efectos adversos muy favorable y su eficacia y seguridad están avaladas por múltiples estudios. 

El aripiprazol, también conocido como Abilify, es un antipsicótico atípico. Se trata de un fármaco efectivo y bien tolerado. Se utiliza en pacientes con esquizofrenia, trastorno bipolar y episodios maníacos.

En Europa, fue aprobado para el tratamiento de la esquizofrenia en 2004. Después, en 2008, la Agencia Europea del Medicamento -EMEA- autorizó también su uso en trastorno bipolar. En especial, en el trastorno bipolar de tipo I.

Es un fármaco diferente dentro de su grupo. Y eso lo hace más interesante. Algunas de sus ventajas frente a otros antipsicóticos son:

  • Menor frecuencia de sedación.
  • No afecta a la función cognitiva del paciente.
  • Menor incidencia de efectos adversos.
  • Puede ser administrado como inyectable intramuscular.
  • Mayor adherencia al tratamiento.

Esto hace que sea un fármaco muy utilizado hoy en día. Vamos a verlo con más detenimiento.

Aripiprazol

¿Para qué se utiliza el aripiprazol?

Aripiprazol está indicado en el tratamiento de:

  • Esquizofrenia en adultos y adolescentes mayores de 15 años.
  • Episodios maníacos en pacientes con trastorno bipolar mayores de 13 años.

Administrado por vía oral, es eficaz para el tratamiento de los pacientes con esquizofrenia y trastorno bipolar. Así como en episodios maníacos. Funciona tanto en la fase aguda como en la fase de mantenimiento. También ha demostrado ser eficaz para evitar las recaídas. El aripiprazol actúa tanto en los síntomas positivos de la esquizofrenia como en los negativos:

  • Síntomas positivos: alucinaciones, agitación, alteración de la conducta, etc.
  • Síntomas negativos: aplanamiento, apatía, depresión, falta de interés, etc.

Una novedad importante de este fármaco son sus distintas formas de administración. Estas son útiles en diferentes situaciones. De hecho, pueden suponer una buena alternativa para muchos pacientes. Así, la administración intramuscular se utiliza a menudo para controlar la agitación en estos pacientes. La presentación inyectable de liberación prolongada tiene también resultados positivos en el retraso de las recaídas.

Esta forma de administración mejora el cumplimiento del tratamiento. Con ella no es necesario tomar el fármaco por vía oral todos los días; basta una inyección mensual. También se utiliza junto con otros fármacos para el tratamiento de la depresión. Por ejemplo, en el trastorno depresivo mayor resistente. La adición de aripiprazol en dosis bajas potencia el efecto del fármaco antidepresivo.

Algunos estudios dicen que el aripiprazol podría ser útil también en otros trastornos. Por ejemplo en la enfermedad de Alzheimer. Por un lado, puede ayudar en los síntomas psíquicos. Y, por otro lado, en los síntomas psicóticos. Otro caso sería la enfermedad de Parkinson. En ella es común la aparición de psicosis. En algunos estudios se ve mejoría con este fármaco; pero en otros no. Aún hacen falta más estudios que avalen su uso.

Mecanismo de acción

El aripiprazol es un antipsicótico atípico. Sin embargo, tiene un mecanismo de acción distinto. La mayoría de los fármacos de su grupo son antagonistas de dopamina. En cambio, el aripiprazol ejerce una acción agonista parcial sobre los receptores D2 de dopamina.

Así, el aumento de la neurotransmisión de dopamina hace que aumente su concentración en el cerebro. Y esto ejerce un efecto beneficioso en los síntomas positivos y negativos de la esquizofrenia.

También tiene un efecto agonista parcial sobre los 5HT1A de serotonina. Esta acción está asociada a una mayor eficacia frente a:

  • Síntomas depresivos.
  • Ansiedad.
  • Síntomas cognitivos.
  • Síntomas negativos.

Además, el aripiprazol ejerce un potente antagonismo sobre los receptores 5HT2A, 5HT2B y 5HT6 de serotonina. Sin embargo, tiene una mínima acción sobre otros tipos de receptores.

Mujer con esquizofrenia

Efectos secundarios

Las reacciones adversas más frecuentes en el tratamiento con aripiprazol son:

  • Diabetes mellitus.
  • Insomnio.
  • Ansiedad.
  • Inquietud.
  • Acatisia (agitación psicomotora).
  • Trastorno extrapiramidal.
  • Temblor.
  • Cefalea.
  • Sedación.
  • Somnolencia.
  • Mareo.
  • Fatiga.
  • Náuseas, vómitos, etc.

Sin embargo, la incidencia de efectos adversos de este fármaco es escasa. En especial si lo comparamos con otros antipsicóticos de su grupo. Es un fármaco bien tolerado y seguro. De hecho, está avalado por diversos estudios.

El tratamiento con aripiprazol está asociado a un mínimo aumento de peso. Y también a una mínima alteración de los parámetros metabólicos. Así mismo, existe un escaso riesgo de padecer síntomas extrapiramidales y síndrome metabólico.

Aunque su perfil de efectos adversos es muy favorable, no debemos olvidarlos. Es importante ajustar bien las dosis porque los efectos adversos son más frecuentes cuando estas aumentan. Se debe comenzar con dosis bajas e ir subiendo poco a poco.

  • Agencia Española de Medicamentos y Productos sanitarios (2017). Ficha técnica Abilify. [Online] Disponible en: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/04276002/FT_04276002.html
  • Vieta, E., Franco, C. (2008). Avances en el tratamiento de la manía: aripiprazol. Actas Esp Psiquiatr36(3), 158-164.
  • Agüera-Ortiz, L. F., López-Álvarez, J., & Segura-Frontelo, A. (2012). Aripiprazol en pacientes ancianos: una revisión de la evidencia.