Atelofobia, el miedo a ser imperfecto

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 6 septiembre, 2018
Eva Maria Rodríguez · 6 septiembre, 2018

En la actualidad, el perfeccionismo se ve más como una virtud que como un defecto. Pero, ¿puede la búsqueda de la perfección convertirse en algo insano e irracional? Efectivamente, así es. De hecho, cuando el perfeccionismo se convierte en algo paralizante es posible que se sufra de atelofobia, una enfermedad mental relacionada con los trastornos de ansiedad.

La atelofobia es el miedo a ser imperfecto, a no hacer algo bien, a no ser lo suficientemente bueno. Ocurre cuando las expectativas percibidas de una persona no concuerdan con la realidad. Es una forma irracional y obsesiva de perfeccionismo que puede conducir a una inacción paralizante y causar numerosos problemas de salud relacionados con el estrés.

Como resultado de la atelofobia, la persona no puede alcanzar el listón que se marca. Las relaciones se ven severamente afectadas. Además, cuando la persona se da cuenta de que no ha alcanzado su objetivo, es normal que se sienta invadida por emociones de valencia negativa.

Una persona con atelofobia tiene pánico al error, a estar cometiendo fallos sin darse cuenta. Así, la tarea más sencilla puede convertirse en toda una tortura por el grado de recursos que dedican a supervisarla. Esto hace que asuman pocos o ningún riesgo.

Hay muchos síntomas psicológicos que podemos identificar como propios de la atelofobia, como frecuentes comportamientos de evitación, sentimientos de impotencia, ansiedad y miedo extremos, temor a perder el control, confusión, irritabilidad y falta de concentración. También pueden aparecer síntomas físicos, como respiración rápida, boca seca, palpitaciones, nauseas, dolores de cabeza o sudoración excesiva.

Mujer agobiada con su trabajo

Causas de atelofobia

Nadie conoce la verdadera causa de la atelofobia. Puede haber una propensión genética o puede provenir de un evento traumático. Sin embargo, parece que en la mayoría de los casos es una respuesta aprendida que comienza a una edad temprana y que con los años se intensifica y se hace crónica.

La atelofobia es una fobia específica centrada en factores clave no sociales. Las fobias específicas tienden a tener algún trauma previo como causa raíz, a menudo, en la infancia y, también a menudo, físicamente nocivo.

La crianza también puede desempeñar un papel importante en el desarrollo de la atelofobia, como las advertencias de los padres sobre una amenaza directa, que es especialmente notable en los casos en que una amenaza es más inminente (alergias o ataques de insectos, por ejemplo).

A su vez, se cree que la genética y los factores hereditarios pueden desempeñar un papel en fobias específicas, especialmente las relacionadas con el peligro de lesión. Por ejemplo, puede desencadenarse un reflejo primario de “lucha o huida” más fácilmente en aquellas personas con una predisposición genética.

En todo tipo de fobias, las experiencias o informes externos pueden reforzar o desarrollar el miedo, como ver a un miembro de la familia o amigo que se ve afectado. bias, En casos extremos, las exposiciones indirectas pueden ser tan remotas como escuchar una referencia en una conversación o tener conocimiento de una determinada noticia.

La atelofobia, como la mayoría de las fobias, proviene de un mecanismo de sobreprotección subconsciente y, como ocurre con muchas fobias, también puede enraizarse en un conflicto emocional no resuelto. Los padres exigentes que demandan la perfección y los profesores demasiado estrictos pueden convertirse en desencadenantes centrales de futuros trastornos mentales, incluido el del temor a no ser lo suficientemente buenos.

La diferencia entre atelofobia y perfeccionismo

La atelofobia tiene mucho que ver con el perfeccionismo, pero no es lo mismo. Existe una diferencia fundamental entre ambos conceptos. Es cierto que las personas que padecen atelofobia a menudo hacen de la perfección su objetivo y no lo alcanzan simplemente porque es imposible.

Pero la atelofobia es más que plantearse altos estándares. El problema está en que paraliza y bloquea el refuerzo en vez de motivar. Muchos perfeccionistas responden a la ansiedad trabajando más. Las personas con atelofobia eligen la inacción para evitar posibles fallos. 

Además, con frecuencia el perfeccionismo se manifiesta como un deseo de logro y éxito personal. Esta visión, con sus problemas, puede hacer que una persona sea mejor y tenga más éxito. Sin embargo, la atelofobia no goza tampoco de este punto.

Hombre con los brazos apoyados en la cabeza

Comentarios finales

Aprender a esforzarse por “lo suficientemente bueno” es una cualidad que suele generar bienestar. En relación a esto, la autora Olga Khazan escribe: “Puede ser difícil, en nuestra cultura, obligarse a conformarse con ‘lo suficientemente bueno’. Pero cuando se trata de felicidad y satisfacción, ‘lo suficientemente bueno’ no es solo bueno, es perfecto”.

La misma perfección que en la atelofobia se trasforma en una amenaza de la que la persona difícilmente puede escapar. De hecho, suele generar una parálisis que termina con cualquier intento por alcanzar una determinada meta. Este marco no solo genera frustración, sino que también es muy destructivo con la autoestima de la persona; la misma que se siente superada y encarcelada en su propio temor.