¿Qué es la atención selectiva? Características, teorías y ejemplos

La atención selectiva es la capacidad para focalizar la mente en un estímulo o una tarea concreta, sin permitir que otros estímulos interrumpan lo que se está haciendo.
¿Qué es la atención selectiva? Características, teorías y ejemplos
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez el 17 abril, 2021.

Última actualización: 17 abril, 2021

La atención se encuentra en la base de la mayoría de procesos psicológicos y es en sí misma compleja. De manera conceptual la podemos dividir en diferentes tipos, y uno de estos tipos es la conocida como “atención selectiva”. A lo largo de este artículo podrás conocer un poco más de este proceso y las teorías que se han formulado sobre su funcionamiento. No te lo pierdas, pues esta información es intuitiva, útil y los ejemplos te sorprenderán.

La atención selectiva o focalizada es la capacidad de un organismo para dirigir el foco de su mente hacia un estímulo concreto, apartando a los competidores. Dicho de otro modo, cuando te concentras en un estímulo e ignoras aquello que puede distraerte, estás haciendo uso de la atención selectiva.

La atención selectiva es fundamental para la realización de tareas concretas, el aprendizaje y la memoria. Gracias a ella podemos responder a demandas muy exigentes. Además, cabe señalar que el origen de la mayoría de estas demandas se encuentra en nuestros sentidos y por eso son fundamentales los estudios de finales del siglo XIX, cuando la psicología comenzó a configurarse como una ciencia.

Para comprender el resto de procesos mentales básicos, científicos como William James, Wilhem Wundt o Edward Titchener comenzaron por la base de los mismos.

Un ejemplo de atención selectiva es buscar a un amigo entre la multitud. De entre todas las personas, dirigirás tu atención hacia un rostro concreto, ignorando a los demás.

Teorías sobre la atención selectiva

Puesto que se trata de un proceso de selección y descarte de estímulos, los modelos sobre la atención selectiva se denominan modelos de filtro o cuello de botella. Recordemos que un modelo, en este caso funcional, es la abstracción de un proceso que nos permite comprenderlo mejor. Vamos a describir los más importantes.

Flechas en un cubo de madera para representar el método de las 7C

1. Broadbent: modelo del filtro rígido

Broadbent postuló que todos los estímulos se reciben, pero llegan a un almacén a corto plazo, donde uno de ellos es seleccionado por sus características físicas y pasa el filtro de la atención. Para demostrarlo, ideó el experimento de la escucha dicótica.

En este experimento presentó mensajes verbales con 3 números diferentes para cada oído, pero simultáneos. A los participantes se les pedía que repitieran los mensajes mientras los escuchaban. La idea era sobrecargar sus sentidos para analizar cómo su cerebro filtraba los mensajes.

Los resultados de sus investigaciones le llevaron a afirmar que solo podemos prestar atención a un canal auditivo a la vez. La información que se pierde por el canal al que no se atiende dependerá de las características del estímulo y las necesidades del organismo.

2. Treisman: modelo de filtro atenuado

Nacido como una modificación del modelo de Broadbent se diferencia del anterior en que el filtro no descarta la información innecesaria, sino que la atenúa para permitir que la relevante destaque.

Para que te hagas una idea, es como bajar el volumen de la música para entender lo que se está hablando la gente con la que estás.

Anne Treisman sostenía que, a nivel introspectivo, una persona puede pensar que la información a la que no atiende se ha perdido, pero en realidad no es así. Los mensajes irrelevantes del entorno reciben un procesamiento también, pero más superficial para desviar la atención hacia ellos si se volviesen relevantes.

Deustch y Deustch: modelo de atención selectiva de filtro tardío

Este modelo afirma que todos los estímulos que llegan al organismo son procesados y alcanzan un significado, ya que de otra manera no se podría seleccionar el input que pasará a la consciencia. La selección de este estímulo se realiza en función de su importancia en el momento presente.

Lo que diferencia a este modelo de los dos anteriores es que rechaza que los estímulos sean filtrados al comienzo del proceso cognitivo, sino más adelante. De otra forma no habría manera de saber qué estímulo necesita atención prioritaria.

Mente con muchos hilos

Johnston y Heinz: el filtro flexible

La característica fundamental de este modelo es que propone una ubicación flexible del filtro. Así, la selección del estímulo relevante se realiza en un momento variable, dependiendo de las características del mismo y de la tarea que tiene que realizar.

Este modelo introduce, además, el concepto de capacidad o recursos de procesamientoLa idea de un filtro flexible que analiza de distinta forma en función del estímulo va seguida la idea de que, cuanto más completo sea el análisis del mismo, mayor demanda cognitiva requiere.

Los estudios sobre los procesos básicos sentaron las bases de la psicología científica, repercutiendo en el resto de áreas de la psicología. Su versatilidad fue la clave para progresar hasta los modelos de neuromarketing, definición de trastornos de la atención o modelos educacionales. ¿Llegaremos a ver el final del camino?

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