Ayudar a quien vive con una enfermedad mental

Okairy Zuñiga · 22 julio, 2014

Los problemas mentales implican ciertas dificultades en su tratamiento. Cuando un familiar o amigo es diagnosticado con un problema de este tipo, debemos asegurarnos de que tiene la atención necesaria. Entre los aspectos que debemos vigilar están:
 

El tratamiento psiquiátrico

Toda persona que sufre algún tipo de enfermedad o trastorno mental debe estar bajo vigilancia de un médico psiquiatra certificado. La mayoría de estas condiciones requieren de tratamientos médicos que requieren un estricto control de la medicación, dosis y comportamientos resultantes. Además de la medicación, el tratamiento psiquiátrico cuenta con sesiones de conversación que permiten expresar las inquietudes existentes.

Es vital que quienes toman algún medicamento no dejen de ver a su médico cuando se sientan mejor o porque ya no desean seguir con el tratamiento. De hacerlo, podrían desarrollarse problemas más severos y presentar retrocesos en los avances conseguidos.

La visita al psicólogo

Algunos problemas mentales pueden ser tratados con la atención psicológica y sin necesidad de tomar medicamentos. En estos casos se recomiendan charlas semanales que ayuden a mejorar el estado emocional del paciente. Por otro lado, nuestro familiar puede verse más abierto a la terapia psicológica que a la terapia psiquiátrica.

Siempre se debe buscar un psicólogo que tenga las credenciales que acrediten sus conocimientos y tenga experiencia en el tratamiento del problema que nuestro familiar presenta. Aunque los psicólogos jóvenes o poco experimentados pueden hacer un buen trabajo, las enfermedades mentales requieren ciertas habilidades que solo con el tiempo se adquieren.

La medicación controlada

Quienes toman medicamentos para tratar problemas mentales pueden desarrollar adicción a los mismos por lo que abuso es común. Para evitar estas situaciones, familiares y amigos deben estar al tanto de los medicamentos que en paciente toma.

Habrá ocasiones en que nuestro amigo o familiar mostrará cierta resistencia a tomar todos los medicamentos o deseará aumentar la dosis para mejorar su condición. Estos problemas se evitan vigilando la cantidad de medicamentos que son ingeridos. Parte importante es evitar recriminaciones, culpas o acusaciones para lograr que la relación se fortalezca.

La prevención del suicidio

Uno de los problemas más graves en quienes viven con enfermedades mentales es la posibilidad del suicidio. Tanto los pacientes medicados como los que sobrellevan su condición con simple terapia pueden ver al suicidio como un escape a los problemas que se les pueden presentar. Esto se puede evitar con una constante comunicación con nuestro familiar, dándole la confianza para hablar de sus problemas e inquietudes y escuchándolo cuando haga falta.

La ayuda médica de pacientes con problemas mentales debe complementarse con el apoyo de amigos y familiares. Ellos deberán estar al tanto de que su ser querido cuente con el tratamiento correcto y lo siga al pie de la letra. Es importante que quienes son el apoyo de una persona diagnosticada con una enfermedad mental también cuenten con la ayuda psicológica apropiada.

Aunque a veces se nos olvide, ayudar a estas personas puede significar una gran carga emocional para nosotros.