6 beneficios psicológicos de estar cerca del mar

¿Has sentido alguna vez una intensa sensación de paz al estar cerca del mar? Lo cierto es que el ir y venir de las olas incluye muchos beneficios que podemos experimentar, pero que también ignoramos. Lector curioso, ¿quieres conocerlos?
6 beneficios psicológicos de estar cerca del mar
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 14 junio, 2022

Si tienes la fortuna de vivir en el litoral o si sueles veranear en un entorno costero, habrás comprobado cómo tu estado de ánimo se transforma al acercarte al océano. Tal vez pienses que se debe al hecho de estar de vacaciones; sin embargo, la cuestión va más allá. Los beneficios psicológicos de estar cerca del mar son reales y palpables, y hoy nos gustaría contarte más al respecto.

Estando en la costa nos sentimos tranquilos, felices y seguros; dormimos mejor y la vida parece avanzar a otro ritmo. No son imaginaciones tuyas, el mar realmente tiene un impacto en nuestra salud física y psicológica, y pasar tiempo cerca de él es uno de los mejores regalos que podemos hacernos. Te mostramos por qué.

Mujer sonriendo frente al mar
El mar nos ayuda a cortar con los pensamientos rumiativos.

Beneficios psicológicos de estar cerca del mar

Es probable que hayas podido experimentar en primera persona los fantásticos beneficios de estar junto al mar, como:

  • Induce estados de calma y relajación. Alivia el estrés y el nerviosismo y ayuda a combatir los problemas de ansiedad.
  • Genera emociones positivas, aumenta el sentimiento de bienestar, felicidad y plenitud. Así, puede ser útil para combatir algunos síntomas depresivos.
  • Favorece la atención plena y ayuda a liberar la mente de preocupaciones.
  • Estimula la creatividad y favorece la concentración.
  • Aporta claridad mental y un mejor funcionamiento cognitivo.
  • Mejora la calidad del sueño y previene trastornos como el insomnio.

¿Por qué el mar es tan beneficioso para la salud psicológica?

Como ves, no son pocas las ventajas que reporta estar cerca de la costa. Pero, ¿a qué se deben estos efectos? En realidad, existen varios factores:

Se trata de un entorno natural

Los seres humanos somos animales, y el simple hecho de conectar con la naturaleza desencadena o produce cambios en el organismo y la mente. En nuestros entornos urbanos, saturados de estímulos y totalmente acelerados, podemos llegar a enfermar. Sin embargo, al estar cerca del mar, bajamos el ritmo de los pensamientos, reducimos la activación y eliminamos el estrés.

El color azul y sus efectos emocionales

Según la psicología del color, cada tono tiene el potencial de generar determinados estados psicológicos y emocionales en los seres humanos. Específicamente, el color azul induce la calma y la relajación y nos aporta una sensación de seguridad. Mirar el mar es ideal para reducir el enojo o la ansiedad.

Mayor oxigenación

Al estar cerca del mar e inhalar profundamente la brisa marina, logramos oxigenarnos mejor e impregnarnos de un aire más limpio y puro. Esto nos ayuda a reducir la tensión y a combatir algunos signos fisiológicos de la ansiedad. Además, se estimula un mejor funcionamiento de la corteza prefrontal, responsable del razonamiento, el análisis y la toma de decisiones.

Ruido blanco y ondas alfa

Si practicas la meditación habrás comprobado que el sonido del mar es uno de los elementos más empleados en este tipo de ejercicios. Y es que, efectivamente, el ruido de las olas favorece la relajación y el descanso.

Se trata de un sonido repetitivo, constante y armónico (lo que consideramos ruido blanco), que promueve que el cerebro entre en un estado alfa. Así, nos ayuda a conciliar el sueño y a sentirnos más tranquilos. Además, estas ondas cerebrales favorecen la creatividad, el surgimiento de nuevas ideas y la capacidad para resolver situaciones.

Mujer mirando al mar
El movimiento, el color y la extensión del mar produce un efecto de descanso sobre el cerebro.

Relajación muscular

Por último, sumergirnos en el agua marina también es una excelente actividad. La sensación de ingravidez que nos proporciona, y el golpeteo de las olas sobre el cuerpo, favorece la relajación muscular.

Además, estar cerca del mar puede incitarnos a practicar deporte con mayor regularidad; y esto favorece el descanso nocturno y puede ser de gran utilidad para quienes sufren de insomnio.

Aprovecha y disfruta los beneficios psicológicos de estar cerca del mar

En definitiva, una estancia en la costa puede ser de gran ayuda para combatir el estrés diario, conectarnos con el entorno y con nosotros mismos e incrementar nuestros niveles de satisfacción.

Sin embargo, si no tienes esta posibilidad, puedes emplear algunos de sus elementos positivos de forma aislada: por ejemplo, pasando tiempo en otro tipo de entornos naturales, escuchando sonidos del océano o aprovechando los beneficios de la cromoterapia.

Por otro lado, si tienes la oportunidad de estar cerca del mar con frecuencia, no dudes en hacerlo. Tu salud física y psicológica lo agradecerán.

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