Big Fish: el pez como metáfora de la vida

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 2 diciembre, 2017
Leah Padalino · 2 diciembre, 2017

Big Fish (2003), dirigida por Tim Burton, es una película cargada de simbolismo y metáforas sobre la vida. No presenta escenarios góticos, oscuros y siniestros típicos de Burton, sino todo lo contrario: Big Fish es color, luz y armonía.

La película se centra en la vida de Edward Bloom y la relación con su hijo: Will, que vive en París junto a su esposa embarazada. Hace ya algunos años que la relación con su padre se deterioró y se comunican a través de su madre, Sandra. Un día, Sandra llama a su hijo para comunicarle que su padre está gravemente enfermo, por lo que Will viaja junto a su esposa para visitarlo.

La relación padre-hijo

Edward y Will habían tenido buena relación durante la infancia de Will, pero con el tiempo fue enfriándose. Edward es conocido por narrar hazañas extraordinarias, con seres todavía más extraordinarios (gigantes, brujas, hombres-lobo…); a Will le gustaban estas historias cuando era pequeño, pero cuando creció, se dio cuenta de que eran irreales y emergió en él el deseo de conocer la verdad sobre su padre. Will no acepta que su padre no se ciña a los hechos reales en sus historias.

Will trata de convencer a su padre para que le cuente la verdad, pero Edward está muy orgulloso de sus historias y es algo que no va a cambiar, ni siquiera por su hijo. Lo paradójico es que Will es escritor, es decir, cuenta historias irreales, que no existen ni han existido nunca. Vemos que Edward y Will, en el fondo, no son tan distintos: uno cuenta sus historias y el otro las escribe.

“Lo fascinante de los icebergs es que solo ves el 10%, el otro 90% está bajo el agua y no lo ves. Y contigo es lo mismo papá, solo veo un trocito que sobresale por encima del agua”

-William Bloom, Big Fish-

Will tiene problemas para aceptar a su padre, desconfía de él e incluso ha inventado algunas hipótesis para tratar de justificar las ausencias durante su infancia. En el momento vital en el que se encuentra, se convierte en una especie de relevo de su padre: la vida de Edward se está agotando; otra está en camino y Will será la figura paterna que necesita su hijo.

Al principio, Will juzga a su padre, lo critica y considera que no ha sido un buen ejemplo; sin embargo, la tarea de ser padres no es fácil y, ahora, deberá enfrentarse a esa situación. Él quiere ser un padre totalmente distinto al suyo, quiere contarle la verdad a su hijo, pero poco a poco, Will terminará aceptando a su padre, comprendiendo cuál es su verdad; su padre le dejará sus historias como legado y él tomará el relevo. 

Las metáforas en Big Fish

Big Fish es una especie de cuento que presenta y mezcla una gran diversidad de narraciones, de episodios; es el cuento de la vida de Edward Bloom. El apellido es algo que nos viene dado al nacer, Bloom significa florecer y eso es lo que hace Edward, igual que las flores, nace, alcanza su máximo esplendor y, poco a poco, se irá marchitando. Son muchas las metáforas que aparecen en la película, así que, voy a tratar de hacer alusión a las más importantes o interesantes:

El pez

Cuando Edward narra sus aventuras de la infancia, el pez ya aparece como una figura importante. El pez es el hilo conductor de la película, está presente de principio a fin, es la metáfora del propio Edward. Cuando era niño, leyó acerca de un pez que adaptaba su tamaño al lugar en el que se encontraba y, en libertad, podía triplicar su tamaño.

Edward comprende que es como el pez y que la pecera son sus limitaciones. Edward se da cuenta de que, para lograr todo lo que quiere, deberá ingeniárselas partiendo precisamente del reconocimiento de esas limitaciones ya dadas. Siguiendo con la metáfora, al salir de la pecera logramos la libertad, decidimos nuestras acciones y alcanzamos la grandeza. Al mismo tiempo, salir de la pecera puede ser aterrador porque no sabemos qué hay fuera.

“¿Has pensado que, quizás, no es que seas demasiado grande, sino que este pueblo es demasiado pequeño?”

-Edward Bloom, Big Fish-

El ojo

¿A qué vamos a temer si ya sabemos cuál es nuestro final? En las historias de la infancia de Edward, aparece una bruja que posee un ojo de cristal que, si lo miras, te muestra la forma en la que morirás; Edward lo ve, sabe cómo va a morir y lo acepta. Cuando se encuentra en una situación de peligro, la enfrenta y se dice a sí mismo “así no es como me voy”, por tanto, supera los obstáculos y puede proseguir su camino. Edward acepta su destino, el mismo que el de todos los humanos: la muerte, lo enfrenta y lo supera, no deja que el miedo se apodere de él.

Ashton

Es la pecera de Edward, la localidad en la que nace, un pueblo pequeño y limitado para un hombre de grandes aspiraciones y sueños. A pesar de ello, goza de gran reputación entre sus vecinos y podría lograr grandes cosas dentro de su pecera, sin tener que enfrentarse a demasiados obstáculos.

La pecera es nuestra zona de confort, el conformismo, el lugar en el que nos sentimos seguros y del que resulta difícil salir, pero es un lugar en el que el aprendizaje se ve limitado. Por eso Edward decide enfrentarse a lo desconocido y salir de la zona de confort.

Espectro

Tras salir de Ashton y emprender su viaje, se encontrará con diversos obstáculos que tendrá que superar hasta llegar a Espectro, un pueblo utópico donde todos sus habitantes van descalzos, donde nunca ocurre nada. Allí, se encuentra con un antiguo habitante de Ashton, Norther Winslow, conocido poeta en el pueblo que, igual que Edward, estaba destinado a cosas grandes y por ello emprendió el mismo viaje. Sin embargo, Norther ha sido atrapado por otro anzuelo y ya no es capaz de seguir componiendo poemas, ha caído en otra pecera: Espectro, que a pesar de ser un lugar maravilloso, no deja de ser otra zona de confort.

Hombre caminando por su barrio

Edward se plantea quedarse, pero reacciona y prosigue su camino, todavía le queda mucho por recorrer. El nombre de Espectro no está elegido al azar, hace referencia a los fantasmas, a las apariciones… y es que, además de ser una pecera, también es un lugar engañoso, hay un pez en el río al que Edward confunde con una mujer porque según la persona que lo mire, se ven cosas distintas que representan los deseos del individuo. Aquí, vemos el deseo de Edward por encontrar a una mujer.

El anillo

Para que un pez pueda alcanzar su máximo tamaño no debe dejarse pescar, Edward deberá evitar todos esos anzuelos que aparecerán en su vida. Debe evitar volver a entrar en una pecera, al menos, hasta haber logrado alcanzar todas sus metas y llegar a la zona de aprendizaje. Pero si se presenta el anzuelo correcto, todos podemos caer en él. Es decir, Edward va descartando anzuelos hasta dar con el indicado. El pez del que habla Edward se dejó atrapar por su anillo de bodas, igual que el propio Edward cuyo anzuelo era Sandra. Pero para llegar hasta ella, tuvo que superar infinidad de obstáculos, salir de su zona de confort, alcanzar el aprendizaje y, al final de su vida, quitarse los zapatos en una nueva zona de confort.

Pareja en un campo con flores amarillas

Los zapatos

Los zapatos sirven para proteger nuestros pies cuando caminamos, cuando estamos en casa, ya no los necesitamos. En Espectro, todos sus habitantes van descalzos, no necesitan seguir avanzando y, por tanto, nunca más necesitarán sus zapatos. A pesar de ello, Edward sale de Espectro sin sus zapatos, es decir, desprotegido porque, en ese momento, se enfrentará a la zona de pánico. Del mismo modo, al final de la vida, ya no necesitamos los zapatos, podemos acomodarnos y dejarlos colgados.

Big Fish es un fantástico cuento contemporáneo que nos muestra otra forma de ver la vida, de aceptarla. Cómo cada uno de nosotros es capaz de realizar cosas extraordinarias si logra vencer los miedos, salir de la zona de confort y trazar su propio camino.

“Cuanto más difícil es hacer algo, mayor es la recompensa que te espera al final”

-Edward Bloom, Big Fish-