Bob Dylan, biografía de una leyenda

Edith Sánchez · 7 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 7 octubre, 2019
Bob Dylan es actualmente un músico de culto. Convirtió la música pop convencional en una creación de factura literaria. Ha interpretado el mundo actual desde una perspectiva que asombra y conmueve. Se puede decir que es una leyenda viviente.

Bob Dylan es uno de los músicos más influyentes de los siglos XX y XXI. También encarna al Premio Nobel de Literatura más controvertido de la historia. Su música, que es poesía, y su poesía, que es música, han marcado varios hitos en la cultura popular de Estados Unidos y de todo el mundo. Se le considera un ícono de la contracultura pop.

Una de las cosas que Bob Dylan le encargó encarecidamente a uno de sus muchos biógrafos fue aclarar el hecho de que no había tomado su nombre del poeta Dylan Thomas, como muchos creían. Según él, su inspiración había sido un personaje de una serie de vaqueros, llamado Matt Dillon. Del poeta dijo que “La poesía de Dylan Thomas es para gente que no está realmente satisfecha en la cama, para gente que excava en el romance masculino”.

Ni una sola vez he tenido tiempo de preguntarme: ‘¿Son mis canciones literatura?’. Por lo tanto, doy las gracias a la Academia Sueca, por tomarse el tiempo para considerar esa misma pregunta y, en última instancia, proporcionar una respuesta tan maravillosa”.

-Bob Dylan-

La música de Bob Dylan es compleja e interesante. Hunde sus raíces en ritmos tan disímiles como el rock, el folk, country, blues y jazz. Lo más fascinante son sus letras, en las que ha explorado temas sociales, políticos, literarios, filosóficos y espirituales. Eso es lo que le ha dado una personalidad única en el mundo de la música y sustenta en Premio Nobel que recibió.

Bob Dylan, un chico sencillo

Bob Dylan nació en Duluth (Minnesota, Estados Unidos), el 24 de mayo de 1941. Su verdadero nombre es Robert Allen Zimmerman. Proviene de una familia judía, con ascendencia ucraniana, por el lado de la familia paterna, y lituana, por la familia materna. Sus antecedentes familiares también tienen raíces que se hunden en Turquía.

Dylan vivió en su pueblo natal hasta los 6 años. A esa edad, su padre contrajo poliomielitis y la familia se mudó a la localidad de origen de su madre, Hibbing. Este era un lugar que parecía detenido en el tiempo. Bob Dylan lo describió como un sitio en donde “La cultura se basaba fundamentalmente en circos y carnavales, predicadores y pilotos, espectáculos para leñadores y cómicos, bandas de música y programas de radio excepcionales”.

Su padre tenía una tienda de artículos eléctricos y allí el joven Bob tuvo su primer trabajo como barrendero. En Hibbing cursó la secundaria y tuvo sus primeras novias, Gloria y Encho. Ellas inspiraron sus primeros versos y poesías. También en esa localidad aprendió música y formó las primeras bandas en las que participó.

Un cambio sustancial

Dylan tuvo un paso breve por la Universidad de Minnesota. Abandonó su carrera al finalizar el primer año y fue a Nueva York. Allí se encontró con la verdadera nación en la que habitaba. Hizo sus primeras presentaciones en el Café Wha? Allí interpretaba temas de su gran ídolo, Woody Guthrie. En el fondo, había sido Guthrie, a través de su obra, quien lo había inspirado a hacer ese viaje incierto.

Bob Dylan aprendió mucho durante aquella época, aunque no tuviera éxito en el sentido estricto del término. Era como una esponja. Observaba, analizaba, concluía. Quería saber todo. Quería ahondar en todos los ritmos y nutrir su formación. También era un gran lector. Devoró a los griegos, Kant, Whitman, Ezra Pound, T. S. Eliot, Ginsberg, Shelley, Poe y William Burroughs, entre otros.

Luego conoció a John Hammond, un cazatalentos con ojo clínico. Él lo contactó a su vez con Albert Grossman, un manejador que sentía verdadera devoción por el muchacho de 20 años que exhalaba talento. Durante los siguientes cuatro años crearon verdaderas obras y Dylan alcanzó la fama.

Un artista único

En 1965, Bob Dylan se consagró definitivamente. Su tema Like a Rolling Stone, de ese año, ha sido catalogado como la mejor canción del siglo XX por varias publicaciones estadounidenses. Dylan creó una identidad inconfundible en los nueve álbumes que produjo en esa década. No había, ni hay, nadie como él.

Bob Dylan revolucionó por completo la música pop convencional. Sus letras eran auténticos poemas y su música, una combinación exquisita de sonidos. Se dio el lujo incluso de abordar temas religiosos y obtener con ellos un éxito insospechado. Consiguió lo que pocos: tener un público cautivo que lo ha seguido por décadas. Aún hoy, se mantiene plenamente vigente.

El otorgamiento del Premio Nobel de Literatura en 2016 levantó una gran polvareda. Era la primera vez que ese galardón recaía en un músico popular. Pese a todo, para la mayoría es un premio absolutamente merecido. Al respecto, Leonard Cohen dijo lo que muchos piensan:

Voy a decir algo de que le den a Dylan el Premio Nobel. Para mí es como ponerle una medalla al monte Everest por ser el más alto del mundo. Dylan es tan grande, que el premio es apenas un detalle, además de una obviedad”.

Scaduto, A., Pérez, A., & Flórez, J. M. A. (1975). La biografía de Bob Dylan. Ediciones Jucar.