Headhunting: ¿sabes cómo funciona?

Sara Clemente · 1 diciembre, 2017

Si lo traducimos literalmente del inglés (cazador de cabezas), el término headhunting no nos transmite nada halagüeño. Incluso nos echa para atrás. Pero cuando hablamos de cazatalentos, la cosa cambia. Actualmente, el headhunting es uno de los métodos de selección de personal más utilizados por las empresas.

Consiste en buscar el candidato idóneo para un puesto de trabajo sin que este se encuentre en búsqueda activa de empleo. Así, el headhunter es el encargado de encontrar perfiles acordes al que le han solicitado para dar con el trabajador más cualificado.

¿Para qué se utiliza?

Su origen es relativamente reciente. Se inició en la década de los años 50 y 60, en Nueva York, como una manera de encontrar a personas capacitadas para ocupar puestos de directivos. Durante esos años se fueron fundando en Estados Unidos una serie de pequeñas empresas que, posteriormente, se han consolidado como grandes multinacionales de headhunting.

Hoy en día, este método es menos usado para encontrar personas con tanta responsabilidad. Se utiliza principalmente para descubrir perfiles difíciles de encontrar. Bien sea por escasez en el mercado, por alta cotización, por formación, capacidades o competencias.

Hombre buscando candidatos

Cómo se trabaja en headhunting

No cabe duda de que la incorporación de Internet y las nuevas tecnologías han dado un enrome impulso a este método y de alguna manera lo han trasformado. Antes, cuando no estábamos “conectados”, la selección de personal era mucho más ardua. Los reclutadores se veían obligados a usar su lista de contactos o su agenda para buscar posibles candidatos.

Pero con las redes sociales, el correo electrónico o el teléfono móvil la tarea es mucho más fácil. Además, existen distintas plataformas que sirven para obtener información inmediata de la historia laboral, académica y formativa de una persona. De un solo vistazo puedes saber si ese perfil es uno de los que puedes estar buscando o no.

Es algo parecido a un catálogo de candidatos a varios clicks de distancia. Pero, a pesar de este aparente ahorro de tiempo, el headhunting es un proceso largo que requiere de varias fases.

Fases del proceso

Normalmente, las empresas expertas en headhunting son contratadas a su vez por otras. De ellas reciben el encargo de encontrar un determinado perfil para cubrir un puesto de empleo muy concreto. Por ello, escuchar las necesidades del cliente también forma parte del proceso.

  • Estudio del perfil de trabajador que necesita el cliente: se realizan varias reuniones bilaterales para establecer qué se quiere y qué no. Es la base sobre la que se fundamenta el resto del trabajo.
  • Clasificación de las fuentes de reclutamiento: redes profesionales, contactos, portales de empleo, compañías de la competencia, bases de datos… El profesional investiga la red, se convierte en un Sherlock Holmes del mercado online.
  • Primer contacto con el candidato: se le explica en qué consiste el puesto ofertado, el perfil que se necesita y se le solicita más información.
  • Realización de entrevistas: suelen constar de dinámicas de grupo y, posteriormente, de otra individual.
  • Elaboración y presentación de un informe sobre el candidato al cliente: tras una criba, se efectúa una breve ficha sobre aquellos que se consideran más adecuados.
  • Presentación de los candidatos finalistas al cliente: él es el que tendrá la última palabra.

Entrevistador con candidato

Desde el perfume hasta la combinación de la ropa

En recursos humanos, una parte muy importante es el currículum o trayectoria profesional del candidato. Pero existe otra igualmente esencial: la humana y no verbal. Se tiene en cuenta todo lo que nos podamos imaginar. Desde la manera que tiene el candidato de darnos la mano, su vestimenta, su apariencia, la postura que mantiene durante la entrevista, el perfume o la forma de expresarse.

Una vez que el headhunter obtiene esta información mediante un contacto y trato personal, ya podrá saber si ese perfil se ajusta o no a las necesidades de nuestro cliente. Rakesh Khurana, doctor en Comportamiento Organizacional, asegura que la labor de los profesionales del headhunting es coordinar, mediar y legitimar. Son ellos quienes “determinan quién es considerado como un individuo con talento y quién debe ser admitido en las redes que proporcionan acceso a los puestos de élite”.

Ventajas del headhunting

Las ventajas que ofrece subcontratar a buscadores profesionales de trabajadores son muchas. Frente a la técnica tradicional, ahorra costes y tiempo. Lo que antes duraba semanas, ahora puede tratarse solo de unas horas. Su trato personalizado, la optimización de recursos y su dedicación dotan a la empresa que les contrata de tranquilidad y respaldo.

Además, externalizar este proceso de selección garantiza afinar más con el candidato ideal. Tened en cuenta que estas empresas “solo” se dedican a cazar talentos, por lo que se asume que su profesionalización es mayor que la de cualquier departamento interno de recursos humanos.

Mujer headhunting

Si la montaña no viene a Mahona, Mahoma va a la montaña

Si estás en situación de desempleo o buscando un puesto de trabajo más acorde con tus preferencias, ¿por qué no hacer headhunting de headhunters? Es decir, ¿por qué no sales tú en busca de esos cazatalentos y dejas que te “cacen”?

En primer lugar, es conveniente que tengas abierto un perfil en alguna red social que suelan emplear estos profesionales. Una vez allí, identifica la o las compañías para las que te gustaría trabajar y filtra por puesto. Busca responsables de selección, consultores, de selección, researchers, recruiters… ¡Y agrégales!

Igual antes eras invisible. Pero adoptando estas pequeñas medidas es mucho más probable que te tengan en cuenta para ese puesto que tanto ansías.