Brain balance, el modelo del equilibrio cerebral

10 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
¿Has oído hablar del método Brain Balance? Este programa ha sido creado para intervenir en trastornos neurológicos infantiles, integrando todos los aspectos que afectan a la conectividad cerebral.

Brain Balance es un programa que ha sido creado por el Dr. Robert Melillo, quiropráctico especializado en neurología infantil funcional. Este método está diseñado para mejorar la atención, el comportamiento, las habilidades sociales, la ansiedad, el procesamiento sensorial y el rendimiento académico.

Toma una aproximación integradora del fortalecimiento del cerebro y sus conexiones a través de la implicación sensorial, desarrollo físico, académico y nutrición.

Se desarrolló en 1994 y parece haber ayudado a miles de niños con trastornos del espectro autista, TDAH, dislexia, síndrome de Tourette y otras alteraciones. Actualmente, tienen todos sus centros Brain Balance en Estados Unidos.

Niño con el cerebro iluminado por practicar brain balance

El fundamento de Brain Balance

Nuestro desarrollo es progresivo. Por norma, para evaluar su curso se suelen tomar como referencia el desarrollo en función de dónde se espera que el niño alcance determinados hitos y dónde los alcanza en realidad.

Hablamos de desfases que dan lugar a inconsistencias en aspectos del aprendizaje y autorregulación en comparación con el grupo normativo. Esas inconsistencias indican las dificultades que tienen los niños afectados en muchas áreas de su vida, pero gracias a que el cerebro es plástico, se pueden desarrollar y rehabilitar.

Así pues, el modelo lo que pretende es la intervención integral de todas esas habilidades propias del desarrollo. Por ejemplo, un niño en clase está sentado escuchando al profesor, tomando notas. Los músculos están implicados, también el procesamiento visual y auditivo, la comprensión y la memoria. Todo al mismo tiempo, en sincronía.

En definitiva, es la incapacidad de esos sistemas para trabajar juntos, en sincronización, la raíz de determinados déficits. Así, en muchos casos la intervención se centra en promover la conectividad cerebral tomando como base la investigación que recoge resultados de este tipo de intervenciones.

Elementos del programa

En el programa se evalúan las funciones individuales usando herramientas estandarizadas y comparando los resultados con las normas establecidas por edad o nivel funcional típico.

Después, usando esos estándares cuantificables, se crea un plan individual. Los elementos principales que se evalúan y en los que se interviene son los siguientes:

  • Entrenamiento reflejos primitivos.
  • Ejercicios de equilibrio.
  • Entrenamiento del paso.
  • Actividades vestibulares.
  • Coordinación ocular y ejercicios de percepción.
  • Entrenamiento del sistema auditivo.

De esta forma, este método ayuda a los niños, de forma integrada, a mejorar su rendimiento académico, físico, social y emocional.

Actividades sensorio-motoras

La estimulación sensorial y la activación de los sistemas motores favorecen el desarrollo del cerebro, ya que guían la experiencia e interacción con el mundo. Así, la intervención en estas habilidades influye en mejoras en el aprendizaje y auto-regulación.

Las habilidades sensoriales y sobre las que hay que intervenir, son:

  • Procesamiento y percepción auditiva.
  • Coordinación, percepción y procesamiento del sistema oculo-motriz.
  • Procesamiento y percepción olfativa.
  • Procesamiento y percepción del sistema táctil y nervioso.
  • Integración visual y auditiva para el equilibrio y control espacial.
  • Propiocepción.
  • Percepción espacial, orientación y direccionalidad.

Por otro lado, las habilidades motoras esenciales para el desarrollo óptimo son:

  • Reflejos primitivos y posturales.
  • Postura y equilibrio vestibular.
  • Coordinación, fuerza y tono muscular.
  • Coordinación y equilibrio ojo-músculo.
  • Ritmo y temporalización.
  • Coordinación bilateral.
  • Habilidades motoras finas y gruesas.

Rendimiento académico

El componente académico del programa Brain Balance utiliza una aproximación al aprendizaje que va más allá de las técnicas de enseñanza o turorización tradicionales. El objetivo es abordar áreas específicas del cerebro relacionadas con funciones cognitivas clave.

Trabajan para mejorar la escucha, la comprensión lectora, el razonamiento, procesamiento de la información y retención, incluso desarrollo social y emocional.

Apoyo nutricional

Han patentado un plan nutricional centrado en educar a las familias y guiarlas hacia una alimentación que aporte los nutrientes necesarios. Se compone principalmente de alimentos frescos e integrales, y adaptan la dieta a las necesidades y preferencias individuales.

Hoy sabemos que la dieta actual incluye muchos alimentos procesados que no son beneficiosos y que, incluso, algunos cuerpos no toleran bien.

Por ello, el punto de partida es incluir todo aquello que siente bien al niño y que promueva su desarrollo en todas las áreas de interés.

Niña comiendo verduras

¿Funciona?

Aún no hay evidencia científica suficiente para tratar las afirmaciones como realidades, pero en la web del programa han presentado algunos resultados preliminares.

Estos datos, basados en encuestas a participantes, indican que principalmente han encontrado una mejora en la seguridad dentro de un contexto de interacción social, en la capacidad para retención y en la regulación emocional. Además, un 60 % de los encuestados indica haber mejorado su grado de bienestar general.

Por otro lado, actualmente se encuentran en fase de evaluar las evidencias científicas del programa con un equipo del Hospital MacLean de la Universidad de Harvard.