7 características de las ​personas autorrealizadas según Abraham Maslow

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 15 noviembre, 2017
Valeria Sabater · 15 noviembre, 2017

Las personas autorrealizadas son aquellas que han encontrado el equilibrio perfecto entre el “yo ideal” y el “yo real”. Son hombres y mujeres poco convencionales, libres, satisfechos, agradecidos y sensibles a su vez a los problemas del mundo. Ahora bien, dentro de esa jerarquía de las necesidades humanas enunciada por Maslow, cabe decir son muy pocos los que logran alcanzar dicha cumbre.

Esta famosa, esquematizada en la clásica pirámide ascendente, fue enunciada por Abraham Maslow en 1943. Ha pasado mucho, no hay duda, sin embargo, sigue estando de plena actualidad y es uno de los pilares fundamentales de la psicología humanista y el movimiento de la psicología positiva.

“Un músico debe hacer música, un artista debe pintar, un poeta debe escribir. Lo que un hombre puede ser, debe serlo”

-Abraham Maslow-

Aún más, podríamos decir que pocos enfoques resultan tan inspiradores… a la vez que valiosos para esas raíces que nutren el “crecimiento personal”. A día de hoy, y esto resulta irónico decirlo, la mayoría dedicamos mucho tiempo a cubrir los primeros escalones de esta pirámide de necesidades, en un viaje continuo de ida y vuelta, y sin que nos queden recursos que emplear para atender a las “necesidades superiores”.

Por ejemplo, si hay algo que todos sabemos es que no siempre tenemos garantizado el escalón de la seguridad, con ese empleo que cubre unas necesidades básicas de forma estable. A veces, incluso las relaciones de pareja vienen y van. Por lo tanto, hay que admitir que no siempre fácil escalar la cumbre de la “pirámide”, coronar ese pináculo donde se contiene la tan ansiada autorrealización.

Por lo tanto, deberíamos asumir dicho propósito como un viaje en el que invertir pequeños esfuerzos cotidianos, inversiones valientes y actos decididos. Asimismo, es importante considerar otro aspecto interesante. Ese viaje no siempre es necesariamente feliz o sencillo. De hecho, los psicólogos humanistas nos recuerdan que figuras como Nelson Mandela, Gandhi o Vicktor Frankl son claros ejemplos de personas autorrealizadas.

Veamos ahora qué características las definen.

chica con los brazos abiertos representando a las personas autorrealizadas

1. Las personas autorrealizadas se sienten motivadas por lo desconocido y lo ambiguo

Aceptar la incertidumbre, ver oportunidades ante lo desconocido y sentir interés por esas ambigüedades que a veces tiene la vida son aspectos que dan forma a esa mente abierta y flexible capaz de adaptarse a las situaciones más complejas.

Es lo que Abraham Maslow definió en su momento como necesidad de actualización. Nada es tan importante para seguir creciendo y para invertir en nuestro potencial como ser sensibles ante la información nueva, receptivos a esos enfoques diferentes a los nuestros y abiertos a lo que nuestro entorno pueda ofrecernos.

2. Apreciación objetiva de la realidad

Esta dimensión que define a la perfección a las personas autorrealizadas no está muy al uso, no la vemos demasiado en nuestros contextos más cotidianos y en quienes nos rodean. Aún más, puede que tampoco nosotros seamos capaces de ser objetivos a la hora de poner la mirada en todo lo que nos envuelve. La mayoría estamos supeditados a los juicios, a los estereotipos, a los sesgos de apreciación y esa clara dificultad para ser un poco más ecuánimes, más humildes y receptivos a lo que nos rodea.

Si fuéramos un poco más objetivos y nos descalzáramos de tantos juicios de valor… veríamos la realidad de otro modo.

 3. Son personas poco convencionales, a la vez que humildes

Las personas autorrealizadas tienen su propio sello de identidad. Marca propia, carisma y una luz capaz de inspirar a los demás. Se han hecho a sí mismas, y lo han hecho a través de un proceso en el que han aprendido a aceptarse, con sus virtudes y defectos, donde tener claras las prioridades y el modo de conquistar sus objetivos vitales.

Saben lo que quieren y disfrutan siendo auténticas, actuando en todo momento con ese arte perfecto donde uno no teme mostrarse al mundo tal y como es, pero a su vez sabiendo respetar a los demás y sacar lo mejor de ellos.

Chico sonriendo representando a las personas autorrealizadas

“Uno no puede elegir sabiamente en la vida al menos que se atreva a escucharse a sí mismo, a su propio yo, en cada momento de su vida”

-Abraham Maslow-

4. Están motivados por el crecimiento, no por satisfacer sus necesidades

Lo decíamos al inicio: muchos de nosotros lidiamos en nuestro día a día con las necesidades que ocupan los peldaños más bajos de la pirámide de Maslow, a saber: empleo, una casa, una buena pareja, amistades sólidas… Sin embargo, hay algo en lo que deberíamos pensar.

Nuestro estilo de vida y la sociedad actual generan una inercia: que todas esas dimensiones oscilen, cambien, se trasformen… Pocas cosas son seguras, el trabajo viene y va, hay amigos que dejamos atrás y personas fabulosas que acabamos de conocer y nos conectan con brío a la vida…

Por tanto, no es necesario haber “asegurado” los peldaños inferiores de esa pirámide para ascender a la cumbre, lo ideal es alcanzar una buena autorrealización para que todos esos procesos básicos de afiliación y seguridad los afrontemos de un modo más maduro e integrador. Las personas autorralizadas por tanto, se centran más en el propio crecimiento, en entender que a veces hay momentos complejos, pero que con adecuadas estrategias psicológicas toda adversidad puede ser superada.

Camino en el bosque por donde van las personas autorrealizadas

5. Tienen un propósito

A todos nos gusta compartir en nuestras redes sociales frases evocadoras y motivadoras. Una de las más conocidas es esa que nos recuerda que “no debemos dormirnos sin un sueño ni levantarnos sin un propósito“. Sin embargo, lo que hacemos a menudo es irnos a la cama con preocupaciones y levantarnos con más miedos que metas.

Intentemos darle una vuelta al “chip”, dejemos de ver el horizonte lleno de obstáculos y alambradas y visualicemos un propósito real. Un objetivo vital, que a su vez pueda dividirse en pequeños objetivos por los que reforzarnos cuando los alcancemos. Si invertimos fuerzas, motivación y energía en una meta firme, cambiarán muchas cosas.

6. Las personas autorrealizadas se sienten agradecidas

Las personas autorralizadas tienen la maravillosa capacidad de ver y apreciar lo que les envuelve con la inocencia y la magia de un niño. Todo tiene sus matices y esos brillos capaces de inspirarles, de invitarles a ser un poco mejores cada día.

Porque la vida, ante sus ojos, no puede ser más hermosa y por ello agradecen todo lo que hay a su alrededor. Cada persona conocida, cada experiencia pasada o acontecimiento del presente… porque todo, absolutamente todo, les ha servido para aprender y crecer.

7. Construyen relaciones profundas con unos pocos, pero sienten afecto por toda la humanidad

Las personas autorrealizadas son muy selectas a la hora de crear vínculos, buscan antes la calidad que la cantidad. Cuando lo hacen, cuando construyen una relación de pareja o de amistad, invierten atención, cuidado, un gran afecto, mucha humildad y creatividad para dar forma a un lazo sólido y enriquecedor para todas las partes.

Asimismo, y aunque su círculo más personal suela ser bastante estrecho y reducido, sienten un afecto y un interés activo por la humanidad. Son personas solidarias y preocupadas por problemas universales, como la discriminación, el hambre o las desigualdades sociales. Sus principios éticos son muy firmes y no dudan en mostrarse activos a la hora de defender los derechos de los demás.

Para concluir, es muy posible que muchos de nosotros nos veamos identificados en más de una de las dimensiones aquí expuestas. Sin embargo, recordemos que no basta con sentirnos definidos, no basta con “ser”, necesitamos “practicar” la autorrealización y ser agentes pro-activos no solo en nuestro crecimiento personal, sino también en el bienestar de los demás. Porque ese es el objetivo final de la pirámide de Abraham Maslow, ser capaces de trasformar el mundo para llevarlo a otro nivel de bienestar, de convivencia y armonía…

“La gente autorrealizada tiene un profundo sentimiento de identificación, simpatía y afecto por los seres humanos en general. Sienten el parentesco y conexión, como si todas las personas fuesen miembros de su familia…”

-Abraham Maslow-

Manos con figuras de papel para representar las terapias sistémicas