Cattell: modelo de personalidad (16 PF) - La Mente es Maravillosa

Cattell: modelo de personalidad (16 PF)

Sergio De Dios González 27 octubre, 2017 en Psicología de la personalidad 0 compartidos
Caja con juguetes

Sin duda el modelo de Cattell es uno de los más famosos y su intento de describir la personalidad ha llegado hasta nosotros a través de su famoso test, el 16 PF. Por supuesto, hoy no se utiliza la versión original del propio Cattell, pero sí se mantiene gran parte del espíritu inicial de la prueba.

Por otro lado, Cattell destaca por haber propuesto dos tipos de inteligencia: la inteligencia fluida y la inteligencia cristalizada. La inteligencia fluida sería más cercana al concepto actual de inteligencia. Por ejemplo, la emplearíamos a la hora de resolver problemas de lógica en los que poco importa la experiencia de la persona y sí su pericia para trabajar con el reto en sí. La inteligencia cristalizada recogería toda la experiencia de la persona y serviría para contestar a preguntas y problemas relacionados esencialmente con la memoria.

Siendo muy interesante el tema de la inteligencia y el desarrollo que hizo Cattell del mismo, en este artículo vamos a centrarnos en su interesante modelo sobre la personalidad y en el cuestionario que sirve para aplicarlo, el 16 PF.

Persona con maleta

Cattell y el 16 PF

El estudio de la personalidad ha sido uno de los más polémicos dentro de la psicología. Esta especie de propiedad del yo, condicionada por el ambiente y su genética ha dado lugar a infinidad de modelos que han peleado por disputarse la hegemonía.

No sólo se ha discutido el origen de la personalidad (genética-ambiente), sino que también hay un debate abierto sobre hasta qué punto la personalidad puede mutar o tiene influencia sobre el comportamiento de una persona. Otro de los debates interesante respecto a la personalidad está relacionado con su división, segmentación y dinámica.

En este sentido, podemos considerar a Cattell como un sintetizador de los trabajos realizados por autores británicos y americanos en el campo de las aptitudes mentales básicas y de personalidad. Tanto para el estudio científico de la inteligencia como para el estudio científico de la personalidad, utilizó una metodología muy potente para la época. Su objetivo fue el de aislar diferentes factores primarios.

Para sus estudios, como técnicas de recogida de datos empleó tres fuentes.

  • Q (cuestionarios).
  • L (calificaciones o entrevistas).
  • T (test objetivos).

Metodológicamente su trabajo se caracteriza por ser un intento serio y riguroso por analizar y construir un modelo sólido, estable y fiable a partir de las tres fuentes que hemos enumerado. Además, el desarrollo de su modelo lo podemos entender en tres fases:

  • Primera fase: parte nada más y nada menos que de 171 rasgos de personalidad. Identificó esta ingente cantidad de rasgos a partir de la lista todavía más larga que habían hecho Allport y Odbert pocos años antes. En esta peculiar lista, estos dos curiosos incluyeron todos los términos relacionados con la personalidad que había encontrado en los dos principales diccionarios ingleses de la época.
  • Segunda fase: se centró en la información obtenida en las calificaciones o entrevistas para intentar dale un contenido teórico a dichos factores.
  • Tercera fase: utilizó la información de cuestionarios (Q) y test objetivos (T). Al final de todo el análisis de contenido y matemático llegó a la conclusión de que existen 16 factores de personalidad, dimensiones en las que de alguna manera todos nos podemos clasificar. Matemáticamente son el producto lógico de un análisis factorial de primer orden. Estos se presentaría de manera bipolar:
    1. Expresividad emocional (alta-baja).
    2. Inteligencia (alta-baja).
    3. Estabilidad (fortaleza del Yo-debilidad del Yo).
    4. Dominancia (dominancia-sumisión).
    5. Impulsividad (surgencia/mpulsividad-desurgencia).
    6. Conformidad grupal (superego fuerte-superego débil).
    7. Atrevimiento (parmia/atrevimiento-trectia/timidez)
    8. Sensibilidad (premsia/sensibilidad-harria/dureza).
    9. Suspicacia (alexia/confianza-protensión/desconfianza).
    10. Imaginación (praxemia/pragmatismo-autia/imaginación).
    11. Astucia (sutileza/ingenuidad).
    12. Culpabilidad (conciencia-imperturbabilidad).
    13. Rebeldía (radicalismo-conservadurismo).
    14. Autosuficiencia (autosuficiencia/dependencia).
    15. Autocontrol (autoestima/indiferencia).
    16. Tensión (tensión-tranquilidad).

Factores de segundo orden en el 16 PF

Los factores de personalidad que hemos enumerado no serían independientes (ortogonales), sino que presentarían correlaciones positivas y negativas, dando lugar a otros factores básicos (factores de segundo orden):

  • QS1. Introversión Vs Extraversión.
  • QS2. Poca ansiedad Vs Mucha ansiedad (tranquilidad).
  • QS3. Susceptibilidad Vs Tenacidad.
  • QS4. Dependencia Vs Independencia.

A partir de estos factores de primer y segundo orden referidos a la personalidad, Cattell creó uno de los cuestionarios más famosos y con más recorrido de la historia. Por otra parte, Cattell clasifica a estos rasgos de personalidad por dos dimensiones:

  • Su origen: hereditario Vs ambietal.
  • Su contenido: temperamentales, motivacionales e intereses.

Así, este autor e investigador ya defendía una idea que hoy se sigue siendo aceptada por la mayoría de especialistas en el estudio de la personalidad. Esta idea es la que enuncia que la composición de la personalidad de un individuo es el producto de su genética y del ambiente en el que la ha desarrollado.

Finalmente, destacar que para controlar posibles anomalías en las respuestas, el 16 PF se vale de cuatro escalas: escala de estilo de respuesta (fiabilidad y validez), manipulación de la imagen (para controlar la deseabilidad social), aquiesciencia (para controlar la tendencia a dar una misma respuesta con independencia de la pregunta), índice de infrecuencia o índice de azar (para detectar aquellos cuestionarios que han sido contestados al azar e invalidarlos: se basa en la consistencia de las respuestas dentro de cada factor).

Hombre con cabeza de globo

Méritos de Cattell

Los méritos de Cattell los podemos dividir en dos grandes ramas, unidas casi de manera íntima. Por un lado está su intención de medir con precisión o darle forma matemática a un modelo, en este caso de personalidad. Una tarea sin duda difícil, pues hablamos de un constructo que se puede medir solamente de manera indirecta.

Además, en esas mediciones casi siempre hay una variable contaminadora: en la mayoría de cuestionarios o test psicométricos (con una validez y una fiabilidad aceptable, como en el caso del 16 PF) es el sujeto el que emite un juicio para contestar a lo que preguntan. En este sentido, pensemos que la autopercepción muchas veces poco tiene que ver con la realidad.

Para explicar esto tengo en mi memoria un ejemplo que, aparte de irónico, es tan claro como humano. Se trata de un recuerdo: el de estar paseando por la calle y escuchar como dos señoras se llamaban cabezotas, una a la otra, de manera repetida e incesante, sin que ninguna de las dos reconociera este rasgo en sí misma. ¿Paradójico verdad? Pues esta misma paradoja también aparece cuando contestamos a muchos test de personalidad.

El segundo gran mérito de Cattell tiene que ver propiamente con la articulación de su modelo. La historia, aunque a veces se equivoca, suele ser un buen filtro para que la humanidad deje atrás todas aquellas ocurrencias inútiles o ideas disparatadas que constituyen un camino sin salida. Esto no ha sucedido con el modelo de Cattell y la mejor prueba de ello es que, para rendirle un pequeño homenaje, hoy le hemos querido dedicar este artículo.

Sergio De Dios González

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