Causas de la eyaculación precoz

21 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
Entre el 20-30 % de los hombres ha experimentado alguna vez un episodio de eyaculación precoz. Las causas suelen ser psicológicas, aunque también pueden ser orgánicas o biológicas.

La eyaculación precoz o prematura es considerada como el trastorno sexual más frecuente en los varones, según datos del DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales). Su prevalencia se sitúa en el 27 % de los hombres de la población general, según datos de la American Psychological Association. Pero, ¿cuáles son los factores desencadenantes o culpables de la eyaculación precoz?

En este artículo, hablaremos de sus posibles causas médicas y psicológicas. Es importante tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, tras su causa se esconde una fuerte ansiedad que dificultaría una respuesta “normal” de eyaculación.

¿Qué es la eyaculación precoz?

Antes de abordar las causas de la eyaculación precoz, vamos a hablar, a grandes rasgos, de lo que implica este trastorno. La eyaculación prematura (precoz), se define en el DSM-5 como un patrón persistente o recurrente en que la eyaculación producida durante la actividad sexual en pareja sucede aproximadamente en el minuto siguiente a la penetración vaginal y antes de que lo desee el individuo.

Sin embargo, este trastorno también se puede aplicar a personas que mantienen relaciones sexuales no asociadas a la penetración. Lo que importa tanto aquí no es el criterio del minuto de duración, sino el hecho de que la eyaculación llega antes de que lo desee la persona.

Hombre pensando en la cama

Causas de la eyaculación precoz

En relación las causas de la eyaculación precoz, lo más frecuente es que se produzca un aprendizaje de esta respuesta defectuosa (eyacular de forma prematura) en situaciones sexuales en las que existe un grado de ansiedad importante. Una vez aprendida esta “mala” respuesta, es difícil controlar el reflejo de forma voluntaria, ya que la respuesta de eyaculación es controlada por la rama simpática del sistema nervioso autónomo y, por tanto, la ansiedad facilitará la aparición de la respuesta.

Sin embargo, en la etiología de este trastorno sexual también encontramos otro tipo de causas, como serían las causas médicas. Vamos a hablar de ambas:

Causas de la eyaculación precoz: psicológicas

La eyaculación precoz es una problemática que, en la mayoría de las veces, se relaciona con estados ansiosos, como ya indicábamos. Es decir, la ansiedad es una de sus principales causas. Sin embargo, a nivel psicológico encontramos más:

  • Experiencias sexuales tempranas.
  • Haber vivido un abuso sexual en la infancia (o posterior).
  • Sufrir síntomas depresivos o depresión.
  • Problemas con la imagen corporal y complejos.
  • Preocupación en torno a la propia problemática.
  • Exigencias elevadas en las relaciones sexuales (autoexigencia).
  • Ejercer presión sobre uno mismo a la hora de «estar a la altura».
  • Estrés crónico y prolongado.
  • Sentimientos de culpa que aumentan la tendencia a apresurarse durante la relación sexual.
  • Problemas de pareja.

Causas de la eyaculación precoz: médicas

Sin embargo, las causas psicológicas (o incluso, relacionadas con problemas de pareja) no son las únicas que permitirían explicar un caso de eyaculación precoz. Así, otras de las posibles causas de la eyaculación precoz, en este caso a nivel médico u orgánico, serían:

  • Inflamación e infección de la uretra.
  • Rasgos hereditarios.
  • Esclerosis múltiple.
  • Disfunción eréctil.
  • Niveles hormonales anormales.
  • Inflamación e infección de la próstata (prostatitis).
  • Abstinencia a opiáceos.
  • Patología tiroidea.

Factores de riesgo y pronóstico

Los factores de riesgo y pronóstico de la eyaculación precoz tienen que ver con aspectos de tres tipos: temperamentales, genéticos y fisiológicos:

  • Temperamentales: la eyaculación precoz es más frecuente en hombres con ansiedad, y especialmente en aquellos con trastorno por ansiedad social (fobia social).
  • Genética y fisiología: la genética también juega su papel en el desarrollo de este trastorno. También aparecen, relacionados, problemas relativos a la dopamina y a la serotonina (polimorfismos genéticos).

Epidemiología, curso y comorbilidad

A nivel internacional, más de un 20-30 % de los hombres entre 18 y 70 años ha informado alguna vez de episodios de eyaculación precoz. Sin embargo, con la nueva definición del DSM-5 (en la que se introduce la especificación del minuto posterior a la penetración), solo un 1-3 % de los hombres puede ser diagnosticado del trastorno. Por otro lado, es un trastorno que tiende a aumentar con la edad.

En cuanto a su curso y desarrollo, estos pueden variar. La eyaculación precoz puede comenzar en las experiencias sexuales iniciales del varón y persistir desde entonces. Sin embargo, lo normal es que tras algunos episodios iniciales se adquiera control con el tiempo.

En cuanto a su comorbilidad, el trastorno puede estar asociado a problemas de erección. A veces suele ser complicado determinar qué dificultad precedió a cuál.

Eyaculación de por vida y adquirida

Encontramos dos tipos de eyaculación precoz: la que está presente desde las primeras relaciones sexuales (que es aquella que aparece en las primeras relaciones sexuales del varón debido a la ansiedad, pero que puede y suele acabar desapareciendo con el tiempo) y la adquirida (que se adquiere normalmente por una determinada condición médica).

En relación a la primera, esta suele asociarse a determinados trastornos de ansiedad. En cambio, la segunda puede asociarse con enfermedades como la prostatitis, la patología tiroidea o la abstinencia a drogas (por ejemplo, durante la abstinencia a opiáceos).

Hombre pensando en las causas de la eyaculación precoz

Reflexión final

Como vemos, las causas de la eyaculación precoz pueden ser muy variadas. Sin embargo, las causas psicológicas se sitúan entre las más frecuentes (sobre todo, la ansiedad), ya que esta respuesta es fisiológicamente incompatible con la erección (es decir, la que nos permite no llegar a eyacular).

Realizar un ben diagnóstico diferencial de cada caso y encontrar sus causas, ya sean médicas, biológicas, relacionales o psicológicas, serán los primeros pasos para remediar y entender el trastorno. Como siempre, pedir ayuda profesional puede ser una gran herramienta en estos casos.

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
  • Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I y II. Madrid: McGraw-Hill.