Celos entre amigos ¿por qué ocurren?

14 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
No importa la edad: hay amigos celosos, de los que nos echan en cara que hagamos ciertas cosas sin ellos, de los que nos demandan atención, tiempo y dedicación exclusiva. ¿Por qué actúan así? ¿Qué podemos hacer ante estas situaciones?

Los celos entre amigos existen. A veces, son inocentes y el simple resultado de ese tipo de emoción tan humana como normal. En otros casos, constituyen un germen. Pueden ser el súbito desencadenante de la inquietud, los malentendidos y ese punto de partida en el que los celos se acaban derivando en una tirantez que pincha, que incomoda y que hiere la relación de amistad.

Decía John Dryden, poeta del siglo XVII que “los celos son la ictericia del alma”. Es cierto, en muchos casos no solo envenenan una relación (del tipo que sea), además hacen daño al que los experimenta. No obstante, desde un punto de vista psicológico se conciben como un proceso comprensible y bastante usual. Todos nosotros los hemos sentido en alguna ocasión.

Ver que una de nuestras más queridas amistades busca la confianza de otras personas para compartir ciertos pensamientos o experiencias, puede molestarnos. Esto sucede con mayor medida en la infancia, la adolescencia y la temprana juventud. Así, a medida que maduramos, (por término medio) dejamos de concebir las relaciones como “posesiones” y construimos unos vínculos más saludables, libres de celos, resquemores y reproches.

Ahora bien, ese sentido de madurez no aparece en todo el mundo. Aún llevando ya vida de adultos, más de uno cargamos con ese amigo celoso, esa figura capaz de echarnos en cara ciertas cosas y ciertas actuaciones. Las relaciones codependientes también aparecen en esta área relacional. 

Escena representando los celos entre amigos

Celos entre amigos: características, causas y actuaciones

Decía Molière que el celoso ama más, pero el que no lo es, ama mejor. Es cierto. Los celos distorsionan el concepto de afecto, aprecio, admiración, pasión y amistad. Es una dimensión que enturbia y que crea cautivos en ambas partes, tanto en quien los experimenta como en quien los sufre. Así, los celos entre amigos trazan una serie de realidades únicas de las que no se habla tan a menudo.

Sabemos que en las relaciones de pareja resultan altamente nocivos y en el escenario de la amistad también podemos llegar a este extremo. Es importante tener en cuenta que los celos no son lo mismo que la envidia: mientras los primeros definen esa incómoda sensación ante la idea de perder algo valioso en manos de un tercero; la segunda, se centra en esa experiencia angustiosa al desear algo que el otro posee.

Analicemos por tanto en detalle, ese prisma complejo y singular que define los celos entre las amistades.

¿Cómo se manifiestan los celos entre amigos?

Los celos no tienen edad ni género. Los podemos sentir en cualquier momento y circunstancia hasta el punto de que es común que se llegue a manifestar en lazos de amistad y en edades adultas. Los modos en los que suelen aparecer son los siguientes:

  • Una persona puede ver con recelo el hecho de que un amigo comparta tiempos, confidencias y pensamientos con una tercera figura. Es como si sintieran que ellos y solo ellos, tiene la exclusividad para todo en nuestra vida.
  • Un amigo puede experimentar celos hasta de las parejas.
  • Son personas que nunca dejan de reclamar cosas: favores, horas para hablar, rapidez para responder a los mensajes en el móvil, revelarles qué hacemos y qué no hacemos en cada instante, etc.
  • Muestran muy a menudo actitudes posesivas en las que no faltan las amenazas: “si al final te vas con esa otra amiga tuya dejaré de hablarte. Si no quedas hoy conmigo estás demostrando que no te importo”.

Así, mientras en primaria no dudábamos en decir eso de “ya a no seré tu amigo si haces esto o lo otro”, en la edad adulta ese mensaje sigue apareciendo aunque de forma más camuflada y menos inocente.

Causas de la conducta celopática entre amigos

El profesor de psicología Peter DeScioli de la Universidad de Pensilvania realizó un estudio partiendo del análisis de interacción en diversas redes sociales. Quería saber de qué manera construimos nuestras relaciones, cómo creamos alianzas y cuál es la razón por la que surgen las disputas, las diferencias y los celos.

  • Por un lado, sabemos que los celos son un tipo de emoción más. Tanto es así, que los psicólogos evolucionistas han pasado años investigando los celos. Desde este enfoque, se conciben como una necesidad de posesión, de conservar esas figuras que garantizan nuestra supervivencia y bienestar.
  • Otro aspecto que estaría detrás de los celos entre amigos es la inseguridad y la baja autoestima. Se da cuando alguien focaliza en esa amistad gran parte de su vida: es su soporte, su paño de lágrimas, su confidente, ese aliado para pasarlo bien… Si esa figura falla, todo su mundo se derrumba.
  • En un estudio del doctor Jeffrey G. Parker, de la Universidad Sacred Heart de Connecticut, sobre los celos en los adolescentes, se descubrió un aspecto interesante. Detrás de la conducta celopática existían problemas psicológicos y también, cierta marginalidad. A veces, si un niño procede de una familia desestructurada y con carencias, focaliza en sus amigos su único soporte.

Lo mismo ocurre en la edad adulta. A veces, el entorno personal (familia, pareja, etc) no revierte en nuestro bienestar y volcamos en una o varias amistades nuestra válvula de escape y nuestro único foco de apoyo.

Amigas favoreciendo la regulación emocional extrínseca

¿Qué puedo hacer si tengo un amigo celoso?

Los celos entre amigos pueden ser problemáticos, en especial si surge la conducta posesiva, la hipervigilancia e incluso la exigencia. Lo más adecuado en estas situaciones es reflexionar en alguna de estas pautas:

  • Hay que explicarle al amigo celoso que su conducta es inadecuada y no podemos aceptarla.
  • Los celos no tienen cabida en ningún tipo de relación. No por experimentar esta emoción nos aprecian más. Los celos duelen y es necesario poner límites de manera temprana.
  • En la medida de lo posible, es adecuado comprender qué hay detrás de dicha conducta. ¿Es baja autoestima? ¿Tiene algún problema nuestra amistad para desarrollar tal dependencia de nosotros? Comprender mejor nos permite actuar de manera más inteligente (y acertada).
  • No variaremos nuestro estilo de vida por las demandas del amigo celoso.

En caso de que estas dinámicas lleguen a límites extremos (como afectar a nuestra relación de pareja, por ejemplo) es necesario tomar decisiones más serias. La amistad es comprensión, confianza, libertad y un vínculo que nos alienta y nos hace crecer. Si lo que experimentamos es coacción, tal vez sea el momento de dejar ir a esa persona… Reflexionemos en ello.

  • Kim, H. (2019). Personal and contextual factors in young adolescent friendship jealousy: The role of self-esteem and friendship network structure. Dissertation Abstracts International: Section B: The Sciences and Engineering80(2-B(E)), No-Specified.