Cerebelo y pensamiento divergente: una relación asombrosa

25 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Pensar de manera divergente, imaginar, solucionar problemas de forma más innovadora... Todos estos procesos más complejos y sofisticados están mediados por un órgano al que casi no prestamos atención: el cerebelo.

Cerebelo y pensamiento divergente se relacionan de un modo asombroso, inquietante y decisivo. Lo que no deja de llamarnos la atención porque hasta hace poco dábamos por sentado que las únicas funciones que ejecutaba este órgano estaban relacionadas solo con la memoria motora o la coordinación. A día de hoy, sabemos que es decisivo en buena parte de los procesos cognitivos superiores.

Es interesante saber que una de las primeras personas que se sintió fascinado por el cerebelo fue Leonardo da Vinci. Rondaba el año 1504 cuando, en una de sus noches furtivas de investigación con cadáveres para comprender la fisiología humana, dio con esa área situada en la fosa craneal posterior. La llamó sencillamente “cerebro pequeño (cerebellum)”.

Más tarde, y entre el siglo XVII y el XIX, se descubrió su papel en dimensiones como el equilibrio, la postura, el aprendizaje motor o la motricidad fina (como poder escribir). Desde entonces hasta la actualidad, ese pequeño cerebro ha sido tan subestimado como incomprendido, a pesar de que muchos neurólogos ya intuían su relevancia.

Es momento de darle la relevancia que merece y entender cómo nos ayuda en el día a día.

Mano con luces simbolizando la relación entre cerebelo y pensamiento divergente

Cerebelo y pensamiento divergente ¿cómo se relacionan?

Este dato debería llamarnos la atención: el cerebelo supone poco más del 10 % total del volumen cerebral. Sin embargo, alberga casi el 80 % total de neuronas del cerebro. Algo así ya nos da una pista ineludible de que su trascendencia puede ser mucho mayor de lo que pensamos en un principio. Por tanto, deducir que puede encargarse de algo más que las tareas motoras es de lógica.

Sabemos, por ejemplo, que gracias a este órgano conducimos o vamos en bicicleta sin tener que «acordarnos» de cómo se hace. Es decir, el cerebelo facilita e integra la memoria motora y automatiza gran parte de los movimientos que hacemos cada día. Sin embargo, no ha sido hasta la última década en la que los científicos han empezado a prestar más atención a esta área para descubrir múltiples aspectos. Son los siguientes.

Cerebelo y pensamiento divergente

En un estudio publicado en el Creativity Research Journal por el doctor Journal Jalil Pasl, ya se avanzó en el 2007 la relevancia del cerebelo en funciones como la memoria de trabajo y la creatividad. Ahora bien, hace muy poco Christopher J. Steele, del Instituto Max Planck para la Cognición y las Neurociencias, en Leipzig, reveló algo aún más decisivo.

  • El cerebelo presenta una densísima conectividad con múltiples áreas cerebrales. Esta región es tan compacta y altamente interconectada que está presente en un gran número de procesos cognitivos superiores.
  • El cerebelo está relacionado con competencias como la comunicación, la creatividad y la capacidad para pensar de manera original e innovadora (pensamiento divergente).
  • Asimismo, ha podido verse algo muy importante. Los  trastornos del espectro autista (TEA) guardan una estrecha relación con las células de Purkinje y el cerebelo. Los niños que presentan una mejor conectividad del cerebro con el cerebelo y muestran mejores habilidades motoras desarrollan mejores habilidades comunicativas y de socialización.

Allan  Reiss, profesor de radiología, psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Universidad de Stanford, señala lo siguiente:

“Nuestros hallazgos representan un avance en nuestro conocimiento de la fisiología de la creatividad basada en el cerebelo.  Descubrimos que la activación de los centros de control ejecutivo de esta región, nos permiten planificar, organizar y administrar tareas de manera creativa. El pensamiento divergente estaría vinculado también a esta área, de manera que gracias a él, podemos dar impulso al arte, la ciencia y los negocios”.

El cerebelo y la inteligencia fluida

Recordemos, la inteligencia fluida hace referencia a esa capacidad para realizar operaciones mentales y resolver problemas de manera original sin ningún conocimiento previo. Es decir, define la habilidad de hacer frente a desafíos sin tener que haber estudiado antes, por ejemplo, una carrera o leer un manual de instrucciones.

Bien, cerebelo y pensamiento divergente se relacionan con este tipo de inteligencia. Mihály Csíkszentmihályi señala incluso que este tipo de competencia es la que logra una mayor sincronización y conectividad de los hemisferios cerebrales. Ahora sabemos que el cerebelo también participa en este proceso.

Imagen para representar la relación entre Cerebelo y pensamiento divergente

Tenemos un serio problema con el cerebelo

Sabemos ya de la gran relevancia de este órgano que tanto atrajo la atención de Leonardo da Vinci. Tenemos claro que cerebelo y pensamiento divergente están relacionados de manera significativa. Ahora bien, hay un problema -o en realidad, varios-.

  • El cerebelo se atrofia con el sedentarismo, con la falta de ejercicio y con un estilo de vida pasivo.
  • La exposición excesiva a las pantallas del ordenador y el teléfono móvil reduce su tamaño y su conectividad.

Estas dos dimensiones son lo bastante serias como para hacernos pensar. En la actualidad, nos estamos apoyando cada vez más en el uso de la tecnología, hasta el punto de dejar que ella piense por nosotros. Apenas hacemos cálculos mentales. Ya casi no sabemos orientarnos por una ciudad sin recurrir al GPS.

Más aún, la escritura manual está en peligro de extinción porque… ¿para qué coger papel y lápiz si tenemos el procesador de textos? No nos damos cuenta, no somos conscientes, pero todo ello tiene un serio impacto.

Dejar que nuestros dispositivos sustituyan muchas de las tareas que hacíamos mental o manualmente se traduce en atrofia cerebelosa. En un lento y prematuro envejecimiento de una región esencial para el ser humano y nuestro progreso. Pensemos en ello.

  • Pasl A. Jalil (2007) Working Memory, Cerebellum, and Creativity, Creativity Research Journal, 19:1, 39-45, DOI: 10.1080/10400410709336878
  • Wagner, M. J., & Luo, L. (2020, January 1). Neocortex–Cerebellum Circuits for Cognitive Processing. Trends in Neurosciences. Elsevier Ltd. https://doi.org/10.1016/j.tins.2019.11.002