Chopin: biografia del pianista más grande de Polonia

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 4 marzo, 2019
Camila Thomas · 4 marzo, 2019
Chopin fue un compositor polaco que marcó el mundo del piano. Con composiciones románticas y muy delicadas, sus obras siguen siendo representadas en todas partes del mundo. Descubre qué hace de este músico un genio.

Chopin es uno de los nombres más conocidos en la escena del piano. En la película El Pianista, de Roman Polanski, sus piezas juegan un papel muy importante. Al igual que el protagonista de esa dramática historia, Frédéric Chopin fue un hombre polaco marcado por la guerra.

Nacido el 1 de marzo de 1810, Chopin es popular debido a sus piezas para piano solo. Aunque la mayor parte de sus obras son muy cortas, este genial compositor sigue siendo reconocido por la poesía en su obra.

El estilo de Chopin es ligero y delicado, capaz de recoger en sí muchos sentimientos a la vez. El pianista compuso no para grandes salas de concierto, sino para ambientes íntimos. Así, la música de Chopin es la más adecuada para pequeños salones o reuniones privadas.

Las melodías de sus obras pocas veces tuvieron nombres. Frédéric consideraba que no debía imponerles un significado. De acuerdo con Chopin, el significado de la música estaba en la música misma. Para él, el deber de la melodía era ser hermosa, no comunicar una historia superficial que alguien quisiera imponerle.

De acuerdo con musicólogos, Chopin se caracteriza por el cromatismo de sus obras. Esto significa que usa notas y acordes de distintas escalas para crear una única pieza. Esto hace que sea difícil de interpretar, pero muy hermoso de escuchar.

Pintura de Chopin

Primeros años de Chopin

El padre de Frédéric fue un maestro que conoció a la madre del músico a través de las clases particulares que dictaba. Quizás es de su padre de donde Frédéric obtiene su pasión por la enseñanza.

Tanto la hermana como la madre de Frédéric tocaban el piano. Sin embargo, está claro que Frédéric era el más talentoso de la familia.

Con tan solo 6 años de edad, Chopin reproducía melodías que escuchaba a su alrededor. Así, Chopin aprendió a tocar música oyendo a otros tocar y reproduciendo lo que oía.

En pocos años, Chopin era considerado un niño prodigio. Fue invitado a tocar el piano frente a grandes personajes de la vida política, como el zar Alexander I.

Cuando ingresó en el Conservatorio de Música, Frédéric tuvo la libertad de estudiar piano individualmente. Sus maestros reconocían el talento del joven desde su ingreso a la Academia. Por esta razón le permitieron explorar el instrumento como prefiriese.

Durante su infancia y adolescencia, Frédéric desarrolla un profundo amor por Polonia. Durante toda su vida, la influencia musical polaca y la añoranza por su país marcarían la composición de Chopin.

A pesar de tener mucho éxito en Varsovia, Frédéric necesitaba salir de Polonia para poder seguir creciendo. Frédéric visitó Viena, una ciudad que le celebraría enormemente. Los conciertos que ofreció Chopin en ese país lo convirtieron en un pianista consagrado.

Frédéric vuelve a Polonia, pero planea otro viaje inmediatamente. Sin embargo, la desdicha aguardaba por él. Un año después, Chopin parte de Varsovia con el plan de una gira europea.

Sus planes se ven frustrados cuando Polonia entra en conflicto con Rusia. Se mantiene inactivo en Viena durante más de un año. Después de ese tiempo, y sin esperanzas de regresar a su hogar, Chopin decide partir a Paris.

Parías y George Sand, su eterno amor

La sociedad parisina aceptó a Frédéric como uno de los suyos. Su talento y su genio le permitieron asentarse en París con relativa facilidad. En esta ciudad, Chopin se dedicaría a la principal labor de su vida: la composición y la enseñanza.

Frédéric Chopin era un hombre que detestaba ofrecer conciertos y tocar frente a un público. Por esta razón, la cantidad de veces que se presentó en público fueron muy pocas. Sin embargo, su popularidad como profesor de piano era muy alta.

Las más ricas y poderosas familias de aristócratas le contrataban para enseñar a sus hijas. A diferencia de otros músicos del momento, Frédéric rápidamente encontró un nicho que le ofrecía estabilidad económica.

Cinco años después de llegar a Paris, Frédéric conoce a quien sería su pareja de por vida: Aurore Dudevant. Aurore era una novelista con un estilo de vida libertino, que tenía ya dos hijos fuera de matrimonio.

Aurore era conocida como George Sand por el público. Este era un pseudónimo que le permitía publicar en una época cuando las mujeres jamás eran muy poco reconocidas en el campo laboral.

Chopin pasa los mejores momentos de su vida con Sand. Desafortunadamente, poco tiempo después Frédéric enferma para nunca recuperarse. La tuberculosis afectaría su vida por 10 años, antes de causar su muerte.

Cada verano después de contraer la enfermedad, Sand y Chopin pasaban tiempo en el sur de Francia. El clima le permitía a Frédéric recuperarse ligeramente. A pesar de su enfermedad, esta época de la vida de Frédéric fue la más productiva en términos de composición.

Estatua de Chopin

Poesía y paradojas

Muchos expertos consideran la música de Chopin como preciosista y con tendencia a lo onírico. Para el momento, la música tenía un carácter mucho más heroico, monumental y ambicioso. Así, la música de Frédéric era considerada afeminada y débil.

Sin embargo, la música de Chopin, como pocas otras de su época, se ha mantenido en los cánones para piano. Sus métodos de estudio se siguen usando en pianistas estudiantes. Frédéric se dedicó apasionadamente a la enseñanza del piano. Disfrutaba de las clases mucho más de lo que jamás disfrutó las presentaciones y conciertos.

La música de Frédéric Chopin es una poesía llena de paradojas. Su música no buscaba pintar una imagen, ni contar una historia. Sin embargo, casi todo su trabajo trae a nuestras mentes alguna escena: desde la brisa nocturna hasta la desolación funeraria.

Frédéric es responsable de otorgar a la cátedra de piano un abanico de posibilidades cromáticas. Cualquier cosa es posible a través del arduo estudio y dedicación. El músico entendió el piano como pocos compositores. Así, de su conocimiento técnico surgieron piezas que solo pueden ser tocadas con piano. Para Chopin, esta es la verdad de la música: el piano para y por el piano mismo.

  • Niecks, F. (1888) Frederic Chopin: el hombre y el músico. reimpresión de 1973.
  • Zamoyski, A. (2010) Chopin: Prince of the Romantics.