Hay un cierto placer en la locura, que sólo el loco conoce

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 12 agosto, 2016
Arantxa Alvaro Fariñas · 4 diciembre, 2015

Todos hemos hecho alguna locura, irnos de viaje inesperadamente, besar a alguien sin pensarlo, decir algo inapropiado en público, cantar desafinando, en definitiva: dejarnos llevar. Se trata de locuras sanas, que son un placer para los sentidos, que nos hacen sentir vivos.

Lo importante es que esas locuras no hagan daño a nadie, que sean un placer que no perjudique a otra persona. Un cierto egoísmo a veces es sano y podemos hacer cosas simplemente por el simple placer de disfrutar. No importa si nos equivocamos, siempre aprenderemos algo.

“La imaginación es una loca a la que le gusta hacer locuras”.

-Nicolás Malebranche-

7 locuras que probablemente haremos a lo largo de nuestra vida

El catálogo de locuras de cada uno de nosotros es muy distinto y además cada persona considera locuras cosas que para otra persona pueden no serlo, pero lo importante no es eso, sino sentir esa adrenalina que te recorre cuando haces algo que estás deseando hacer y piensas que te da igual lo que opinen los demás.

Enamorarnos de alguien que no nos conviene

Sentir algo por una persona es incontrolable, lo sabemos y de repente un día nos damos cuenta de que nos hemos enamorado de la persona menos indicada. De una persona que es mucho más mayor o más pequeña que nosotros, de una persona casada, de una persona que vive a miles de kilómetros.

Pero el amor es un sentimiento inevitable, solo el tiempo podrá hacernos olvidar y a veces ni siquiera el tiempo consigue apagar lo que sentimos por una persona.

Pareja dándose un beso

Gastar nuestro dinero en algo caro que nos apetece comprar

Alguna vez te habrá ocurrido que has visto algo que te ha apetecido mucho comprar y ha sido inevitable gastarte todos tus ahorros en comprarlo, sin pensar en el precio.

Se trata de caprichos o impulsos que hemos sentido todos y que en algún momento hemos satisfecho comprando algo que nos hacía mucha ilusión y que deseábamos tener.

Acostarnos con una persona que acabamos de conocer

La química entre dos personas puede surgir en un segundo, con una persona que acabas de conocer. Es algo que se siente muy rápido, bastan pocas palabras y sabes que deseas a esa persona, que no te importa lo que ocurra, pero que quieres a esa persona en tu cama. En esos casos es cuestión de disfrutar del momento y divertirnos mucho, lo que ocurra después es el futuro no el ahora.

Viajar con una mochila y muy poco dinero

Conocer el mundo, conocer culturas y gentes distintas tiene un gran atractivo para muchas personas. ¿Alguna vez te has atrevido a colgarte una mochila al hombro y salir a viajar con muy poco dinero?

Es una experiencia que te cambia la forma de ver la vida, de disfrutar de cada momento y que te hace ser consciente de la gran cantidad de cosas que tenemos y que son innecesarias.

“La locura es el estado en que la felicidad deja de ser inalcanzable.”

-Alicia en el País de las Maravillas-

Pasar una noche entera sin dormir y luego ir a trabajar

Una noche entera fuera de casa, por la calle, disfrutando y riendo con nuestros amigos y luego ir a trabajar. Muchos hemos vivido esa sensación de morirte de sueño en el trabajo, estar deseando irte a casa y que en el reloj cada minuto parezcan cinco horas. Pero esa noche ha merecido ser vivida y disfrutada, ha merecido la pena cada risa, cada momento y el cansancio es sólo temporal.

Cortarte el pelo o teñirte de azul, naranja o rojo

Cambiar nuestro aspecto es algo que nos ha tentado alguna vez en la vida a casi todos. Hacernos un tatuaje, cortarnos el pelo al cero cuando lo teníamos larguísimo, teñirnos el pelo de algún color. Son locuras que no hacen daño a nadie y que nos hacen sentir bien con nosotros mismos, nos hacen conectar con nuestra esencia, con lo que nos hace sonreír.

Estudiar algo que nos apetece mucho, por el simple placer de hacerlo

Mujer con un libro estudiando por placer en la cama

Solemos asociar el estudio con algo aburrido y que hacemos por obligación, pero puede haber algo que realmente nos apetezca estudiar y que no consideremos aburrido.

Estudiar por placer es una satisfacción muy grande, todo conocimiento nos puede ser útil alguna vez en la vida y, por lo tanto, no debemos frenar nuestras ansias de saber y de aprender.

Déjate llevar por el placer de la locura

Todos los que hemos cometido alguna locura conocemos el placer que se siente cuando se hacen, la inmensa satisfacción de saber que hemos hecho algo por darnos placer a nosotros mismos.

Tu sonrisa te delatará y te dejará pensando en tu próxima locura ¿Qué será? La vida es muy breve, por lo tanto, de vez en cuando déjate llevar por las locuras, siéntete vivo y disfruta de cada segundo.

“Las locuras que más se lamentan en la vida de un hombre son las que no se cometieron cuando se tuvo la oportunidad”.

-Helen Rowland-