Cinco verdades que te ayudarán a tomar las riendas de tu vida

Este artículo fue redactado y avalado por Claudio Navarro
· 30 enero, 2019
Para tomar las riendas de tu vida necesitas determinación y capacidad de desafiarte a ti mismo. Todo avance personal requiere unas gotas de riesgo y grandes cantidades de autoconfianza.

Para tomar las riendas de tu vida necesitas determinación y mentalidad de crecimiento. Pocos pasos son tan importantes como desarrollar esa responsabilidad personal en la que ser pilotos y capitanes del propio destino. Así, y lejos de pensar que son las circunstancias o nuestro contexto social quien conforma nuestra existencia, es necesario coger el timón y mirar al frente con confianza.

Daniel Goleman en su célebre libro Inteligencia Emocional nos recuerda que nada es tan importante como usar toda nuestra inteligencia, emociones y autoconfianza para ganar en felicidad y en el éxito profesional. Ahora bien, lograrlo no es fácil. Las personas estamos «hechas» de miedos, de esquemas heredados, ideas irracionales y patrones de comportamiento muy difíciles de cambiar.

Entonces, ¿cómo enfrentar esas situaciones difíciles en las que sientes que el mundo se te viene encima? Un modo de lograrlo y de tomar las riendas de tu vida, es dejar de ser espectador para convertirnos en actores protagonistas. Entender y reflexionar sobre las cinco grandes verdades de la existencia puede ayudarnos.

«No siempre se puede controlar lo que sucede en el exterior. Pero siempre se puede controlar lo que sucede en el interior»

-Wayne Dyer-

1. Para tomar las riendas de tu vida es necesario arriesgar

Quien no arriesga, no gana. Parece ser una simple frase, pero el contenido es fundamental. Conlleva hacerle frente a tus miedos, vencer la angustia del posible fracaso. Sin embargo, no hay nada mejor que actuar, en vez de paralizarse. Así, y cuando las cosas no salen como lo has esperado, es mejor saber que por lo menos lo intentaste, en vez de quedarte con la duda de qué habría pasado.

Si analizas la vida de triunfadores que han revolucionado el mundo, podrás advertir que muchos de ellos se han enfrentado a riesgos que no cualquiera se atrevería a tomar. Sin embargo, ha valido la pena, pues han tomado esos riesgos para ser mejores y lograr un crecimiento personal.

Un ejemplo de ello lo tenemos en figuras como John R. Simplot. Este granjero que abandonó su casa con 14 años se convirtió en multimillonario al convertirse en el primer empresario en vender patatas fritas congeladas. Estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Harvard, analizan precisamente los rasgos de personalidad que suelen llevar al éxito a las personas. La capacidad de arriesgarse es una de ellas.

Tomar las riendas de tu vida, hombre en línea de salida

2. La  felicidad está donde tú decidas

No te encierres en los aspectos negativos de la vida diaria. Si decides ver lo positivo, puedes disfrutar de una tormenta encontrando todos sus beneficios. Está en tus manos determinar si lo que tienes en el momento es lo más preciado.

La oportunidad que dices estar esperando puede estar justo enfrente de ti. No la dejes pasar solo porque esperas el momento “preciso” que, según tu perspectiva, puede nunca llegar. Es este el momento de tomar las riendas de tu vida.

3. Sufrir es duro, pero siempre conlleva una lección

A veces el sufrimiento pareciera ensañarse con los más vulnerables. Pero toda experiencia, por mala que parezca y nos haga sufrir, nos puede dejar lecciones de por vida. Lo importante es siempre estar abiertos a esas vivencias y sacarle el mayor partido para fortalecer el espíritu.

En ocasiones,  tenemos la sensación de que nada está a nuestro favor. Ahora bien si haces uso de una mirada resiliente, podrás observar que la vida son etapas. Transitar las difíciles con coraje nos permitirá llegar a fases más favorables.

Hay sufrimientos y dolores que no se pueden evitar, lo importante es que no nos paralicen y que nos ayuden a crecer como personas.

4.  El camino de mil leguas comienza con el primer paso

Si quieres avanzar, es preciso que lo hagas poco a poco, pero con constancia y seguridad. Si te cuesta trabajo alcanzar tus metas, avanza gradualmente. Lo más importante es querer hacerlo, con el esfuerzo conseguirás tomar las riendas de tu vida.

Puede costarte trabajo en un principio, debido a tus malos hábitos, pero una vez dado ese avance valiente y confiado, solo tienes que seguir así, a paso lento pero firme, con mucha seguridad. Emprender incluso la acción que te pueda parecer más insignificante vale la pena, si tiene como objetivo lograr tu propósito.

Tomar las riendas de tu vida, mujer feliz

5. A veces vale más estar solo, que mal acompañado

En algunos casos, aun los seres queridos pueden resultar un obstáculo para los propósitos que uno desea realizar. Solo piensa esto: si ha llegado el momento en que tienes que definir tu vida, para tus propios intereses, debes hacer lo que más te conviene. A veces, suele ocurrir que aquello que a uno le conviene le resulta difícil de aceptar a quienes nos rodean. La opción, por más difícil que parezca, puede ser únicamente tuya.

Estas son solo algunas de los aspectos a tomar en cuenta cuando se trata de forjar tu destino. Reflexiona sobre ellos y date la oportunidad de tomar las riendas de tu vida.

  • Bauer, J. J., & McAdams, D. P. (2004). Personal growth in adults’ stories of life transitions. Journal of Personality72(3), 573–602. https://doi.org/10.1111/j.0022-3506.2004.00273.x
  • Jones, D. (1989). Personal growth. Nature. https://doi.org/10.1038/340192b0