Claude Lévi-Strauss, biografía de un antropólogo extraordinario

Edith Sánchez·
23 Enero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
22 Enero, 2020
Claude Lévi-Strauss tuvo una vida relativamente apacible, pero al mismo tiempo, representó una revolución en el mundo de la antropología. Él mismo llegó a definir su obra como un intento por responder a la pregunta: “¿Qué es el hombre?”.
 

A Claude Lévi-Strauss se lo considera el padre de la antropología moderna y uno de los pensadores más destacados del mundo en el siglo XX. Fue el fundador de la antropología estructural, un enfoque que cambió por completo la historia de esta disciplina y le otorgó un estatus más sólido dentro del mundo académico.

Por extraño que parezca, el sueño de Claude Lévi-Strauss era interplanetario. En diversas ocasiones, mencionó que su gran fantasía era que el hombre lograra colonizar el espacio y comenzara a emigrar hacia la Luna o quizás hacia Marte.

Tenía la ilusión de que edificaran nuevas civilizaciones allí y olvidaran a los hombres que habrían quedado en la Tierra. Estos volverían a un estado salvaje y él podría ir a convivir con ellos.

“El mundo empezó sin el hombre y acabará sin él”.

-Claude Lévi-Strauss-

Francoise Heritier, quien fue su sucesora en el Collège de France, resumió su aporte diciendo que Claude Lévi-Strauss le había enseñado algo fundamental a la humanidad. Las culturas, a veces, tienen grandes diferencias entre sí.

Sin embargo, Lévi-Strauss probó que los aparatos cognitivos de todos son similares. Así pues, la diferencia y la universalidad conviven siempre en el ser humano.

Mente de una persona con piezas del tetris
 

Claude Lévi-Strauss y sus inicios

Claude Lévi-Strauss nació accidentalmente en Bruselas (Bélgica) el 28 de noviembre de 1908. Decimos que su nacimiento fue accidental porque sus padres eran unos judíos franceses que, en ese momento, se encontraban de viaje.

Su padre era un pintor de retratos y su madre era ama de casa. El entorno que lo rodeaba estaba llenó de interés por el arte, en especial la pintura, la música y la poesía.

Debido al estallido de la Primera Guerra Mundial se trasladó con uno de sus abuelos a Versalles. Este era un rabino muy consagrado y los primeros contactos con la sinagoga fueron para Claude Lévi-Strauss muy fríos y rigurosos. Por lo mismo, desde muy pequeño, se volvió básicamente insensible hacia la religión.

Por el contrario, se crió como un niño apasionado por la naturaleza, que además demostró un gran interés por coleccionar objetos culturales raros y curiosos. Era también muy despierto intelectualmente, pero no destacó especialmente durante su estancia en la escuela.

Ya siendo un adolescente, volvió a París, donde vivía la familia, y se integró en una organización socialista.

De filósofo a etnólogo

Inicialmente, Claude Lévi-Strauss decidió estudiar leyes. Sin embargo, en 1927, cambió de opinión y se decantó por la Filosofía, disciplina que estudió en la Universidad de La Sorbona.

Allí conoció y tuvo un trato cercano con Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Más adelante, confesó que la filosofía lo atraía, pero también lo hartaba, pues sentía que había mucha vanidad y especulación en ese ámbito.

 

Cuando terminó sus estudios, comenzó a trabajar como profesor de secundaria durante un largo periodo de tiempo; sin embargo, no se sentía del todo cómodo en esta profesión. No se imaginaba a sí mismo ejerciendo la docencia el resto de su vida laboral.

Todo cambió para él cuando recibió una llamada de Célestin Bouglé, director de la Escuela Normal Superior de París.

La vida de Claude Lévi-Strauss dio un giro radical desde ese momento. Bouglé le propuso viajar a Sao Paulo en una misión universitaria como profesor de Sociología en la Universidad de la ciudad brasileña.

Llegó allí en 1935 y, en 1939, comenzó a realizar expediciones etnográficas al Mato Grosso y a la Amazonía. Esta experiencia significó el comienzo de su gran obra: la antropología estructural.

Amazonia

Un hombre que completó un siglo

A partir de la experiencia en Brasil, Claude Lévi-Strauss comenzó a proponer nuevas ideas, un nuevo método y grandes reflexiones. Más adelante, pasó un tiempo en Estados Unidos, pues sufrió la persecución nazi durante la Segunda Guerra Mundial y tuvo que refugiarse en el país norteamericano. Allí, estableció valiosos contactos intelectuales y terminó de darle forma a lo esencial de sus teorías.

 

Uno de los puntos culminantes de su carrera fue la publicación de Tristes tópicos, obra considerada como una de las más importantes del siglo XX. Su nombre se dio a conocer en todo el mundo gracias a ella y marcó su paso a la celebridad académica. Otras obras como Raza e historia, Mito y significado y la serie Mitológicas lo consagraron para siempre.

Se dice que era un hombre distante, que no admitía el tuteo y que le era imposible escribir si no estaba rodeado por la compañía de la música lírica.

Murió en 2009, cuando completaba un siglo de existencia; después de haber recibido innumerables premios y reconocimientos. Su obra partió en dos la historia de la antropología y, gracias a él, pudieron desarrollarse nuevas investigaciones.

 
Lévi-Strauss, C., & Florián, V. (1971). Conversación con Claude Lévi-Strauss. Ideas y Valores, 20(38-39), 57-68.