Claves para disfrutar del tiempo libre sin pensar en el trabajo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 20 junio, 2018
Alejandro Rodríguez · 20 junio, 2018

Las personas con una gran responsabilidad en el trabajo o mucho nivel de estrés pueden tenerlo difícil para disfrutar del tiempo libre. Y es que, en muchas ocasiones, es complicado desconectar de lo que hacemos entre semana. La última discusión con el jefe o esa reunión con un cliente difícil pueden llevarnos a comernos la cabeza incluso en nuestros momentos de relax.

Por ello, cada vez más personas necesitan aprender a desconectar del trabajo. En los últimos años, la psicología ha estudiado las mejores maneras de lograrlo. Gracias a ello, hoy en día contamos con multitud de estrategias para disfrutar del tiempo libre, impidiendo que nuestra cabeza vuelva a sentarse en nuestro puesto de trabajo cuando no estamos dentro del horario laboral.

Cómo disfrutar del tiempo libre

En la actualidad, existen multitud de técnicas que te pueden ayudar a disfrutar del tiempo libre sin que el trabajo se convierta en un obstáculo. Sin embargo, algunas de las más avaladas por la evidencia científica son las siguientes:

  • Utilizar el mindfulness.
  • Reservar un espacio al día para estresarte. ¡Sí, para estresarte!
  • Ponerte metas que no tengan que ver con el trabajo.

Veamos cada una de ellas.

Hombre preocupado por los efectos del estrés laboral

1- Utilizar el mindfulness

Cada vez son más las personas que se interesan por temas como la meditación o el control consciente de la atención. Así, el mindfulness recoge precisamente estos objetivos aportando líneas de trabajo interesantes y complementarias para lograrlos.

Pero, ¿en qué consiste exactamente esta disciplina? En su forma más básica, hablamos de una “caja de herramientas” que nos ayuda a hacer una pausa y centrar todos nuestros sentidos en aquello que está ocurriendo ahora, en nuestro entorno más cercano. De esta manera, somos mucho más resistentes frente a posibles pensamientos intrusivos, recurrentes y de valencia negativa que pueden erosionar nuestro rendimiento.

Además, el mindfulness pretende ser el medio que nos aleje de la angustia, del sufrimiento y sobre todo de las preocupaciones generadas por la anticipación de desgracias. Nos devuelve al presente, facilitando que, cuando volvamos a mirar al futuro, nuestra mirada no esté tan sesgada por un recuerdo o una colección de recuerdos puntuales. Finamente podemos decir que sus herramientas son buenas para recuperar el control de la situación, ya que donde podemos actuar y generar cambios es en el presente.

2- Reservar un espacio al día para estresarte

La consecuencia psíquica inmediata de una conexión continuada con el trabajo es que la preocupación ocupa prácticamente todo nuestro tiempo. Los pensamientos sobre nuestras obligaciones pueden llegar a volverse obsesivos. Así, disfrutar del tiempo libre se vuelve una tarea casi imposible: nuestra mente nunca para de anticipar posibles amenazas a las que nos tendríamos que enfrentar.

Para evitar este problema, algunos especialistas que se mueven en el marco de la terapia ACT recomiendan reservar un espacio al día para preocuparnos. La forma de hacerlo es la siguiente: durante media hora al día, repasaremos de forma incesante todos los elementos que nos preocupan sobre nuestro trabajo y diseñaremos soluciones.

Esta práctica tiene un doble efecto positivo. Por un lado, cuando estemos tratando de disfrutar de nuestro tiempo libre y aparezca un pensamiento preocupante, podremos decirnos algo como “Ya pensaré sobre esto luego”. Por otro, después de intentar darle vueltas sin parar a nuestros problemas durante media hora, puede que nos demos cuenta de que en realidad no son tan importantes como para dedicarles el tiempo que les estamos dedicando. Tras hacerlo un par de días seguidos, lo más normal es que dejen de preocuparte con tanta intensidad.

3- Ponerte metas que no tengan que ver con el trabajo

El ser humano necesita objetivos. Por ello, si no te pones metas fuera de la oficina, tu atención y tus recursos mentales seguirán en la fábrica o en la oficina (por mucho que físicamente te marches). Así, una de las formas más poderosas de librarte del estrés laboral es encontrar algo que te apasione y que no tenga nada que ver con tu ocupación.

El problema es que muchos estamos tan cansados después de trabajar que solo queremos tumbarnos a descansar. Por supuesto, no hay nada de malo en disfrutar del tiempo libre de la manera que más te apetezca. Sin embargo, ponerte metas y tratar de cumplirlas puede ayudar a hacerlo más estimulante.

Mujer subiendo escaleras haciendo deporte

Así que, ¿por qué no pruebas a retomar esa afición? O, quizás, sea el mejor momento para empezar a escribir esa historia que llevas años pensando. Aunque al principio te cueste ser “productivo” en tu tiempo libre, al cabo de poco tiempo verás cómo tu estado de ánimo mejora. Además, tu obsesión por el trabajo disminuirá enormemente si no depositas todas tus ilusiones y preocupaciones en ese cesto.

El problema que hemos tratado en este artículo, teniendo en cuenta que el trabajo se ha convertido en un bien preciado, es muy común. No sólo nos pasmos muchas horas trabajando, sino que todavía nos pasamos más con la cabeza centrada en el trabajo. En este artículo te hemos propuesto algunas ideas para que disfrutes más de tu tiempo libre, alejado de los desafíos que en ese momento ni puedes ni tienes que resolver. Ahora te toca a ti ponerlas en marcha.