Cómo actuar cuando el niño tiene miedo

Pedro González Núñez·
17 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
17 Julio, 2020
¿Qué hacer cuando un niño tiene miedo? ¿Cómo ayudarles en esa batalla contra los monstruos imaginarios? En este artículo, te lo contamos.

Imagina que estás viendo una película fantástica junto a tu pequeño. En principio, no tienes dudas, ya que has elegido una cinta para todos los públicos. Sin embargo, supón que aparece un ser extraño y tu niño tiene miedo de esa cosa. ¿Qué haces?

Tú sabes que no deja de ser una película, y que lo que el pequeño ve no es real. Sin embargo, su comprensión del mundo y su capacidad de raciocinio es mucho menor que la tuya. Por eso, explicarle que lo que está viendo o escuchando “no es real”, y por lo tanto no constituye una amenaza, podría ser una opción válida.

Ahora bien, supongamos que por más que le explicas al pequeño que eso que ve no es real, sigue teniendo miedo. ¿Cómo puedes actuar a continuación? Tal vez quites la película, por ejemplo. Sin embargo, no olvides que ese miedo puede permanecer ahí, implícito o explícito en su mente.

Hemos usado el ejemplo de una película. Pero el miedo de los niños puede ser muy variado. Es habitual que aparezca por las noches, durante las horas de oscuridad, cuando tiene que dormir solo, por ejemplo. Y así podríamos hablar del miedo a los extraños, a salir a la calle… Los hay muchos y muy variados dependiendo de cada chico.

“No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al miedo”.

-Giacomo Leopardi-

Niño miedo

Cómo proceder si el niño tiene miedo

Los miedos infantiles son comunes. Por eso es necesario que el pequeño se sienta respaldado. Así confiará más en sí mismo y eliminará fácilmente miedos innecesarios. Para ello, la labor de los padres, docentes, cuidadores, mentores, familiares y monitores es muy importante.

Evitemos los miedos innecesarios

Es interesante no asustar de forma innecesaria a los pequeños. Evitemos situaciones como las del hombre del saco… que te llevará si no te acuestas, por ejemplo. Dejemos bien claro que los personajes de un cuento, una película o una serie son eso, personajes inventados sin trascendencia en la realidad, o al menos más trascendencia de la que nosotros les queramos dar.

No menospreciemos los miedos de los niños

Recordemos la empatía. No podemos juzgar el mundo con nuestra capacidad adulta y lograr que el pequeño lo vea igual. Hemos de empatizar, no minimizar sus problemas y, sobre todo, no ridiculizar al chico ni burlarse si una situación que para ti es poca cosa, para el joven resulta aterradora.

No aumentes su miedo

Si el niño tiene miedo, es importante que le trasmitamos seguridad. Es mejor no ignorar sus miedos ni mentirle. La sinceridad y la honestidad será de ayuda para que el pequeño no sufra. Dentro de lo posible, hay que relativizar con la verdad, para que vea que no es tan temible como él tal vez lo perciba en un principio.

No lo obligues a pasar por situaciones que le hacen tener miedo

Si el niño tiene miedo, volver a ponerle frente a aquello que le aterra no suele ser la mejor solución. De hecho, podríamos conseguir justo lo contrario y que se intensifique el miedo. Por eso es necesario que no se vea obligado a ver una película que no quiere, a afrontar un encuentro con un perro, subir a una montaña rusa o entender un cuento macabro, por citar algunos ejemplos habituales.

No traspases tu miedo

También es importante que tus propios temores se queden en ti, y que no sean traspasados a los pequeños. Si crees que puede pasar, tú tendrás que afrontar tus miedos para reducirlos y evitar que el niño también los sufra.

No lo insultes

Cuando vemos al niño tener miedo de algo que consideramos una estupidez, podríamos incurrir en errores como llamarlo ‘cobarde’, ‘miedica’ o ‘infantil’. No es buena idea, de hecho, no solo no le ayuda, le hace sentir más inseguridad e incomprensión.

No le dejes solo

No es bueno que el pequeño tenga que afrontar su miedo en soledad. El hecho de quedarse solo en una habitación oscura podría provocar que crezca su ansiedad y que este miedo se perpetúe.

No magnifiques el miedo

Tampoco es bueno magnificar los miedos del niño. Es importante que entienda que lo comprendes, pero las muestras exageradas y los excesos harán que crea que el peligro es mayor de lo que piensa.

No ignores al niño

Por supuesto, no ignores al niño. Usa la empatía, busca la forma más lógica de explicarle la situación y ayúdale a afrontar el problema. Podemos juzgar la realidad de la amenaza que teme, pero no su miedo -que es perfectamente razonable con su percepción-.

Madre con niña con miedo

¿Cómo actuar?

En resumen, ¿cómo podemos actuar cuando el niño tiene miedo? Aquí van algunas ideas que se pueden poner en práctica para completar con lo ya comentado:

  • Empatía. Como hemos comentado, es importante hablar con el niño de forma franca, demostrando que no es malo tener miedo, pero que se puede superar.
  • Apoyo. Ofrece tu comprensión y tu apoyo y ayúdale en cuanto puedas.
  • Racionalización. Cuando hablemos con el niño, racionalizaremos la situación lo máximo posible.
  • Calma. Mantendremos la calma, lo que también ayudará a que él se tranquilice.
  • Unión. Estad más unidos que nunca para que sepa que estás ahí en todo momento durante el trance.

Estas nociones te pueden a ayudar a saber cómo actuar cuando el niño tiene miedo. Recuerda, si la situación persiste, es conveniente consultar con un especialista.

Fidalgo, M. J. (2006). ¿Quién ha dicho miedo?. Barcelona: Cuadernos de Pedagogía.