Cómo ayudar a una persona para que cambie sus hábitos

3 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz
Cuando deseamos que otra persona cambie sus hábitos hemos de ser capaces de comunicarnos asertivamente y partir del respeto y la comprensión.

Pocas situaciones resultan tan frustrantes como comprobar que uno de nuestros seres queridos se daña a sí mismo por sus malos hábitos. La impotencia es grande cuando tratas de transmitir tu preocupación y la otra persona hace oídos sordos o se siente ofendida. Sin embargo si deseamos ayudar a alguien a que cambie sus hábitos, hemos de partir del respeto y la comprensión.

Y es que, generalmente, la imposición y la crítica no son bien recibidas. A nadie nos gusta sentirnos juzgados, ni que otra persona decida lo que debemos o no debemos hacer. Por ello es importante ser asertivos a la hora de lanzar nuestras peticiones o sugerencias de cambio. A continuación encontrarás algunos consejos para lograr que esta comunicación sea más eficiente.

¿Cómo ayudar a que una persona cambie sus hábitos?

¿Amor o control?

En primer lugar has de plantearte de dónde surge tu deseo de que la otra persona cambie sus hábitos. ¿Realmente se origina en la preocupación por su bienestar, o es una necesidad de control por tu parte?. Muchas veces, sin darnos cuenta, mantenemos expectativas sobre cómo deben ser los demás y nos frustramos si no se cumplen.

Sin embargo cada persona cuenta con el libre albedrío de decidir cómo ser y qué hacer con su vida. Y no es beneficioso tratar de cambiar a alguien; por el contrario, hemos de aceptar y valorar al otro por lo que es. Entonces plantéate si realmente eso que quieres cambiar esta perjudicando a tu ser amado o no.

Es lícito desear que alguien con problemas cardiovasculares deje de fumar. Pero no lo es tanto querer que una persona haga más vida social si ella no lo desea y es de naturaleza introvertida.

Hombre de espaldas reacio a cambiar de hábitos

El momento adecuado

Es realmente importante saber escoger el momento para trasladar al otro nuestra inquietud o nuestra opinión. A este respecto puede ser muy útil esperar a que el otro nos consulte directamente. Si, por ejemplo, se trata de una persona un tanto agresiva o irritable, en algún momento tendrá una discusión con alguien y se sentirá mal por ello. Es muy probable que entonces nos consulte o nos hable de lo ocurrido.

Ese es el momento ideal para expresar nuestro punto de vista, ya que la persona ha acudido expresamente a nosotros y, por ende, está más receptiva a lo que podamos decirle. Del mismo modo, si esto no ocurre, hemos de seleccionar un momento adecuado. Procura abordar aquello que te preocupa cuando estés a solas con esa persona, en un entorno agradable y con un ánimo calmado. En mitad de la tormenta, tus comentarios pueden ser mal recibidos.

Asertividad

Resulta de suma importancia saber manejar la comunicación asertiva cuando queremos tratar temas delicados. Nuestro primer impulso puede ser juzgar o recriminar al otro sus malos hábitos, increparle por su mala alimentación, el poco ejercicio que hace o su escasa sensibilidad. Pero esta estrategia solo conseguirá alejarte de un consenso.

Para acercar postura puede resultarte de utilidad emplear la técnica del sándwich. Esta consiste en incluir un halago o elogio antes y después del mensaje que quieres transmitir. Así la persona no se sentirá atacada, y por el contrario podrá percibir que la aprecias y valoras, y únicamente buscar matizar o mejorar una situación.

Igualmente trata de enfocarte en lo que tú sientes más que en lo que ella hace mal. Por ejemplo: «me preocupa y me entristece el poco tiempo que hemos pasado juntos últimamente», es más adecuado que: «te pasas todo el día trabajando y no me prestas ninguna atención».

 

Manos juntas como apoyo para cambiar hábitos

Propón alternativas para que el otro cambie sus hábitos

Muchas veces la mejor opción para lograr que alguien cambie sus hábitos es implicarnos personalmente y proponerle alternativas. Por ejemplo, si deseas que hijo se aplique más en los estudios, proponle hacer los deberes juntos cada tarde. O si quieres que un amigo haga más ejercicio porque será bueno para su salud, invítale a apuntaros juntos a alguna actividad. Igualmente, si te gustaría que tu pareja sea más abierta contigo, sugiere hacer una cena a solas un día a la semana y aprovecha para charlar de cómo os ha ido.

Lograr que otra persona cambie sus hábitos no es sencillo. Pero si realmente sentimos que necesita ese cambio podemos contribuir desde la comprensión, el respeto y la comunicación mutua.

  • Castanyer, O. (1996). La asertividad. Expresión de una sana autoestima. Bilbao: Descleé de Brouwer.
  • Capafons, J. I., & Sosa, C. D. (2015). RELACIONES DE PAREJA Y HABILIDADES SOCIALES: EL RESPETO INTERPERSONAL. Behavioral Psychology/Psicología Conductual23(1).