La técnica del sándwich - La Mente es Maravillosa

La técnica del sándwich

Cristina Pérez 26, Junio 2013 en Psicología 77 compartidos

La técnica del sándwich es una manera de decir “no” muy sutil y educada. La manera en la que expresamos un desacuerdo o una negativa es crucial, tanto para quedar nosotros satisfechos, como para que la otra persona reciba un trato correcto.

Cada vez que digas “sí” cuando en realidad no te apetezca, estarás debilitando tu estado emocional. Trata siempre de que tus acciones vayan en consonancia con tus pensamientos.

Todos tenemos el derecho de negarnos a cualquier cosa. Tu bienestar debe de ser siempre lo primero, no lo olvides. Expresar lo que no quieres te hará más fuerte emocionalmente.

Mujer diciendo no aplicando la técnica del sandwich

Las tres capas del sándwich

Hay tres fases bien diferenciadas en la técnica del sándwich, y todas son importantes para conseguir el objetivo final: decir no a algo o a alguien.

1. Mensaje positivo
2. Negativa o desacuerdo
3. Mensaje positivo

Veamos un ejemplo. Una muy buena amiga desea ir a un concierto. No tiene con quien ir y te sientes en la obligación de hacerle ese favor a pesar de que a ti ese grupo de música no te gusta nada, es más, te desagrada tanto el sitio como el grupo musical. No deseas ir, pero no sabes cómo negarte y te sabe mal que se enfade o que no quiera ir sola y se pierda a su grupo favorito.

Usando la técnica del sándwich, tenemos que empezar dándole un mensaje positivo. Así antes de decir que no, estaremos suavizando la conversación y la otra persona estará activando su positividad antes de recibir la negativa.

No es lo mismo dar una negativa directa, que preparar el terreno de mensajes positivos. El receptor se lo tomará mucho mejor si antes hemos plantado semillas positivas.

Cómo poner en práctica la técnica del sándwich

Hemos visto los pasos de la técnica del sándwich. Ahora, siguiendo el ejemplo del concierto, vamos a ver cómo ponerla en práctica.

Técnica del sandwich, decir no

Paso 1. Mensaje positivo: “gracias por comentarme lo del concierto, las veces que he ido contigo lo he pasado genial…”. De esta manera, estamos activando cosas positivas en la otra persona, la halagamos y mostramos que su compañía nos agrada.

Así, el siguiente paso, que será la negativa, lo tomará con una postura muy diferente a la que mostraría si hubiéramos dicho “no” directamente.

Paso 2. Negativa: “pero… resulta que ese grupo no me gusta nada, se me haría larguísimo el concierto y me agobiaría”. Ya hemos expresado lo que no nos apetece hacer y a continuación seguimos adornando la negativa.

Paso 3. Mensaje positivo: “seguro que encuentras a alguien para ir, ¿se lo has preguntado a…?” Terminamos con un mensaje también positivo. Además, estamos intentando ayudar a la otra persona a que encuentre una solución.

Este tipo de negativas suelen ser bien recibidas. Si practicas, verás que decir “no” será más fácil que si no aplicas frases positivas entre la negativa. Además, te ayudará a sentirte fiel a ti mismo. Y nunca tienes que sentirte culpable por ello, recuérdalo.

Piensa en esas personas, que tienen una manera de negarse elegante, educada y siempre quedan bien. Seguro que usan una estrategia parecida. A veces se nace con la habilidad, pero también se puede aprender a base de práctica.

Y tú, ¿has usado alguna vez la técnica del sándwich? ¿Estás listo para ponerla en práctica?

Cristina Pérez

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