¿Cómo enfrentarnos a nuestros pensamientos negativos?

¿Cómo enfrentarnos a nuestros pensamientos negativos?

Gema Sánchez Cuevas 21 enero, 2013 en Psicología 0 compartidos
Mujer con pensamientos negativos

Luchar contra nuestros pensamientos negativos dirige nuestra atención hacia ellos, dotándolos de importancia. ¿Y si el origen o el mantenimiento de nuestros problemas y malestar estuviera amarrado a ello? En este artículo os propongo una solución para afrontar los pensamientos negativos. Si quieres descubrirlo ¡sigue leyendo!

El poder del pensamiento negativo

A menudo nos invaden pensamientos como: “no tenía que haberme comprado un piso con una hipoteca tan alta, “he perdido el tiempo estudiando algo que no me va a servir”, “no encontraré a nadie como ella” o “tenía que haber sido más comprensiva, fui muy estricta” que tienen repercusiones en nuestro día a día.

Mujer abrazándose con pensamientos negativos

Normalmente, cuando este tipo de pensamientos negativos nos invaden y queremos que se vayan, luchamos contra ellos; pero con esta práctica lo único que hacemos es darle más publicidad. De esta forma crecerán en nuestra interior aumentando a su vez nuestro malestar.

Por ejemplo, si a uno le deja su pareja, puede empezar a pensar que no encontrará a nadie como ella y dejará de salir o irá en busca de ligues, quizá para no sentirse solo. Incluso, si creemos que un examen es difícil y no lo aprobaremos o una entrevista de trabajo será dura, nos iremos cubriendo de excusas para dedicar menos tiempo a ello y poder sentirnos más tranquilos.

Es curioso que no tenga que pasar algo especialmente grave para que comencemos a dar vueltas a lo ocurrido y que la charla con los pensamientos negativos se convierta en un modo de vida, afectando a nuestra toma de decisiones. ¿Qué podemos hacer?

¿Cómo enfrentar los pensamientos negativos?

Ante un pensamiento negativo, podemos:

  • Seguir conversando con él, como ya hemos visto anteriormente, intentando racionalizar.
  • Convertirlo en positivo expresando aquello que sí queremos.
  • Dejarlo estar, sin intentar controlarlo, atendiendo a lo que tenemos o queremos hacer.

Ante las tres opciones, las dos últimas son las que nos beneficiaran en mayor medida, ya que nos dirigen hacia aquello que queremos.

Por un lado, si optamos por convertir el pensamiento negativo en positivo tendremos que modificar nuestro lenguaje hacia una línea más constructiva. Por otro, si preferimos dejarlo estar, tendremos que aprender a no prestar atención a lo que nos incómoda. Una buen apoyo para esto último es recurrir a la meditación.

Para entender mejor sobre que estamos hablando, hablaremos de la metáfora del autobús y los pasajeros, que nos permitirá observar cómo nuestros pensamientos o emociones negativas pueden llegar a tomar el control desviándonos de nuestros planes, nuestros caminos, y pudiéndonos hacer parar.

Mujer con nubes alrededor

La metáfora del autobús y los pasajeros

Imagínate que eres es el conductor de un autobús con muchos pasajeros, algunos de ellos con aspecto desagradable y apariencia peligrosa. Los pasajeros son pensamientos, sentimientos, recuerdos y todas esas cosas que uno tiene en su vida. Es un autobús con una única puerta de entrada, y solo de entrada.

Mientras conduces el autobús algunos pasajeros comienzan a amenazarte, diciéndote lo que tienes que hacer, dónde tienes que ir, “ahora gira a la derecha, ahora vaya más rápido, etc.”, incluso te insultan y desaniman, “eres un mal conductor, un fracasado, nadie te quiere…”

Te sientes muy mal y haces casi todo lo que te piden para que se callen, se vayan al fondo del autobús durante un rato y así te dejen conducir tranquilo. Pero algunos días te cansas de sus amenazas y quieres echarlos del autobús, pero no puedes y discutes y te enfrentas a ellos.

Sin darte cuenta, la primera cosa que has hecho es parar, has dejado de conducir y ahora no estás yendo a ninguna parte. Y además, los pasajeros son muy fuertes, resisten y no puedes bajarlos del autobús. Así que, resignado, vuelves a tu asiento y conduces por donde ellos mandan para aplacarlos.

Cómo consiguen hacerse con el control

De esta forma, para que no te molesten y no sentirte mal empiezas a hacer todo lo que te dicen y a dirigir el autobús por dónde te indican, para no tener que discutir con ellos ni verlos. Vas haciendo lo que te ordenan y cada vez lo haces antes, pensando en sacarlos de tu vida.

Mujer preocupda por pensamientos negativos

Muy pronto, casi sin darte cuenta, ellos ni siquiera tendrán que decirte “gira a la izquierda”, sino que girarás a la izquierda para evitar que los pasajeros se echen sobre ti y te amenacen. Así, sin tardar mucho, empezarás a justificar sus decisiones, de modo que casi crees que ellos no están ya en el autobús y convenciéndote de que estás llevándolo por la única dirección posible.

El poder de estos pasajeros se basa en amenazas del tipo “si no haces lo que te decimos, apareceremos y haremos que nos mires y te sentirás mal”. Pero eso es todo lo que pueden hacer. Es verdad que cuando aparecen estos pasajeros, pensamientos y sentimientos muy negativos, parece que pueden hacer mucho daño, y por eso aceptas el trato y haces lo que te dicen para que te dejen tranquilo y se vayan al final del autobús donde no les puedas ver.

Pero, ¡Intentando mantener el control de los pasajeros, en realidad has perdido la dirección del autobús! Ellos no giran el volante, ni manejan el acelerador ni el freno, ni deciden dónde parar. El conductor eres tú.”

Por lo tanto, siempre habrá un ruido de fondo, pero nosotros podemos decidir hacia dónde mirar, qué escuchar y si ese ruido será un personaje principal o tan solo lo aceptaremos como algo más.

 

Gema Sánchez Cuevas

Psicóloga, docente, editora y redactora. Mi pasión es la psicología, mi motor la curiosidad y mi arma la escritura. Todos tenemos recursos para el cambio, ¿comenzamos a buscarlos?

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