Cómo enseñar el valor de la persistencia a los niños

Eva Maria Rodríguez · 8 octubre, 2018
Aprender el valor de la persistencia permite a los niños crecer sabiendo que pueden hacer grandes cosas. 

Enseñar el valor de la persistencia a los niños es importante por muchos motivos. Por ejemplo, estudios recientes muestran que el autocontrol y la persistencia aumentan los resultados académicos con independencia del cociente intelectual.

Incluso nuestras creencias personales sobre el esfuerzo pueden afectar los resultados académicos. Los niños que piensan que el esfuerzo conduce al logro superan a los que creen que la capacidad es un rasgo fijo.

Sin embargo, la persistencia es algo que difícilmente se puede enseñar de manera directa. Se trata más bien de favorecer el aprendizaje ayudando a los niños a encontrar actividades que les apasionen lo suficiente como para esforzarse y aprender a estar intrínsecamente motivados.

Los niños que crecen con el valor de la persistencia pueden hacer grandes cosas, siempre que crean que pueden hacerlo. Por eso que es crucial enseñar a los niños a no rendirse, a ser persistentes.

“El carácter consiste en lo que haces en el tercer y cuarto intento”.

-James A. Michener-

Niño haciendo esfuerzo con los deberes

Inculcar la persistencia a los niños: La importancia del lenguaje

La forma de pedir ayuda a los niños influye en su forma de completar la tarea y, en consecuencia, en la forma inculcar la persistencia a los niños. Así, un estudio reciente (Foster-Hanson, 2018), publicado en la revista Child Development, revela que alentar a los niños a ‘ayudar’, en lugar de pedirles que ‘sean ayudantes/colaboradores’, puede motivarles para persistir en un reto que se les resiste.

La investigación, realizada por un equipo de científicos de la Universidad de Nueva York, sugiere que el uso de verbos para hablar sobre las acciones con niños, igual que alentarles a ayudar, leer y pintar, puede ayudar a aumentar la resiliencia tras los reveses que inevitablemente experimentan.

Los resultados son un poco contrarios a los de un estudio de 2014 que mostró que pedirles a los niños ‘ser ayudantes’ en lugar de ‘pedirles ayuda’ hizo que ayudaran más. La diferencia entre el trabajo de 2014 y este nuevo trabajo es que este último evaluó lo que sucedió después de que los niños experimentaran contratiempos al intentar ayudar, lo que subraya cómo la elección del lenguaje puede estar vinculada a la perseverancia de los niños.

Esta investigación, explica Emily Foster-Hanson, otra de las principales autoras del estudio, muestra cómo hablar con los niños sobre las medidas que pueden adoptar puede alentar una mayor persistencia tras los reveses que hablarles a los niños sobre las identidades que pueden asumir.

Claves para enseñar el valor de la persistencia a los niños

Trabajar con los niños el valor de la perseverancia desde que son pequeños les ayudará y guiará a medida que se vayan enfrentando a diferentes desafíos. Estas son algunas de las claves que nos permitirán enseñar e inculcar el valor de la persistencia a los niños:

Habla de perseverancia el niño

Cuando los niños escuchan hablar sobre la perseverancia con regularidad estarán más interesados ​​en ella, especialmente a medida que se hacen mayores. A medida que escuchan sobre la perseverancia y la ven como un rasgo interesante estarán más dispuestos a aprender y entender lo que significa.

Mantén un espíritu positivo

Es muy complicado enseñar perseverancia sin una actitud positiva. Incluso aunque parezca que el niño no está entendiendo o muestre poco interés, a nosotros, como responsables, nos toca mantener la moral alta. Los niños, tarde o temprano, se ‘contagiarán’ de esa actitud positiva.

Sé un modelo de perseverancia

Los niños aprenden más de lo que ven que de lo que oyen. Por ese es muy importante ser consciente de lo que se dice y se hace; en este sentido, siempre damos ejemplo y lo podemos hacer para mal o para bien. Un amuestra por parte de los adultos es una valiosa experiencia de aprendizaje para los niños.

El niño debe tener responsabilidades

Tener responsabilidades desde que son pequeños es una gran manera de aprender el valor de la persistencia. Es importante comenzar con algo simple y adaptado a la edad de cada niño.

No rescates al niño, pero dale un empujón si lo necesita

Aprender perseverancia va unido al aprendizaje de la independencia. Si el niño está luchando por hacer algo, no le rescates. No le haces ningún favor subiendo por escalones que él, con esfuerzo, sí puede subir. Por otro lado, aunque le ayudes, lo mejor es que él asuma toda la responsabilidad que esté capacitado para asumir. Por ejemplo, él se viste solo y ordena su ropa, aunque tú después le ayudes a atarse los cordones.

Niño atándose los cordones de los zapatos

Bríndale oportunidades para tener éxito

Es muy importante que el niño se enfrente a desafíos que pueda superar, aunque le cueste. Si nunca tiene éxito, difícilmente su persistencia se verá reforzada.

 “El éxito parece ser, en gran medida, una cuestión de aferrarse después de que otros lo hayan dejado”.

-William Feather-

Aprender que el esfuerzo merece la pena

Cuando los niños se acostumbran a obtener todo a la primera es normal que descarten aquellas opciones que les demanden un esfuerzo. De hecho, muchos aprenden qué deben hacer para no tener que esforzarse. Desde progresar en el sistema educativo -me ayudan o me hacen los deberes- hasta superar los niveles de un videojuego -viendo tutoriales en Youtube-, por ejemplo.

En este sentido, puede no ser sencillo trasmitirles la idea de que no solo importa la meta, sino que también, y muchas veces incluso más, la manera en la que se alcance -un pilar a la hora de enseñarles persistencia a los niños-. Por eso es tan importante que nosotros que les seguimos de cerca premiemos ante todo su esfuerzo, al igual que lo es elogiar y/o recompensar de alguna forma los logros conseguidos por ellos mismos.

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