Cómo evitar la eyaculación precoz

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 23 abril, 2018
Andrea Pérez · 25 mayo, 2016

El sexo es una parte muy importante de nuestras vidas. Nos proporciona gratificación permitiéndonos disfrutar libremente de nuestro propio cuerpo. Cuando se produce una dificultad a nivel sexual, como sucede en la eyaculación precoz, afecta emocionalmente a la persona haciéndole sentirse ansiosa e insegura.

Cuando esto ocurre muchos hombres sienten que han perdido el control sobre sí mismos. Creen que no pueden complacer a la otra persona y no se sienten capaces de mantener relaciones sexuales satisfactorias. En muchas ocasiones viven el problema como una losa sobre su espalda. Una losa que es muy pesada y que al mismo tiempo parece eterna.

Muchas veces los hombres se consideran a sí mismos eyaculadores precoces simplemente porque terminan antes de lo que les gustaría. Sin embargo, ¿qué es y que no es la eyaculación precoz?, ¿a partir de qué momento puede considerarse una dificultad?, ¿puede retardarse la eyaculación?

Eyaculación precoz ¿qué es y qué no es?

Se considera precoz a la eyaculación que se produce ante una estimulación sexual mínima o inmediatamente después de la penetración. Normalmente el criterio temporal establecido para que se considerar precoz es de 1 minuto tras la penetración vaginal.

“Se considera eyaculación precoz al patrón persistente en el que la eyaculación producida durante la actividad sexual en pareja sucede aproximadamente 1 minuto después de la penetración vaginal y antes de que el individuo lo desee”.

-Eyaculación prematura. DSM 5-

Para que la eyaculación precoz se considere una dificultad debe ser un problema persistente, no puntual, y experimentarse en todas o casi todas las ocasiones de actividad sexual. El hombre debe ser incapaz de contener el orgasmo después de la penetración ocasionándole este hecho un gran malestar.

hombre con las manos en el rostro

Más frecuente de lo que crees

Debido al malestar que origina y a la vulnerabilidad que produce emocionalmente esta dificultad, suele llevarse en secreto o silenciarse. Habitualmente va acompañada de un componente de vergüenza y resignación por parte de la persona que lo sufre. Sin embargo, la eyaculación precoz ocurre con mucha más frecuencia de la que crees, lo que ocurre es precisamente que no se habla, no se le da voz.

La eyaculación precoz es la dificultad sexual más frecuente en hombres, aproximadamente un 30% de las personas lo experimentan y más del 30% de los hombres reconocen estar preocupados acerca de la rapidez con la que eyaculan. Se da sobretodo en hombres, indistintamente de su orientación y preferencias sexuales.

Muchos hombres pueden experimentar eyaculación precoz durante sus primeras experiencias sexuales en la vida o, si ya han tenido varias relaciones anteriormente, puede ocurrir la primera vez que tienen un encuentro sexual con una persona nueva a la que no están acostumbrados.

¿Por qué me ocurre?

Debido a que la eyaculación precoz es una función fisiológica se suele creer que tiene una causa orgánica. Aunque algunas enfermedades como la prostatitis o la esclerosis múltiple pueden facilitar su aparición lo cierto es que las causas orgánicas son infrecuentes. En la gran mayoría de los casos la eyaculación precoz aparece sin una causa física que la explique.

Lo más común es que aparezca junto con una elevada ansiedad, especialmente cuando se trata de ansiedad social. La urgencia de tiempo o las sensaciones de angustia favorecen que la eyaculación se produzca antes de lo que el hombre desearía.

hombre-atrapado-entre-manos

Un vez que se ha aprendido y establecido establecido el patrón es difícil conseguir controlarla de forma voluntaria, ya que se convierte en algo parecido a un reflejo automático. Esta automatización, sumada a la ansiedad de creer que volverá a suceder, hace que a veces sea complicado retardar la eyaculación.

Cómo retardar la eyaculación

El tratamiento de la eyaculación precoz suele tener resultados muy positivos, de hecho se considera que es la disfunción masculina que mejor responde a tratamiento psicológico. Algunas de las técnicas que puedes utilizar para retardar la eyaculación son las siguientes.

  • Parada y arranque: se trata de que la mujer acaricie el pene del hombre hasta alcanzar la erección completa, en ese momento se descansa durante un tiempo para evitar la eyaculación. Esta secuencia se repite unas 3 veces y a partir de la cuarta vez se puede estimular hasta llegar al orgasmo.
  • Compresión: se puede hacer de dos formas diferentes, bien comprimiendo la zona justo debajo del glande o bien pinzando fuertemente la parte anterior y posterior de la base del pene. Se debe comprimir durante 3 o 4 segundos en el momento en el que empiece a aparecer la más leve sensación de eyaculación. Tras un descanso de 15 a 30 segundos se puede volver a estimular el pene y repetir el proceso.
  • Céntrate en la otra persona: otra forma de conseguir retardar la eyaculación es parar la propia estimulación durante el encuentro sexual y centrarte un tiempo en tu compañero de juegos. De esta manera no solo conseguirás retardar la eyaculación sino que además tu compañera quedará gratamente satisfecha.
  • Reduce tu ansiedad: dado que en muchas ocasiones la eyaculación precoz puede estar precipitada por una elevada ansiedad conviene aprender a relajarse. Los ejercicios de respiración, la relajación y las técnicas de reducción de ansiedad pueden ser grandes aliadas.
  • Dos mejor que uno: si la primera vez ha resultado ser demasiado breve siempre puedes probar con una segunda vez. También, si se puede anticipar la relación, la masturbación previa al encuentro sexual puede retardar la eyaculación.

Es preferible que estas técnicas se prueben al principio en solitario ya que normalmente es más fácil retardar la eyaculación cuando estamos a solas. Una vez practicadas y dominadas se pueden extender a los encuentros sexuales con la otra persona.

Pareja abrazada

No todo vale

Es importante recordar que, cuando se trata de nuestra salud, no todas las técnicas son adecuadas. En muchas ocasiones se intenta sacar beneficio económico a costa del sufrimiento personal con remedios poco recomendables y costosos. Las disfunciones sexuales, al igual que muchas otras dificultades, no se libran de este problema.

Hay productos, técnicas o recomendaciones dietéticas que actualmente no disponen de las garantías suficientes para ser recomendadas y que pueden llegar a ser incluso contraproducentes. Es recomendable no fiarse de productos milagrosos y alejarse técnicas que están más cerca del esoterismo que de la ciencia.

La salud y, en este caso concreto, la salud sexual es un tema serio que ocasiona sufrimiento y dificultades a las personas que lo padecen. Las técnicas que hemos propuesto pueden ayudar a retardar la eyaculación y mitigar las molestias que puede producir, sin embargo, no dudes en acudir a un profesional si el problema te sobrepasa y te ocasiona un gran sufrimiento.