Cómo evitar sabotear tu relación: claves que debes conocer

18 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
A veces, el peor enemigo en una relación de pareja podemos ser nosotros mismos. El peso del pasado, los miedos, los celos o los problemas para hacer uso de una buena comunicación emocional son siempre grandes saboteadores.

Sigmund Freud solía decir que en todo vínculo afectivo hay tres integrantes: la propia pareja y una tercera presencia llamada “miedos”. Así, y por llamativo que nos parezca, esta última figura tiene a menudo un poder inusitado. De este modo, si deseas saber cómo evitar sabotear tu relación es imprescindible que aprendas a detectarlos, porque los efectos suelen ser  inmensos.

Lo vemos muy a menudo. Amar mucho no siempre es sinónimo de amar bien. Hay quien lo hace a la desesperada, hasta al punto de atosigar al otro con el demonio de los celos, los grilletes de la necesidad constante de apego y la trampa de la desconfianza. Asimismo, todos llevamos un pasado detrás, una mochila en la que a veces pesan en exceso las historias mal resueltas y esas aristas que aún no hemos aprendido a limar.

Gran parte de las veces no hace falta que nuestra pareja nos engañe para que la relación se rompa. Podemos ser nosotros mismos quienes con nuestra conducta, temores y falta de recursos emocionales acabe destruyendo lo que hubiera sido, un amor de los buenos. Lo vemos a continuación.

Pareja enfadada representando cómo evitar sabotear tu relación

Cómo evitar sabotear tu relación: 7 estrategias

La Universidad Purdue, en Indiana (Estados Unidos), realizó una interesante investigación a principios del 2001. La finalidad era averiguar qué componentes predecían el compromiso y el éxito en una relación afectiva. Se descubrió que la estabilidad de una pareja depende de tres factores: el tipo de apego psicológico, la orientación a largo plazo y la intención a la hora de querer resolver cada problema, cada dificultad.

Bien es cierto que esos factores pueden ser determinantes. Sin embargo, más allá de las intenciones están la personalidad de cada uno y, sobre todo, esas áreas psicológicas capaces de boicotear el afecto. Hablamos, por ejemplo, de los miedos, las necesidades, los mecanismos de defensa y a veces hasta de una falta de madurez en la comprensión de lo que supone “ser pareja”. Analicemos, por tanto, cómo evitar saborear tu relación.

1. Cuidado con esperarlo “todo” de tu pareja

A veces, queremos que la otra persona sea esa figura encargada de apagar todos nuestros miedos. Ese hombre o esa mujer que rescata, sana, alivia y soluciona cada problema y necesidad. Sin embargo, debemos tenerlo claro, no podemos situar en hombros ajenos tareas que en muchos casos son nuestras.

Buscar a alguien para descargar sobre él cada nudo emocional y heridas del pasado no resueltas supone una carga excesiva. Podemos esperar del otro amor, apoyo incondicional y comprensión, pero no que se alcen como la solución a cada necesidad.

2. El apego excesivo, el amor que asfixia

Para saber cómo evitar sabotear tu relación debes tomar conciencia de cuál es tu estilo de apego. En ocasiones, la baja autoestima nos aboca a esas relaciones codependientes en las que dar forma un vínculo claramente disfuncional. Son esas situaciones en las que decirnos que nuestra pareja lo es todo, que sin ella no somos nada y que la vida solo tiene sentido junto a esa persona.

El apego excesivo no solo nos aboca a la pira de un sufrimiento desmedido, además nos inyecta preocupaciones obsesivas como el miedo al abandono, a la traición, a no ser deseados, etc.

3. Aprende a comunicarte: tu pareja no es adivina

Si algo te molesta, dilo. Si hay algún aspecto que te preocupa, te enfada o te hace daño, no esperes a que el otro lo adivine: aprende a comunicarte de manera asertiva. Este es sin duda un patrón muy común en nuestras relaciones. A menudo, esperamos que la otra persona se dé cuenta de determinadas cosas cuando esto no tiene por qué ser siempre así.

Aprender a comunicar con seguridad y de manera efectiva armoniza las relaciones, las sanea y las impulsa.

4. La culpa de todo no siempre la tiene la otra persona

“Es que no hace, es que no me entiende, no reacciona, es que siempre espera a que lo haga yo…”. Si deseas saber cómo evitar boicotear tu relación debes tomar conciencia de que a veces, un problema no es solo responsabilidad de uno solo. En gran parte de las ocasiones ambas partes son condicionantes.

Si percibes por ejemplo que tu relación ha caído en la rutina, la responsabilidad no es solo de la otra persona. Reflexiona sobre todos esos aspectos de los que tú también puedes ser partícipe sin saberlo.

5. Cómo evitar sabotear tu relación: trabaja en tu seguridad y autoestima

Hay dos caballos de Troya que cuando hacen presencia en una relación de pareja la destruyen: son la inseguridad y la baja autoestima. Cuando en la mente solo hay miedos y una imagen negativa de nosotros, vemos amenazas en cada lugar. Tememos ser traicionados, nos asusta no estar a la altura y tememos el abandono en cualquier momento.

Si deseas saber cómo evitar sabotear tu relación trabaja esas dimensiones psicológicas.

6. Fijarse más en los fallos que en las virtudes del otro

Hay un filtro que empaña y emborrona la calidad de una relación afectiva. Es ese en el que focalizarnos solo en lo que la pareja no tiene, en lo que no hace o lo que hace mal… Cuando ponemos la mirada solo en el prisma de los fallos, los defectos y las debilidades del otro, distorsionamos por completo la relación y lo que es peor, le hacemos daño.

Ser pareja implica apreciar las virtudes pero también, aceptar los defectos. Sin embargo, si solo solo vemos estos últimos y los amplificamos quedaremos atrapados en exclusiva por los pensamientos negativosy el malestar.

Pareja que pensando en cómo evitar sabotear tu relación

7. Cuando damos por sentada la relación

¿Cómo evitar sabotear tu relación? Hay una regla de oro que debemos tener siempre presente: no des por sentado el amor de tu pareja. No asumas que hagas lo que hagas esa persona siempre estará a tu lado. Tampoco des por cierto el hecho de ya no es necesario esforzarse por nada porque lo vuestro no tiene fisuras.

El amor que no se cuida, se debilita. Si no atendemos y nutrimos esa relación se marchitará lentamente y en silencio. Evitemos sabotearla dejándonos llevar por el descuido y la rutina.

Para concluir, bien es cierto que pueden haber muchas dimensiones que truquen ese lazo afectivo. No obstante, si somos capaces de atender de manera auténtica y comprometida cada una de estas áreas, todo avanzará de manera más idónea y feliz.

  • Arriaga, X. B., & Agnew, C. R. (2001). Being committed: Affective, cognitive, and conative components of relationship commitment. Personality and Social Psychology Bulletin27(9), 1190–1203. https://doi.org/10.1177/0146167201279011
  • Estrada, R. I. (2009). An examination of love and marital satisfaction in long-term marriages. ProQuest Dissertations and Theses, 132.