Cómo explicar las emociones a los niños

Una de las principales tareas de padres y maestros es educar a los niños en el conocimiento y manejo de las emociones. Para ayudarnos, contamos con estrategias muy concretas. ¿Las quieres conocer?
Cómo explicar las emociones a los niños
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 25 agosto, 2022

La educación emocional es una de las tareas más importantes que padres y educadores deben llevar a cabo con los más pequeños, y es que saber lidiar adecuadamente con los estados de ánimo propios y ajenos resulta fundamental para alcanzar el bienestar y el éxito. No obstante, explicar las emociones a los niños puede ser complicado, ya que se trata de experiencias subjetivas y personales.

A muchos adultos aún nos incomoda tratar con estados emocionales negativos. Cuando un niño expresa rabia, ira, tristeza o frustración, nuestra reacción automática es tratar de silenciarlo o hacerle cambiar a un estado de ánimo más positivo. Sin embargo, esto no siempre es lo más adecuado; de hecho, lo que hacemos es perder oportunidades valiosas para hablar con el pequeño de lo que está ocurriendo en su interior. ¿Cómo proceder entonces?

¿Por qué es importante explicar las emociones a los niños?

Las emociones forman parte de nosotros y comprenderlas nos abrirán las puertas al bienestar. La educación emocional ha de comenzar en la primera infancia. Al comprender las emociones los niños podrán conocerse a sí mismo. Explicar las emociones a los niños es esencial para lograr gestionarlas sin evitarlas ni exagerarlas. Algunos de los beneficios que se obtienen cuando se explican las emociones son:

  • Permite que el niño se conozca.
  • Incremente la percepción de control sobre lo que le pasa.
  • Es fundamental para el desarrollo social.
  • Disminuye los comportamientos agresivos.
  • Reduce las posibilidades de consumo de sustancias adictivas, como alcohol y tabaco.
  • Minimiza el porcentaje de conductas antisociales, autodestructivas y evita los graves daños ocasionados por ellas.

Es importante señalar que el niño debe aprender a expresar sus emociones dependiendo del momento, las personas y la ocasión.

Cómo explicar las emociones a los niños

Profesora enseñando emociones a una alumna

Ponerles nombre

A la hora de explicar las emociones a los niños, lo más recomendable es hacerlo de un modo práctico e integrado en la vida cotidiana. En primer lugar, porque ellos aún no poseen el desarrollo cognitivo necesario para comprender en profundidad explicaciones teóricas -en el mundo abstracto o con ejemplos en diferido no se manejan muy bien-; pero, además, porque las emociones tienen una parte subjetiva asociada a cada momento y sus circunstancias particulares.

No obstante, en diferido sí podemos trabajar para ampliar su vocabulario emocional. Esto es, darles a conocer el extenso abanico de estados emocionales que existen y ayudarles a ponerles nombre. Por su corta edad, muchas veces nos limitamos a utilizar palabras tan genéricas como “bien” y “mal” para hablar de cómo nos sentimos. Sin embargo, no olvidemos que el lenguaje es la base de los pensamientos; por ende, si no cuentan con palabras suficientes para designar los distintos estados internos, les será más difícil comprenderlos y gestionarlos.

Así, para llevar a cabo esta tarea podemos valernos de herramientas como el emocionario, donde se describen de manera específica numerosas emociones. También es importante que nosotros como adultos comencemos a emplear distintas palabras para referirnos a nuestros sentimientos y a los de los niños. Sentirse “mal” puede abarcar tristeza, decepción, frustración, miedo… Comencemos a usar las palabras adecuadas.

Diversión y naturalidad

Para explicar las emociones a los niños no es necesario sentarlos en un pupitre y ponerlos a rellenar fichas. El juego y la diversión siempre son las mejores herramientas para transmitirles ideas, valores y conocimientos. Así, en este caso podemos emplear sus cuentos y películas favoritas para identificar las emociones de sus personajes y comprender de dónde surgen. Mientras leemos o miramos la televisión con ellos podemos comentar lo que va sucediendo, hacerles preguntas y realizar observaciones respecto a lo que cada personaje va sintiendo y por qué.

También el juego resulta una actividad excelente para ir introduciendo estos conceptos. Durante el juego, los niños despliegan su propio mundo interior y juegan a experimentar diversas realidades a través de las historias y “vivencias” de sus juguetes. Así, si jugamos con ellos podremos hablarles sobre las emociones que se derivan de distintas situaciones. Por ejemplo: “la muñeca está entusiasmada porque va a ir a la playa” o “está decepcionada porque su amiga no le ha invitado a la fiesta”.

Niños dibujando emociones

Dar ejemplo, la mejor manera de explicar las emociones a los niños

No olvidemos que los niños aprenden principalmente por imitación y que sus principales referentes son los padres. Por ende, para un niño, la mejor forma de aprender a regular sus emociones procede del modo en que sus progenitores las expresan y manejan. Con frecuencia, tendemos a ocultar nuestros estados emocionales a los más pequeños, con la intención de evitarles preocupaciones. Sin embargo, es positivo que nos vean sentir y gestionar el sentimiento, ya que es algo completamente humano y natural.

Juegos para explicarle las emociones a los niños

Debemos aprovechar cada oportunidad para ayudar a los niños a reconocer y expresar sus emociones. Si es reservado, es útil que usemos métodos sencillos que faciliten la comunicación y que resulten divertidos.  A continuación, te ofreceremos varios juegos para que puedas explicarle las emociones a un niño.

1. Guiñol emocional

Escribe en un mazo de cartas diferentes emociones (las que en concreto quieras trabajar). Luego, elige un personaje y tres cartas al azar de la baraja y representa una historia que contenga esa emoción. Este juego fomentará el reconocimiento y la expresión de las emociones en el niño.

2. Detective de emociones

Para regular las emociones es preciso identificarlas, por eso, busca diferentes personas en una revista, en internet o en cuentos. Juntos, tú y el niño, traten de adivinar qué estado emocional tienen esos personajes en una situación concreta. Después, cada uno deberá proponer las causas que le han llevado a sentirse así y qué podría hacer ese personaje para sentirse mejor.

3. Piezas musicales

La música es un recurso que a los niños les gusta mucho y rápidamente van a estar encantados con el juego. Selecciona diferentes melodías: lentas, rápidas, monótonas… Luego de escucharlas, invita al niño a pensar en qué emoción le suscitó y a que describa una situación que les haya evocado esa música y dibujarla.

4. El compositor

Compón con el niño diferentes canciones que correspondan con una emoción concreta. También pueden hacen una coreografía que le acompañe si le gusta bailar. Pregúntale: “si tuviéramos que escribir una canción sobre la alegría o la tristeza, ¿cómo sonaría?”

5. Diario de emociones

Para niños mayores de 6 años que les cuesta expresar sus emociones, contar con un diario en el cual plasmarlas puede ser útil. Así, no se sentirá presionado a contar sus sentimientos, sino que poco a poco se animará a expresarlos libremente.

Para finalizar, si eres padre o madre, trabaja primero en tu inteligencia emocional, de modo que puedas ser el mejor modelo posible para tus hijos. Exprésate de forma asertiva, aprende a manejar tus propios estados emocionales y sé empático con los sentimientos de los demás, especialmente con los de tus niños.

Sin duda, este será el modo más efectivo y humano para que aprendan a relacionarse con lo que sienten ellos y quienes les rodean. Una habilidad que les abrirá muchas puertas en el futuro y, sobre todo, les ayudará a ser más felices.

Te podría interesar...
Inteligencia emocional para educar niños felices
La Mente es Maravillosa
Leerlo en La Mente es Maravillosa
Inteligencia emocional para educar niños felices

Educar no es fácil. Pero desde la perspectiva de la Inteligencia Emocional podemos encontrar un buen enfoque desde el cual, orientarnos. Fomentando...



  • Barrett, L. F., Mesquita, B., Ochsner, K. N., & Gross, J. J. (2007). The experience of emotion. Annual review of psychology58, 373.
  • Capote-Calvo, E. (2016). El emocionario de los cuentos (Bachelor's thesis).
  • Salguero, M. J. C. (2011). Importancia de la inteligencia emocional como contribución al desarrollo integral de los niños/as de educación infantil. Pedagogía magna, (11), 178-188.