Cómo influyen las experiencias traumáticas durante la infancia

Eva Maria Rodríguez · 15 marzo, 2016

Vivir experiencias traumáticas durante la infancia deja secuelas en los adultos. Eso es un hecho que está en la base del saber popular. Pero, ¿Cómo influyen esas experiencias traumáticas en la vida en los niños? ¿Cómo afectan a su comportamiento? ¿Cómo influyen en su forma de aprender?

Un estudio reciente ha analizado cómo las experiencias adversas en la infancia temprana, incluyendo el encarcelamiento de un progenitor y el maltrato físico y psicológico, impiden el aprendizaje y el desarrollo del comportamiento desde la edad preescolar. El estudio ha sido realizado por investigadores de la Escuela de Medicina Johnson Robert Rutgers y ha sido publicado por Pediatrics, una revista de la Academia Americana de Pediatría.

La importancia de la etapa preescolar para el futuro rendimiento académico

Según los investigadores, el estudio reveló que los niños, en las grandes áreas urbanas, que fueron expuestos a eventos traumáticos en la infancia temprana tenían un mayor riesgo de problemas de aprendizaje y comportamiento desde el jardín de infancia.

Niña sufriendo con un peluche mientras su padre bebe alcohol

Los investigadores examinaron los datos de otros estudios que recogían las experiencias adversas en la infancia, según lo informado por el cuidador principal, así como los resultados informados por el maestro en el rendimiento académico y el comportamiento durante la educación preescolar. Se eligió esta etapa debido a la evidencia de que es un momento de la vida de un niño en la que se puede predecir el rendimiento académico y las habilidades sociales futuras.

Los resultados del análisis indican un patrón en el que los niños que experimentaron un mayor número de experiencias adversas tuvieron un comportamiento por debajo del promedio académico, conductual y social. En concreto, las habilidades de lenguaje y alfabetización estaban por debajo de su nivel. En condiciones de baja atención y agresión por parte de los adultos aumentaron las preocupaciones por el comportamiento de estos niños.

“Nuestros resultados del estudio son importantes porque ponen de manifiesto importantes factores de riesgo para la futura lucha académica, añadiendo el riesgo de malos resultados de salud que ya están asociados con la exposición al trauma durante la infancia temprana”, dicen los investigadores. “Esperamos que nuestro trabajo fomente la colaboración entre los educadores y los profesionales de la salud para apoyar a los niños en riesgo y sus familias.”.

Proteger a los niños pequeños de las experiencias traumáticas

Proteger a los niños no significa meterlos en una burbuja. Sin embargo, cuando son pequeños, su comprensión del mundo y su forma de interpretar lo que ocurre a su alrededor no es la misma que la que tenemos los adultos.  

El psicólogo Jesús. F.J. Ramírez Cabañas explica que las experiencias traumáticas acontecidas antes de los 11 años de edad generan tres veces más problemas emocionales y conductuales que si acontecen en edades posteriores. El impacto psicológico de esas situaciones tiende a persistir y se hace mayor con el paso del tiempo.

Sin embargo, los padres tienden a subestimar la intensidad y duración de las situaciones estresantes de sus hijos. Estas reacciones varían en función de la edad, capacidad intelectual, personalidad y aspectos sociales.

Padres discutiendo mientras su hijo llora

Ramírez Cabañas explica también que el impacto que los adultos dejan en los niños a los que cuidan tienen un efecto tremendo en su capacidad para recordar las experiencias traumáticas. Por ejemplo, la naturaleza traumática de una muerte puede generar indefensión en los niños.

En general, los problemas más comunes generados por el estrés post traumático y otras formas de ansiedad son el duelo, la depresión, la conducta agresiva y desafiante, síntomas físicos, baja de la auto-estima y dificultades académicas y sociales.

Cómo actuar con los niños que han sufrido una experiencia traumática

Explica Ramírez Cabañas que, cuando un niño sufre una experiencia traumática, lo más importante es actuar de la manera más rápida posible para evitar los efectos del estrés post-traumático. El estrés postraumático puede aparecer en forma de ansiedad, depresión y de otros trastornos, los cuales deberán ser tratados, si llega a aparecer el síndrome, que puede aparecer incluso hasta tres meses después.

Pero no hay que esperar a que esto suceda, sino que conviene enseñar al niño a relajarse y a modificar sus pensamientos negativos por otros positivos de manera inmediata. Además, hay que animarle a expresar sus sentimientos y opiniones.

Madre e hija meditando dándose la espalda

También es importante utilizar técnicas encaminadas a desviar su pensamiento hacia aspectos más constructivos o de distracción, como jugar, realizar ejercicio físico o participar en actividades de grupo. Además, es muy común que los niños se culpen a sí mismo del desastre o de la pérdida de un ser querido. En este sentido, es importante enseñarle a que no lo haga.

Otra actuación importante que hay que llevar a cabo es mantener a los niños alejados de la información que sobre el hecho den los medios de comunicación, especialmente la televisión, para evitar que vea imágenes relacionadas .