¿Cómo lidiar con un compañero de trabajo incompetente?

30 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
¿Has tenido alguna vez un compañero de trabajo incompetente? ¿De los que descuidan sus funciones y hacen imposible que tú puedas rendir con normalidad? Si es así, te explicamos qué estrategias deberían tomarse en estos casos.

Personas que no se esfuerzan, que eluden responsabilidades, que crean un mal clima laboral con su actitud, con su comportamiento… ¿Cómo lidiar con un compañero de trabajo incompetente? Quien más y quien menos se ha visto alguna vez en esta situación y comprende, sin duda, lo complicado que puede ser, en ocasiones, manejar estas situaciones.

Algo que sabemos bien desde el ámbito de los recursos humanos y la psicología organizacional es que en todo escenario laboral, existen lo que se conoce como “manzanas podridas”. Lo curioso es que suelen pasar con facilidad los filtros de selección de personal, porque en las entrevistas de trabajo se muestran resueltos y competentes. Sin restar que pueden tener un buen currículum.

Ahora bien, las habilidades duras no tienen nada que ver con las habilidades blandas. Uno puede definirse por acumular numerosos conocimientos y habilidades técnicas para ese trabajo y, sin embargo, carecer de habilidades sociales y emocionales, empatía, competencias para hacer equipo, liderar, comunicar, motivar, etc.

Asimismo, hay algo que debemos considerar: las “manzanas podridas” son un auténtico problema para la organización. Afectan a todo el equipo, reducen la productividad, elevan la ansiedad y crean una mala imagen para la empresa. Lo analizamos. 

Compañeros de trabajo agobiados

Claves para lidiar con un compañero de trabajo incompetente

En todo entorno laboral podemos ver a personas responsables que desean hacer carrera y escalar posiciones en su trabajo. Asimismo, también abundan los que se limitan a cumplir sus objetivos con eficacia e intentan hacer las cosas lo mejor posible, pero sin tener en mente optar a nada más que a conservar su estabilidad. Ambas figuras, se pueden ver afectadas por un tercer elemento caótico: el empleado irresponsable.

El compañero de trabajo incompetente tiene como principal característica hacer lo mínimo posible. No es necesario que sean malas personas, pero se diferencian de los demás por su baja motivación, nula responsabilidad por su labor y una sofisticada habilidad para colocar en hombros ajenos los fallos que son propios.

Todo ello se traduce a menudo en que los otros empleados acaban asumiendo más trabajo, tanto para corregir sus errores como para lograr que el flujo de actividad no se altere. A corto plazo, lo que sucede es que el clima laboral se enrarece, crece el malestar, el estrés y los desencuentros. A largo plazo, surge el desgaste total de energía y los problemas de rentabilidad.

Veamos, por tanto, qué estrategias deberíamos usar para lidiar con un compañero de trabajo incompetente.

No desahogues con tus compañeros tu enfado y frustración

Admitámoslo, cuando tenemos un problema en el trabajo y en concreto con un compañero, solemos desahogarnos con los demás.  Y es cierto, resulta catártico compartir con alguien de la empresa lo que supone tener al lado a alguien incompetente, lo que cansa y los problemas que acarrea. Sin embargo, lo que sucede con esto es que incrementamos el malestar general.

Las emociones negativas se contagian, el ambiente se vuelve más complicado y, en ocasiones, podemos vivir situaciones incómodas. Puede que un compañero de trabajo acabe desvelando nuestras confidencias al compañero incompetente y la situación se vuelva más problemática.

Habla con la persona incompetente en primer lugar, sé claro, comprende, clarifica qué quieres

Bien es cierto que nos puede suponer un esfuerzo. Sin embargo, lo más acertado en todos los casos cuando tenemos que lidiar con un compañero de trabajo es empezar por él. Lo ideal es seguir el siguiente proceso.

  • Le expondremos la situación refiriéndonos a tareas y situaciones concretas. No vale decirle “estás descuidando tus tareas o trabajar contigo es un desastre”. Hay que puntualizar qué conductas, qué situaciones y qué tareas suyas descuidadas nos están trayendo problemas.
  • El tono nunca debe acusador. La estrategia debe ser conciliadora y enfocada a averiguar qué problema existe. ¿Se siente desmotivado? ¿No está a gusto en ese trabajo? ¿Tiene alguna preocupación? Debemos sondearle para que tome conciencia de que su comportamiento trae consecuencias.
  • Asimismo, le concretaremos también qué esperamos de él o ella a corto plazo. “Me gustaría que a partir de mañana cumplieras con esta tarea“, “espero que pasado mañana esta incidencia ya esté resuelta”, etc.

Focalízate en lo que sí puedes controlar dentro de esa situación

Cuando tenemos que lidiar con un compañero de trabajo incompetente supone poco más que tener una carga extra sobre nosotros. Tememos además que su dejadez, conducta problemática e irresponsabilidad pueda interferir en el propio trabajo. Sin embargo, dentro de lo posible, es importante centrarnos en aquello que sí podemos controlar y que depende de nosotros mismos.

La idea es no dar más poder a ese elemento caótico que habita en la organización y poner la mirada en nosotros mismos siempre que sea posible.

Documentar las incidencias y tener pruebas físicas de los problemas cotidianos

En algún momento será necesario acudir a gerencia para evidenciar la situación existente con el compañero incompetente. Cuando esto suceda, es importante basar nuestros datos con hechos demostrables y no con sentimientos. De nada sirve decir a nuestro jefe aquello de “es una persona desmotivada, nunca hace nada, solo trae problemas o todos estamos incómodos con él”.

Las palabras cargadas de emociones no sirven, sirven los hechos concretos. Para ello, es imprescindible guardar documentos, correos electrónicos, etc.

Hombre con ordenador representando cómo lidiar con el compañero de trabajo incompetente

Lidiar con un compañero de trabajo incompetente cuando la propia empresa fomenta la incompetencia

Hay algo mucho peor que lidiar con un compañero de trabajo incompetente: tomar conciencia de que es la propia organización la que fomenta la desmotivación. Así, y por curioso que nos resulte, este hecho es más común de lo que pensamos. Cuando en un escenario laboral no se valora al empleado, se establece una política interna rígida y autoritaria sin aprecio por la innovación o el capital humano, los efectos son evidentes.

Es más, algo que suele manifestarse en estas situaciones es lo siguiente: si soy muy competente probablemente caigan sobre mí todas las responsabilidades. Así que mejor me adapto y no llamo la atención. Es así como poco a poco se instala la ineptitud general, así como creamos mercados laborales de baja calidad, poco competitivos y orquestados casi en exclusiva para fabricar empleados infelices

Tengámoslo en cuenta. El trabajador inepto es sin duda esa manzana podrida que conviene ser despedida cuanto antes. Sin embargo, también es importante considerar qué hacer con esas empresas especializadas, precisamente, en el germen de la ineptitud.