¿Cómo mantener la intimidad de la pareja en la distancia? - La Mente es Maravillosa

¿Cómo mantener la intimidad de la pareja en la distancia?

Beatriz Caballero 12 febrero, 2018 en Pareja 0 compartidos

El concepto de intimidad se define, según la RAE, como esa zona espiritual íntima y reservada de una persona o de un grupo, especialmente de una familia. Un concepto abstracto pero profundo que comprende los aspectos más privados de nosotros mismos y en algunas ocasiones, de la relación en la que estamos inmersos. De hecho, las parejas que por diversos motivos tienen que separarse físicamente pero desean estar juntos tienen que aprender a mantener esa intimidad de la pareja en la distancia.

Así, sentirse cerca estando lejos no necesariamente implica vivir en la misma ciudad ni convivir en la misma casa. Existen un gran número de parejas que están lejos a nivel emocional pero muy cerca si hablamos del lugar físico en el que se encuentran. Esa sensación de cercanía, de conexión, de estar con el otro facilita la intimidad. Por eso es muy importante aprender a construirla y mantenerla en las relaciones de pareja, sobre todo si estas se encuentran en la distancia. Veamos cómo hacerlo.

Claves para mantener la intimidad de la pareja en la distancia

A pesar de que la experiencia nos enseñe cómo cuidar nuestras relaciones, existen una serie de aspectos que es importante tener presente cuando la distancia se abre camino en una relación de pareja. Algunas de ellas son las siguientes.

  • Negociar la comunicación. Saber cómo, cuando y de qué hablaremos con nuestra pareja no solo reduce la ansiedad y la incertidumbre sino que ayuda a que las conversaciones sean más rutinarias. Ahora bien, no es necesario planificar todos los temas que se vayan a hablar, solo los más importantes. Lo que sí es recomendable por ejemplo es acordar el horario de las llamadas.

Chica haciendo videollamada con su novio

  • Promover la expresión y comunicación de emociones desde el yo. Conocer cómo se siente el otro es fundamental. Saber qué cosas le preocupan o ante qué situaciones se siente peor nos proporciona información sobre su forma de ser. De ahí, que expresar las emociones sea tan importante, sobre todo cuando no es posible verse todos los días. Preguntas como ¿qué sentiste? o ¿cómo te sientes? permiten abrir paso a la emoción y expresar los sentimientos.
  • Generar seguridad en lugar de estrés o ansiedad. Gracias a las nuevas tecnologías es más sencillo enviar fotos, videos o audios. Detalles que de vez en cuando pueden gustar al otro. Aunque bien es cierto que hay que tener mucho cuidado con estos temas, ya que no es lo mismo enviar una foto porque te acuerdas de tu pareja que enviarla porque te lo exija o porque sea una medida de control. En estos casos, resulta muy importante que no se exijan respuestas inmediatas por parte de la otra persona y que se respeten los tiempos personales.
  • Cuidar la forma de transmitir las preocupaciones. Comunicar a la pareja que nos encontramos preocupados es fundamental pero eso sí, hay que tener especial cuidado en cómo se lo contamos. Ya que podemos generarle mayor miedo e impotencia. Utilizar un lenguaje claro y sencillo y practicar la escucha activa así como ponernos en su lugar nos será de gran ayuda.
  • Tratar de hacer planes realistas. La distancia juega malas pasadas e incluso puede promover la desilusión o incluso, la sobrevaloración de los encuentros. Por ello, es importante manejar la diferencia entre expectativas y realidad y ser conscientes de las posibilidades que existen, ya sea para hacer un viaje y poder estar un tiempo juntos como para valorar la idea de acortar o hacer desaparecer a la distancia.
  • Hablar sobre la posibilidad de tener sexo telefónico o virtual. Si se desea proponer la realización de sexo por teléfono o virtual para mantener la intimidad en el ámbito sexual y nunca se había planteado, es importante saber cómo comunicárselo a nuestra pareja, ya que puede interpretarlo de muchas formas. Así, resulta crucial hablar del tema con gran empatía y respeto.
  • Aceptar las diferencias. Cada persona es un mundo y cada pareja un universo. La necesitad de intimidad es algo muy personal que debemos comunicar y no pretender que sea nuestra pareja quien lo adivine. En algún momento puede que existan diferencias de opiniones pero esto no implica nada malo, siempre y cuando no sean malintencionadas y agresivas, simplemente que tenemos formas diferentes de observar la vida.

Como vemos, mantener la intimidad de la pareja en la distancia no es un camino de rosas. Requiere atención, esfuerzo, empatía y respeto para crear vínculos sanos y fuertes.

Mantener la intimidad de la pareja en la distancia requiere de atención, esfuerzo, empatía y respeto.
Compartir

El poder de los recuerdos

Otro punto importante cuando la distancia se empeña en formar parte de una relación de pareja son los recuerdos. Pensar en esos momentos de felicidad, en esos paseos y sonrisas de la mano, en esos abrazos que son como refugios para nuestras tristezas… Los recuerdos pueden ayudarnos a mantener la intimidad en nuestra relación de pareja. De hecho, para muchas parejas resulta muy importante la transmisión de estos inevitables pensamientos porque a través de ellos fortalecen su relación.

Así, recordar un momento juntos, pensar en algo que nos recuerde a nuestra pareja, elogiar cualidades que descubrimos en el otro o proyectar planes de futuro son algunos ejemplos que nos ayudan a debilitar esa sensación de distancia que a veces nos inunda.

Fotos de pareja

La seguridad en uno mismo y en la pareja, el respeto incondicional y la empatía son algunas claves para que la distancia no se convierta en un martirio. Una relación a distancia es un cambio ante el cual seguir viviendo nuestra vida sin olvidar que la distancia separa cuerpos pero no corazones. 

Mantener la intimidad de la pareja en la distancia es un reto posible siempre y cuando queramos esforzarnos y comprometernos a ello….

Beatriz Caballero

Apasionada por el tratado del alma o estudio de la actividad mental, también llamado Psicología

Ver perfil »
Te puede gustar